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La Tribuna. Redacción.
Lunes, 23 de mayo de 2016
Publirreportaje

Los cinco lugares más sorprendentes de Cantabria

Cantabria hace honor a su lema “infinita”. No es de extrañar si observamos que en sus 5.300 kilómetros cuadrados tenemos 10 cuevas de arte rupestre de la cuales, 9 son patrimonio de la humanidad; 73 playas, el parque natural Saja-Besaya con más de 24.500 hectáreas, o un refugio hecho con restos de un portaaviones. La lista podría ser más larga si añadimos que en Cantabria se ubica también el Parque de Cabárceno, el mayor zoo en semilibertad del país; o el único pueblo sin carretera al que sólo se puede acceder desde el Principado de Asturias.

 

Sin duda Cantabria ofrece al turista parajes únicos muy conocidos por todos y otros que quizás le obliguen a volver a esta región dentro de poco.

 

Le proponemos una ruta por esos rincones más ocultos de Cantabria en 5 lugares que quizás aún no conoce.

 

  1. La iglesia de los “Picapiedra”.

Se encuentra en Arroyuelos, perteneciente al municipio d Valderredible. Según los historiadores es anterior al año 711 y fue declarada Bien de Interés Cultural. La iglesia tiene dos plantas y en su exterior se puede ver una pequeña necrópolis de tumbas. Está cerrada con llave y tendremos que pedir ésta en el pueblo para poder visitarla por dentro.

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  1. El bosque mágico de árboles gigantes.

Se trata de un Espacio Natural Protegido. Es un bosque de secuoyas que se ubica muy cerca de Cabezón de la sal. Su origen se remonta a los primeros años del Franquismo cuando se buscaba el autoabastecimiento, también de recursos forestales. Se realizaron plantaciones de Pino, Roble americano, Secuoya y Eucalipto. Éste último crecía mucho más rápido y su rendimiento económico era mayor, aun así, las secuoyas se han mantenido en el tiempo hasta convertirse en un monumento natural declarado así en 2003.

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  1. Tresviso, el pueblo sin carretera de acceso.

Está a 96 kilómetros de Santander y fue el último lugar que las tropas de Franco conquistaron debido a su difícil acceso. Desde Cantabria tan solo se puede acceder escalando la montaña. Desde Asturias existe una pequeña carretera que llega hasta el pueblo. En esta zona se elabora uno de los quesos más famosos de Cantabria, el picón de Tresviso. Sin duda, un lugar para desconectar de la civilización en alguna de sus casas rurales.

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  1. El “kamasutra” de la Colegiata de San Pedro.

La Colegiata de San Pedro se ubica en Cervatos, localidad muy próxima a Reinosa. Su origen data del siglo X y es Bien de Interés Cultural. Sus innumerables canecillos con figuras sexuales han hecho que se la conozca como “la catedral del románico erótico español”. En sus canecillos encontramos escenas de coitos, partos, figuras desnudas mostrando sus genitales o monstruos híbridos entre hombre y animal. Representaciones lujuriosas y pecaminosas que llaman la atención por albergarse en un lugar religioso que muestra representaciones y alegorías del pecado carnal. Este monumento es visitado a lo largo del año por múltiples turistas, atraídos por estas tallas en piedra.

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  1. Un refugio hecho con los restos de un portaaviones.

Es el refugio Cabaña Verónica y para acceder a él hay que ascender hasta los 2.325 metros de altitud. Se ubica en los Picos de Europa y llama la atención por su forma de cúpula. Fue construido en 1961 por el ingeniero Conrado Sentíes y su amigo el arquitecto Luis Pueyo. Ellos fueron quienes hicieron llevar pieza a pieza a lomos de un caballo la cúpula del portaaviones norteamericano Palau. Todas las partes iban numeradas y tardaron 8 días en montarlas. Durante más de 20 años el refugio fue guardado por Mariano Sánchez, quien vivió allí incluso en invierno. Su nombre se debe a la hija del ingeniero creador y desde entonces se han convertido en un lugar mítico para los montañeros. Sin embargo, para los que quieran dormir en un lugar un poco más cómodo, la zona ofrece auténticas casa de piedra donde poder hospedarse.

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