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Raúl González Zorrilla. Director de La Tribuna del País Vasco
Sábado, 23 de abril de 2016 | Leída 1054 veces

Pablo Iglesias: Un idiota moral

[Img #4506]Pablo Iglesias, líder de “Podemos”, es el mejor ejemplo y la consecuencia más evidente del estrepitoso fracaso que la educación española ha cosechado a lo largo de las últimas décadas. Que alguien que ostenta el título de profesor universitario deje entrever sin sonrojarse que el terrorismo de ETA, “por tener causas políticas”, pueda ser más entendible o más justificable es un claro ejemplo del estercolero ético y de la indigencia intelectual en la que habita buena parte de la izquierda española. Es como si el nazismo, el estalinismo o el islamismo, o tantos otros totalitarismos, por haberse levantado sobre unas determinadas construcciones filosóficas o políticas, fueran más comprensibles, más “respetables” o más aceptables. El argumento de Pablo Iglesias no solamente es moralmente falsario sino que, además, resulta incongruente desde todo el punto de vista. ¿Qué tiene que ver la política con asesinar a alguien con un tiro en la nuca?, ¿Cuál es la relación existente entre una determinada ideología y la colocación de un coche bomba con el que asesinar a decenas de personas? Solamente los terroristas y los psicópatas más despiadados creen que sus crímenes, por estar presuntamente avalados por unas siempre difusas proclamas políticas, son menos crímenes, menos indecentes, menos execrables o menos abominables.

 

Pablo Iglesias, acostumbrado al pesebre de los regímenes totalitarios venezolano o iraquí, no duda en argumentar como los miserables que le dan de comer. Transmitiendo sutil o mendazmente la idea de que siempre hay una causa “decente” detrás de las bandas terroristas que actúan contra los valores occidentales, se posiciona junto a tantos miserables como abundan en España especializados en aprovecharse de nuestro sistema de libertades, de nuestro estado del bienestar, de nuestras “leyes burguesas” y de nuestro irrenunciable derecho a la libertad de expresión, para tratar de promover una agenda oculta de iniciativas y objetivos que tiene más que ver con la revolución bolivariana que con la búsqueda del desarrollo, el progreso y el bienestar para todos los ciudadanos.

 

La izquierda sectaria, excluyente, barriobajera y populista que tan bien representa la figura más visible de “Podemos” no se cansa de exigir guillotinas para quienes se pasean por escenarios como el del Ritz.  Y lo hace desde un territorio presuntamente impoluto (donde ha sido instalada por algunos de los medios de comunicación más rastreros que hay en Europa), en el que que el término diálogo se santifica como una panacea casi mística, en el que se identifica como “fascista” a todo aquel que se atreve a disentir de su pensamiento único presuntamente progresista y en el que las más inmensas necedades morales e intelectuales, a fuerza de repetirse incesantemente, acaban convirtiéndose en pretendidas verdades colectivas.

 

Pablo Iglesias es un fanático de estómago agradecido. Pero, sobre todo, es un ignorante fruto de una universidad domeñada por un pensamiento pretendidamente de izquierdas tan vacuo como demoledor, tan vacío como corrosivo. Porque hay que ser un auténtico idiota moral para comparar el terrorismo de ETA con una enfermedad como el cáncer ("Puedo hablar del cáncer, pero hablar del cáncer no implica que yo esté de acuerdo con el cáncer"). O, peor aún, hay que tener muy poca vergüenza intelectual para tratar de analizar cualquier tipo de actividad terrorista desligando ésta de sus perpetradores ("Teniendo claro mi rechazo y mi condena a actos que arrebataron la vida a cientos de personas, trataría de comprender las claves políticas fundamentales del terrorismo etarra”). Condenar los actos terroristas, pero no a sus actores (que, claro, lo son “por motivos políticos”), es algo que los nacionalistas vascos y la izquierda hace habitualmente con respecto a ETA. Solamente de este modo, los terroristas y los amigos de los terroristas, los que hacen el “trabajo sucio”, pueden ser considerados como personas respetables a las que hay que atender y respetar en sus derechos. Pablo Iglesias y los suyos dicen condenar las muertes provocadas por el terrorismo, pero ignoran a los asesinos, y estos asesinos, cuando son detenidos y juzgados, y posteriormente excarcelados, encuentran en Pablo Iglesias y los suyos amparo, justificación y defensa.


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8 Comentarios
Luis
Fecha: Viernes, 6 de mayo de 2016 a las 16:06
Oño, que ganas tengo de ser de izquierdas, para apoyar política y discurso obrerista, para defender una idea de nación común, como el Maduro, Evo Morales el Correa, la Dilma y otros lideres de la llamada izquierda. Quiero politica y discurso para acabar con el enchufismo y reparto de los fondos y el poder del Estado, quiero los poderes separados, para que se vigilen y fiscalicen entre ellos, quiero ondear la bandera de la tolerancia y libertad...¿Donde, como y cuando encontraré esa izquierda...?. Bueno si no llega, ellos se lo pierden...NO VOTO.
FH
Fecha: Lunes, 25 de abril de 2016 a las 10:45
Maestro, ¡Qué razón llevas! Este individuo es un tonto laborioso, que es lo peor que se puede ser. Aparte de su moral distraída y otras lindezas propias de gentes de bajo trapío. En fin, he disfrutado leyendo tu artículo. Muy bien.
nachus
Fecha: Domingo, 24 de abril de 2016 a las 22:23
Pues eso. Un psicópata.
ramiro
Fecha: Sábado, 23 de abril de 2016 a las 17:45
En España cualquier imbécil puede ser profesor de una universidad pública..., sobre todo si de izquierdas.
Yo he sido profesor de universidad pública, y ahora lo soy de universidad privada, y la diferencia es abismal: las públicas están llenas de giliprogres, supuestos izquierdistas, pero en el fondo burgueses, y en las privadas si no vales te dan la patada en el culo, sin ningún miramiento.
Raleni
Fecha: Martes, 1 de julio de 2014 a las 22:30
Acabo de hablar, mejor dicho, discutir con un obrero de los muchos que trabajan y apenas se mantienen para ir medio tirando por decir algo.
Bien, esta persona está completamente convencido de que Podemos es el que va a sacarlos del atasco, este hombre no lee, sólo escucha en el campo lo que se suele decir entre cabreo y mosqueo; lo más grave de esto es el hecho de que un montón de personas como él están con Podemos, creyendo en su supuesta capacidad; la palabrería de este elemento es muy atrayente para la gente inculta que sólo escucha lo que este sabe que les gusta oír a los que son, no tontos, pero sí muy ignorantes. Su discurso está lleno del leguaje que entre fácilmente en las personas asqueadas de tanta política corrupta de arriba abajo y de abajo arriba. Esto es lo que da la oportunidad a que personas sin sentido de Nación lleguen hasta donde ha llegado este catedrático de la discordia
Predicador
Fecha: Martes, 24 de junio de 2014 a las 20:26
Este sujeto marxista (no de Groucho), leninista-estalinista es de los que en el fondo piensan igual que Vladimir Ilich Ulianov "Lenin":


"¿Libertad? ¿para qué?"; si algún día gobernase, España se convertiría en un remedo de Corea del Norte, Venezuela y Cuba.

"Lo mío para mi, lo vuestro a repartir entre todos".

Este tovarich olvidó en la cheka o en su casa la hoz y el martillo, al menos no la vi en el Ritz.

Tranquilos, todo se andará.
fer
Fecha: Martes, 24 de junio de 2014 a las 17:12
Un artículo excelente. Por cierto, ¿opor qué otros medios dan tanta cancha a este payado de Podemos?
Pantxinetagaragorri
Fecha: Martes, 24 de junio de 2014 a las 15:52
Evidentemente todos los terrorismos tienen un ideario politico detrás: el del fascismo y totalitarismo. No hay grupo terrorista que no tenga unas ideas politicas.¿Y eso lo hace más justificado? si este es profesor de universidad....en fin, claramente se ve qué tipo de universidad tenemos los pobres españoles...en este país no cabe un idiota más.
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