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Ramiro Grau Morancho. Abogado. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
Viernes, 12 de febrero de 2016

Chorizos Pujol

Leo en la prensa, fundamentalmente en los diarios digitales, que todo hay que decirlo, las escandalosas noticias sobre el súbito enriquecimiento de la familia Pujol, y veo que nadie se sorprende por ello.

 

Parece que en España es “normal” que los políticos se conviertan en millonarios, de la noche a la mañana, y comiencen a “aflorar” sus riquezas en el extranjero, o procedentes de paraísos fiscales: hoteles en México, la compra de miles de oficinas del Banco Santander, como quien va al mercado a comprar fruta, edificios señoriales de oficinas en la Gran Vía de Madrid (nada menos que la sede del imperio Prisa, ya en declive), sacos de billetes de 500 euros ingresados en la Banca Mora de Andorra, etc.

 

¿Y la Fiscalía General del Gobierno, y digo del Gobierno, que no del Estado? Pues no se sabe a que se dedica, la verdad. Tal vez a su trabajo habitual: perseguir a los desgraciados, alcohólicos que conducen, pobres consumidores de drogas que para que les salga gratis trafican al por menor, hombres denunciados por mor de la violencia de género, y que en muchas ocasiones son victimas de denuncias falsas, etc.

 

Pero la alta delincuencia política no solamente no es perseguida, sino que se mira para otro lado. Algunos partidos no son tales, sino simples partidas, en acertada expresión de don Pablo Castellano, y salvo que la Guardia Civil renazca de sus cenizas y vuelva a perseguir a las partidas, no tenemos nada que hacer.

 

Esta visto que si uno se envuelve con la bandera del nacionalismo, puede delinquir libremente, cobrar comisiones del tres por ciento –e incluso del diez por ciento, caso Pallerols-, y aquí paz y después gloria. Al patrimonio no por el matrimonio, sino por el nacionalismo.

 

Hace un tiempo se suspendió la celebración del juicio del asunto Pallarols en la Audiencia Provincial de Barcelona, tras una “breve” instrucción de dieciséis años, nada menos. Espero que los acusados no hayan muerto, de puro viejos, pero eso sí, disfrutando del dinero presuntamente sustraído.

 

Se “negociaron” unas penas leves, levísimas, con la Fiscalía, que siguiendo precisas instrucciones políticas de quien puede darlas –el Ministro de Justicia-, evitando así la publicidad que la vista oral daría a la mierda que envuelve el caso. Y si hay que condenarles se les condena, que luego ya les indultaremos. No serían los primeros políticos de CIU indultados por el actual gobierno del PP.

 

Realmente, ¿así se construye un Estado de Derecho o un estado de desecho…?

 

Ayer asistí al espectáculo de la declaración ¡por fin! Ante la audiencia nacional de Pujol y esposa, que muy digna ella, se negó a declarar. Han pasado años desde que se destapó el asunto, pero la inactividad judicial y fiscal ha sido de las que producen vergüenza ajena.

 

Por supuesto no se ha tomado ninguna medida cautelar contra ellos. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Al fin y al cabo, al nacionalismo se le perdona todo…, siempre y cuándo no se quieran ir de España. Pueden robarnos, pero con discreción.

 

La próxima vez que vaya a la carnicería compraré chorizos Pujol, que seguro que existen, y si no, habrá que crearlos. Fabricados en Cataluña, evidentemente.  

 

www.ramirograumorancho.com

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3 Comentarios
carmen
Fecha: Martes, 16 de febrero de 2016 a las 16:11
Como muy bien dice el autor, en España si uno se envuelve con la bandera vasca o catalana, puede robar todo lo que quiera..., siempre que diga que se quiere marchar de España.
¡A tontos no nos gana nadie!
Al final se irán, pero con los bolsillos bien llenos!
luis
Fecha: Sábado, 13 de febrero de 2016 a las 22:27
El problema de los Pujol es que nos hemos acostumbrado a verles robar, que hasta los extraña que les pase algo.
¡Al fin y al cabo, son la verdadera "familia real catalana"!
Y la vieja es la peor, que tiene una pinta de arpía que no puede con ella. Yo creo que es el verdadero cerero de la banda criminal (presunta, hasta que se les condene).
antonio
Fecha: Sábado, 13 de febrero de 2016 a las 11:20
Totalmente de acuerdo.
Hace años, incluso décadas, que se había descubierto el latrocinio, pero todo el mundo miraba para otro lado, para no ver nada, tanto la policía como los fiscales y jueces.
Han escondido los miles de millones de euros robados en paraísos fiscales, y hasta sus nietos podrán vivir con el dinero robado...
Mientras tanto, nosotros a seguir pagando impuestos, para que luego se dinero sea robado, o en el mejor de los casos, dilapidado.

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