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Ramiro Grau Morancho. Abogado. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
Sábado, 27 de febrero de 2016 | Leída 320 veces

La dictadura de los partidos políticos

Normalmente llamamos mujeres públicas a las putas, aunque según la jurisprudencia del Tribunal Supremo estamos ante el ejercicio de una profesión liberal, la más antigua del mundo, según dicen.

 

Yo creo que antes estaban los hombres públicos, los “di puta dos”, dispuestos a gastarse alegremente nuestro dinero, y a embarcarnos en toda clase de ocurrencias e imbecilidades varias.

 

En España andamos sobrados de diputados. Además de los 350 del Congreso, los más de 200 senadores, absolutamente irrelevantes, por otra parte, y los parlamentarios de los diecisiete congresos “aldeanos”, andaremos por cerca de dos mil “Padres de la Patria”, en acertada expresión de algún borracho, pues es evidente que la mayoría de ellos sólo se preocupan de su sueldo y negocios personales.

 

¿España puede permitirse semejante despilfarro del dinero público? Evidentemente, no. Y dejar sin sueldo a los diputados regionales, como ha hecho María Dolores de Cospedal en Castilla La Mancha pienso que no es la solución, pues tienen que comer, como todo el mundo, desplazarse, vestir correctamente, etc. Y no podemos dejar relegada la política sólo para los que sean de buena familia, y se lo puedan permitir, como pasaba en siglos pasados.

 

La pregunta pues es otra: ¿necesitamos diecinueve parlamentos para legislar en un país mediano, que no llega a los cincuenta millones de habitantes? Es obvio que no, y que sobran casi todos ellos.

 

Tampoco tiene sentido que las autonomías legislen como locas, con tal de justificar su soldada. Tenemos 17 leyes de comercio interior, 17 directores generales de carreteras –vías públicas en las que no se invierte un euro, pues no hay dinero-, 17 normativas para el etiquetado de los productos comerciales, etc. En resumen, una auténtica torre de babel autonómica.

 

Pero lo que ya es un abuso es que más de medio centenar de diputados nacionales, que tienen casa propia en Madrid, tengan la desfachatez de cobrar el complemento de más de mil ochocientos euros mensuales que perciben, en concepto de alojamiento y manutención, los diputados “de provincias”. Muchos de ellos son cuneros, es decir impuestos por las direcciones nacionales de los partidos, en provincias que no han pisado más que en campaña electoral, y representan –es un decir-, a los sufridos habitantes de Cuenca, Teruel o Huesca, pero realmente son madrileños, han vivido toda su vida en la Villa y Corte, y sólo salen de la capital por prescripción médica, para tomar el aire de la Sierra del Guadarrama…

 

Hoy leo en la prensa –tendré que dejar de leerla, para no amargarme las mañanas-, que viajarán en clase preferente, pues todavía hay clases, faltaría más, y que el coste de sus viajes suntuarios, innecesarios y absurdos, en la mayoría de los casos, correrá a cargo de nuestros bolsillos. Como siempre.

 

¿Para cuándo las listas abiertas y los diputados por distritos electorales, como en Inglaterra? Lo lógico es que el diputado resida en su distrito, mantenga oficina abierta al público, o al menos éste pueda visitarle en algún edificio público, que no se trata de incrementar aún más el gasto, y sea la correa de transmisión de sus electores con el Gobierno y el Congreso nacional.

 

Como sucede en las democracias de verdad, pero claro, nosotros somos un sucedáneo democrático, ya que vivimos en una auténtica dictadura de los partidos políticos. Y así nos va.

 

www.ramirograumorancho.com

 

 

 

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7 Comentarios
ramón
Fecha: Miércoles, 2 de marzo de 2016 a las 22:54
Hoy hemos visto un día triste, penoso y zafio, dónde los políticos han dado lo peor de sí mismos...
¡Qué poco les importan los problemas de los españoles!
Ellos van a lo suyo, a ocupar las mayores parcelas posibles de poder, y a chupar del bote lo máximo posible.
R.O.C.
Fecha: Domingo, 28 de febrero de 2016 a las 18:01
Todo esto sigue un guión, nada es casual. Que la cuarta fuerza política del país (Ciudadanos) tenga tanto protagonismo como fuerza de "consenso" y "estabilidad" canta mucho

En un medio leía hoy que el 23 de marzo se cumplen dos años de la muerte de Adolfo Suárez, que no nos extrañe que para entonces nos hagan un lavado de cerebro desde los medios para que todos los votantes del PP se pasen a Cs

Estamos a las puertas de una crisis hegemónica del sistema en España, en cuanto venga la crisis económica gorda van a pasar muchas cosas, y la mayoría muy malas
jose
Fecha: Domingo, 28 de febrero de 2016 a las 13:28
Es que el problema está en que los políticos no dependen para nada de sus bases: como los partidos políticos están mantenidos por el Estado según los escaños que saquen (sí, también el PNV, Bildu, ERC, CiU), el que controla las siglas dicta su voluntad a los demás (ahí está Pedro Sánchez descabezando a los socialistas madrileños y poniendo a dedo autocrático a gente sumisa -y uno de ellos ni siquiera es del PSOE- ; o cuando compra el voto de PODEMOS con los votos socialistas en las locales y autonómicas para que ahora le hagan Presidente de Gobierno)
Todo el mundo habla de "regeneración", "cambio", "nuevo modo de hacer política", pero es más de lo mismo (o como diría el Príncipe de Salina: que todo cambie para que todo siga igual)
El problema es que este sistema corrupto y de ineptos es el que nos ha traído hasta aquí: hemos perdido las industrias y las empresas, tenemos un paro de 6 000 000 de personas, la inmigración subvencionada no se integra, las comisiones del 3% están a la orden del día -gobierne quien gobierne-, la educación se ha hundido, y con ello las posibilidades de prosperar de las clases medias, y nos han hecho zombis que obedecen consignas progresistas
Pedro
Fecha: Domingo, 28 de febrero de 2016 a las 12:45
Yo creo que el sistema de reparto de escaños tendría que ser nacional, de toda España, como única forma de asegurar un valor idéntico para cada voto.
Hoy en día, por ejemplo, un voto de Cuenca o de Teruel, provincias prácticamente despobladas, vale como diez de Madrid o Barcelona, o más...
Como el voto rural es conservador, este sistema es muy bueno para la derecha, pues obtiene más diputados, con menos votos.
Por otra parte la "concentración" de votos en determinadas regiones puede crear situaciones tan peculiares como la siguiente:
FUERZA NUEVA; más de 100.000 votos en toda España, y un sólo diputado, en su día don Blas PIÑAR.
PNV, PARTIDO NACIONALISTA VASCO: unos 100.000 votos, concentrados en las tres provincias vascas, y por lo tanto CINCO DIPUTADOS (sobre 1980, más o menos).
¿Es justa esa situación...? Yo creo que no.
ramiro
Fecha: Sábado, 27 de febrero de 2016 a las 23:29
Ernesto, gracias por leerme. Yo también tengo el gusto de leer tus estupendo artículos.
También pienso que el sistema inglés es el mejor, por algo son la democracia más vieja del mundo, pero según mi hijo (la juventud siempre cree saberlo todo), con ese sistema de diputado de distrito, los partidos mayoritarios, PP y PSOE, arrasarían, y los demás prácticamente no obtendrían representación, o sería ínfima.
En otras palabras, que no sería excesivamente representativo.
No tengo claro que sea cierto, pero la verdad es que me ha hecho dudar.
Cordiales saludos.
Ernesto Ladrón de Guevara
Fecha: Sábado, 27 de febrero de 2016 a las 18:48
Hola, compañero de tribuna. Hace tiempo que vengo planteando el sistema inglés. Eso es democracia, lo demás berzas.

Un saludo y mi felicitación.
antonio
Fecha: Sábado, 27 de febrero de 2016 a las 11:41
Coincido con su diagnóstico de situación.
En efecto, vivimos en una dictadura de los partidos políticos.
Ellos son los que mangonean todo.
Nosotros, los ciudadanos, vasallos, contribuyentes, "exprimidos fiscales", realmente no pintamos nada, ni nadie nos hace caso.
Únicamente nos dejan poner una papeleta en la urna, una vez cada cuatro años, eligiendo entre unas listas que ni siquiera podemos hacer, pues han sido preparadas por los citados partidos políticos.
¿Y a esto llaman democracia...?

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