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Fernando José Vaquero Oroquieta
Sábado, 5 de marzo de 2016
Polonia en el punto de mira

José Luis Orella: “La catolicidad de Polonia es el alma de su identidad, porque gracias a ella sigue siendo una nación y un Estado”

Noticia clasificada en: Polonia

[Img #8295]La evolución política, económica y social de Polonia, la nación mártir centro-europea que tantos paralelismos históricos presenta con España, viene generando no poca atención en los noticiarios españoles y entre los analistas de cuestiones internacionales.

 

El actual gobierno polaco parece empeñado en marcar las “líneas rojas” que lo alejarían del característico gregarismo de los declinantes gobiernos nacionales de la Unión Europea. Pero, mientras tanto, y de manera paralela al fuerte desarrollo económico del país, millones de jóvenes polacos emigran, especialmente a Gran Bretaña, en busca de nuevos horizontes vitales; también laborales. Por otra parte, se mantiene sin quiebra la crudeza característica de sus relaciones con el gigante ruso que busca un espacio de nuevo decisivo en la geopolítica actual. Y su cultivo de la “memoria histórica”, inseparable de la dominación comunista y de las sucesivas masacres perpetradas por sus vecinos alemanes, rusos y ucranianos, sigue proporcionando sorpresas; como la que imputa al Premio Nobel de la Paz, Lech Walesa, viejas labores como confidente policial.

 

El historiador José Luis Orella, docente navarro en la madrileña Universidad San Pablo – CEU, en su Departamento de Humanidades, autor de numerosos estudios históricos contemporáneos de temática hispana, es uno de los escasos investigadores universitarios españoles conocedores de la realidad polaca; un conocimiento que se sustenta tanto en el dominio de sus fuentes históricas, como en sus numerosos viajes a Polonia y los correspondientes intercambios e investigaciones en curso.

 

En esta entrevista con La Tribuna del País Vasco, José Luis Orella repasa con detalle el panorama más actual, preciso y significativo de esta nación eslava.

 

- En el pasado año 2015 se celebraron los 35 años del sindicato Solidaridad. ¿Pervive alguna herencia de esta experiencia que tanto contribuyó a fulminar, acaso como ninguna otra, el Telón de Acero?

 

El sindicato Solidaridad mantiene su actividad con 1,2 millón de afiliados. Los dos partidos políticos mayoritarios del país, PiS y PO tienen en común ser herederos del proyecto político que surgió de Solidaridad. En definitiva Solidaridad es un mito por la libertad, que convierte al pueblo anónimo en protagonista de primera fila.

 

[Img #8294]- Lech Walesa, impulsor y entonces máximo líder de Solidaridad ha sido presentado, días atrás, si bien era un sordo rumor desde hace muchos años, como un antaño colaborador policial del extinto régimen comunista. ¿Existe una base real para semejante imputación? ¿Cómo explicar tal colaboración, de ser veraz, con el histórico rol jugado por Lech Walesa en la demolición del entonces llamado “Bloque Socialista”? Semejante ejercicio de catarsis colectiva, ¿refuerza la moral colectiva de la nación o la empuja hacia el escepticismo y la desmovilización?

 

Lech Walesa nunca perderá su condición de héroe y ser el rostro de Solidaridad. La veracidad de los documentos ha sido probada por el IPN (Instituto Nacional de la Memoria) y correspondía a una práctica regular de la policía comunista, tras una detención y tortura, quedaba “controlado”. Su existencia no causó ninguna traición al movimiento de resistencia, pero pudo ayudar a que Walesa, desde su posición de presidente de la República, evitase una depuración de aquellas personas con pasado comunista en la administración, como se le pidió en su momento.

 

- ¿Puede encajar Polonia en la Unión Europea? ¿Es previsible, acaso, la formación de una “liga eslava” de gobiernos patrióticos que impulse cierta rectificación del diseño actual de la construcción europea?

 

San Juan Pablo II quiso que Polonia formase parte de la Unión Europea para que ayudase a la permanencia de su herencia cristiana. Las naciones que sufrieron el comunismo tienen una herencia importante que aportar en este momento de demolición de nuestra herencia cultural. En este momento, el grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, Eslovaquia y República Checa) es un grupo de presión que defiende una Europa que era la de Schumann, Adenauer y De Gasperi. Su eco bien visto en los países bálticos y de los Balcanes. La otra Europa enseña a descubrir sus raíces a la vieja Europa.

 

- Se viene denunciando en las calles de las principales ciudades polacas y, especialmente, en los medios de comunicación, la supuesta involución democrática que estaría impulsando el actual gobierno del PiS (Partido de la Ley y la Justicia). ¿Qué medidas ha adoptado éste para generarse animosidades tan unánimes?

 

Las protestas vienen lideradas por el PO, principal formación en la oposición. Una medida fue la paralización del nombramiento de cinco magistrados del Tribunal Constitucional por el presidente Duda, elegidos por el parlamento disuelto con mayoría del PO. El presidente propuso que fuesen elegidos por el recientemente elegido, con mayoría del PiS, que decidió dar su apoyo a otros magistrados. La segunda medida es una nueva ley que refuerza el control del gobierno de los medios de comunicación. Unos medios que durante el anterior gobierno fueron financiados con ayudas públicas y manipulados, con despidió de periodistas discrepantes con la línea del PO. La ley ordena el uso abusivo que sufrieron en el anterior mandato.

 

- La política defensiva de la OTAN y su reciente despliegue en Polonia, ¿crispará, todavía más, sus relaciones con la Rusia de Putin?

 

La expansión de la OTAN hacia el este afecta al control del Báltico y el mar Negro, que Rusia considera dentro del radio de su influencia. La entrada de antiguos países de la URSS en la OTAN favorece un nivel de crispación de Rusia con sus vecinos, ya que se ve como objetivo hostil de la esa expansión.

 

[Img #8296]- Dadas las analogías existentes entre determinadas políticas del actual gobierno polaco y algunas tendencias del encabezado por Putin, caso del reforzamiento -cuanto menos retórico- de sus nervaturas patrióticas, el discurso en defensa de la familia y su rechazo frontal a las políticas de puertas abiertas a los refugiados musulmanes, ¿no cabe algún tipo de acercamiento entre ambas potencias eslavas, antaño enemigas pero, hoy, enfrentadas al enemigo común de la globalización neoliberal de corte anglosajón?

 

Nunca se puede predecir las cosas, pero aunque exista una historia rica en desconfianzas, también se encuentra la realidad de Roman Dmowski, padre de la derecha polaca, los demócratas-nacionales, que postuló durante la Primera Guerra Mundial una buena relación con la Rusia de los zares. San Juan Pablo II es el mejor ejemplo, nunca escondió su intenso patriotismo, pero siempre tuvo su corazón abierto al mundo cristiano ruso. Si ambas partes ponen a Cristo como razón de su conversación, puede haber sorpresas. El diálogo católico-ortodoxo y el conflicto ucraniano han abierto diferentes puntos de vista, que ya no excluyen a Rusia. Por otra parte, necesario mercado de los productos polacos.

 

- Particularmente en el oriente de Polonia, permanecen muy vivas en su memoria colectiva, en una mixtura de dolor y miedo, las masacres perpetradas en la Segunda Guerra Mundial por los nacionalistas ucranianos de Stepán Bandera. ¿En qué estado se encuentran, hoy día, las relaciones entre ambas naciones? ¿Puede hablarse, todavía, de un “síndrome Leópolis”?

 

La nostalgia por las provincias polacas de oriente sigue viva. La última vez que estuve en Varsovia, vi una exposición fotográfica en el centro, que recordaba la ‘polonidad’ de Vilna y Lvov. El conflicto ucraniano ha abierto la alianza de dos países frente a una Rusia potencia, pero el nacionalismo ucraniano ha recordado la erradicación de los polacos a sangre y fuego. Aquellas zonas mixtas con ciudades polacas pertenecen al pasado. Hoy Lviv, la antigua Lvov o Lemberg, es una ciudad ucraniana, muy nacionalista, que retiene una pequeña presencia polaca. Aunque en la Polonia actual el conflicto ucraniano ilumine viejos sueños, que los ucranianos no comparten.

 

- Una pregunta inevitable. En la estela del añorado Juan Pablo II, Polonia y catolicismo, ¿siguen siendo inseparables?

 

San Juan Pablo II fue quien puso a Polonia en el mapa y en el conocimiento universal de su existencia. Aunque la sociedad polaca es plural, la densidad e intensidad de su catolicismo todavía sorprende al visitante extranjero. La lucha contra la secularización es muy fuerte, y aquella Polonia tradicional sólo se encuentra en el sur y el oriente, pero su identidad sigue viva gracias al compromiso de las familias, la vitalidad de los movimientos de la Iglesia, y la fuerte presencia en la cultura a través de grupos de música, cine, periódicos, revistas y Radio María, que es un emporio universitario, con radio, periódico y televisión. El mundo católico es fuerte y coherente, y desde esa posición es dialogante. Por eso tiene autoritas con gran influencia en el campo de la política. La catolicidad de Polonia es el alma de su identidad, porque gracias a ella siguen siendo una nación y un Estado, después de siglo y medio borrados del mapa.

 

- Por último, ¿cómo describiría las relaciones hispano-polacas, la evolución de sus intercambios económicos, el desarrollo de las políticas culturales comunes, y el arraigo de las comunidades de los respectivos nacionales en el otro país?

 

Las relaciones comerciales se iniciaron en 1969 y se han ido enriqueciendo con la integración de Polonia en la UE. El principal responsable polaco del Banco Santander es ahora miembro del gobierno polaco. A nivel cultural, los convenios e intercambios entre universidades se han multiplicado muchísimo. España es un país que atrae a los polacos por su clima, cultura y cercanía. Pero Polonia todavía es un gran desconocido para nosotros, aunque cada vez va siéndolo menos.

 

 
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2 Comentarios
LIZ
Fecha: Lunes, 30 de mayo de 2016 a las 17:24
Aca en Argentina es de día. Entonces Buenos Días! Quisiera tener la dirección de mail del Sr Orellana. No lo encuentro en el texto que acabo de leer.
Estoy escribiendo sobre Polonia.
Desde ya muchas gracias.
Lic. Liz Spett
lizspett@gmail.com
Joseba Saburua
Fecha: Martes, 8 de marzo de 2016 a las 09:18
Habrá analogías, pero Polonia está muy, pero que muy1223 lejos de España.

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