Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
www.latribunadelpaisvasco.com
Miércoles, 30 de marzo de 2016 | Leída 6376 veces
Arremete contra la implantación de iniciativas que apelen a considerar como “aceptable y normal” la transformación química o quirúrgica el sexo de un individuo

Contundente rechazo del Colegio Americano de Pediatras a las políticas y a las ideologías de género

[Img #8458]En un comunicado histórico por su contundencia, el Colegio Americano de Pediatras (ACP, en sus siglas en inglés) insta a los educadores y legisladores de Estados Unidos a rechazar la implantación de cualquier tipo de política que apele a considerar como “aceptable y normal” la transformación química o quirúrgica el sexo de un individuo. “Son los datos, y no la ideología”, dicen los pediatras norteamericanos, “los que han de determinar la realidad sexual" de las personas.

 

El Colegio Americano de Pediatras afirma en su manifiesto que “la sexualidad humana es un rasgo binario biológico objetivo: ‘XY’ y ‘XX’ son marcadores genéticos de la salud y la norma para que un ser humano sea hombre o mujer”. “La sexualidad humana tiene este carácter binario”, afirma la principal asociación pediátrica de Estados Unidos, “por su diseño intencional evidente dirigido a la reproducción y el florecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo”.

 

Y añade este colegio pediátrico: “Los trastornos extremadamente raros del desarrollo sexual, incluyendo, pero no limitado a la feminización testicular y la hiperplasia suprarrenal congénita, son desviaciones médicamente identificables de la norma binaria sexual, y con razón, se reconocen como trastornos del diseño humano. Los individuos con TDS (trastorno de desarrollo sexual) no constituyen un tercer sexo”.

 

Para el Colegio Americano de Pediatras, nadie nace con un género. “Todo el mundo nace con un sexo biológico. Género (la toma de conciencia y el sentido de sí mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y psicológico; no una realidad biológica objetiva. Nadie nace con una conciencia de sí mismo como hombre o mujer; esta toma de conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos de desarrollo, puede ser descarrilada por las percepciones subjetivas de un niño, las relaciones y las experiencias adversas desde la infancia hacia adelante. Las personas que afirman “tener sensación de pertenecer al sexo opuesto”, o que se sitúan "en algún punto intermedio", no forman parte de un tercer sexo. Siguen siendo hombres biológicos o mujeres biológicas”.

 

Los pediatras norteamericanos afirman que “la creencia de una persona de que él o ella es algo que no es, se trata, en el mejor de los casos, de un signo de pensamiento confuso. Cuando un niño biológicamente sano cree que es una niña, o una niña biológicamente sana cree que es un niño, existe un problema psicológico objetivo que está en la mente, no en el cuerpo, y debe ser tratado como tal”. Para la ACP, estos niños sufren disforia de género. “La disforia de género (GD), anteriormente enumerado como trastorno de identidad de género (GID), es un trastorno mental reconocido en la más reciente edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V). Las teorías psicodinámicas de aprendizaje y sociales de GD/GID nunca han sido desaprobadas”.

 

De acuerdo con el DSM-V, y según el Colegio de Pediatras de Estados Unidos, “hasta el 98% de los varones y el 88% de las niñas con disforia de género, aceptan finalmente su sexo biológico tras superar la pubertad”. Los pediatras estadounidenses afirman también que “los niños que utilizan durante la pubertad bloqueadores para suplantar al sexo opuesto requerirán durante la adolescencia hormonas del sexo opuesto. Estas se asocian con riesgos peligrosos para la salud, como presión arterial alta, coágulos de sangre, accidente cerebrovascular y cáncer”.
 

 

El Colegio Americano de Pediatras concluye su manifiesto, que puede consultarse íntegramente en el siguiente enlace (en inglés), recordando que “las tasas de suicidio son veinte veces mayor en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y que se someten a cirugía de reasignación de sexo. Y esto ocurre incluso en Suecia, que es uno de los países con un mayor número de personas pertenecientes al colectivo LGBT  (Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales).

 


 

 

 

La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress