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David R.
Jueves, 21 de abril de 2016 | Leída 760 veces

Islamistas infiltrados (I)

[Img #8612]Recientemente, este periódico se hizo eco de una importante noticia que hacía referencia a un informe de los servicios de contra-inteligencia militar de Alemania (MAD), que revela que terroristas islamistas podrían haberse infiltrado en el ejército germano. El MAD reconoce investigaciones en curso sobre un importante número de soldados.

 

Las explicaciones del comisionado parlamentario para las Fuerza Armadas, Hans-Peter Barleis deberían preocupar a todos los socios de la Alianza Atlántica (OTAN), de la misma manera que a todos los gobiernos occidentales, aunque solo sea porque estamos hablando de procedimientos con resultados muy peligrosos.

 

En España ya tenemos ese problema. Hace aproximadamente un lustro un amigo que tiene alta graduación en el Ejército me explicó con preocupación cual era la situación en la hasta ahora prestigiosa unidad de Regulares, con una plantilla de soldados profesionales musulmanes cada vez mayor. Me contó cómo esa situación, que es intrínsecamente problemática, había sido trasladaga al Estado Mayor, y éste, a su vez, al Gobierno, que no ha adoptado la medida solicitada por los oficiales con conocimiento de causa, que no es otra que la disolución de la histórica unidad, porque los mandos ya no la consideran suficientemente operativa ni totalmente fiable, sino potencialmente infiltrada. Y ciertamente así ocurrió con la resolución de la crisis de la isla de Perejil, en la que teniendo en cuenta estos extremos se enviaron tropas aerotransportadas desde la Península, porque la isla había sido ocupada por soldados marroquíes, todos musulmanes.

 

Su pronóstico era pesimista, pensaba que la siguiente en caer será la Legión.

 

La infiltración del DAESH (Estado Islámico) en unidades militares occidentales es algo lógico, porque les supone un entrenamiento de calidad sin costo alguno, pero, sobre todo, les proporciona un conocimiento del enemigo que no es posible alcanzar desde la simple observación. Además, la infiltración les aporta una magnifica cobertura para su durmiente presencia.

 

La infiltración forma parte de las técnicas de combate en cualquier guerra desde que éstas existen, y cabe recordar que ellos nos han declarado una. Y cuando tú declaras la guerra, estás en guerra. 

 

Para que la infiltración se produzca son necesarios cuatro elementos:

 

1) - Propósito de hacerlo para alcanzar un objetivo concreto.

 

2) - Oportunidad de conseguirlo sin levantar sospechas que truncarían la misión.

 

3) - Preparación de la misión con una planificación que se adecua al objetivo.

 

4) - Disponer del personal capacitado para el cumplimiento de la misión.

 

Es sabido que en estos procesos de infiltración, DAESH instruye a los futuros infiltrados en pautas de comportamiento que permiten su máximo mimetizaje, por ejemplo la tolerancia del consumo de alcohol y tabaco, aunque su religión se lo prohíba. La permisividad del pecado es en este caso un elemento táctico de la guerra que libran y su posterior martirio les eximirá suficientemente del mismo. Las huríes les seguirán esperando.

 

Pero las infiltraciones tienen, entre otros, un objetivo principal, que es la obtención de información y, por lo tanto, no estarán pensando únicamente infiltrar unidades militares en Occidente y en Oriente. Su objetivo será, y así lo estarán haciendo, infiltrar todo tipo de instituciones públicas y privadas, utilizando para ello de manera indistinta mujeres y hombres.

 

Una modificación legislativa adecuada que confiera más poder a los servicios de inteligencia y a las policías, podría ayudar a frenar estos inevitables procesos, pero requiere el apoyo de los políticos legisladores que con frecuencia ocultan estas realidades y pretenden igualar los derechos de los verdugos con los de las víctimas. La imprescindible colaboración ciudadana, que ya está dando sus frutos, cobra aquí especial relevancia. Estimados lectores, ante una sospecha razonable utilicen la web del Ministerio del Interior www.stop-radicalismos.es,  o la app policial "Alertacops".

 

Leer la 2ª Parte de este artículo de David R.

 

 

 

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2 Comentarios
yon
Fecha: Viernes, 22 de abril de 2016 a las 11:32
Has levantado el telon de un tema que lleva tiempo gestándose. La ciudadanía no lo quiere ver y los profesionales ya lo intuyeron.
Excelente articulo que espero tenga continuidad, y se tome en serio la amenaza Islamista dentro de las instituciones.
David es ud. un genio cuantico.
Yolanda Rentero Corral
Fecha: Jueves, 21 de abril de 2016 a las 11:38
Temazo!! Qué peligro!! Vamos, que hay que disolver los regulares...y más

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