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La Verdad Ofende
Sábado, 4 de junio de 2016 | Leída 351 veces

El último asalto

[Img #8959]La convulsa historia de España siempre me sorprende. Los españoles fuimos capaces, varias veces, de pasar en treinta años del más sanguinario saqueo y cainismo a combatir unidos por un destino común, alcanzando proezas que asombraron al mundo.  Les pondré dos ejemplos distantes entre sí quinientos años y verán que seguimos invariablemente iguales:

 

1)  En 1469, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, a la sazón primos, se casaban haciendo trampas con una bula papal falsificada en una España con cinco guerras civiles: castellanos beltranejos apoyados por Alfonso V de Portugal; los navarros del príncipe de Viana; el levantamiento en Barcelona de “Las remensas”; los gabachos franchutes de Luis XI interviniendo en Navarra, Cerdeña y hasta el Rosellón, mientras liquidábamos la invasión mora que sometió España (“Islam” significa sumisión). 

 

Y, digo bien, España. Los reyes de aquellos reynos así se titulaban ("Barones, ya podemos marcharnos: hoy a lo menos hemos dejado bien puesto el honor de España". - Jaime I de Aragón - Concilio de Lyon, julio 1274). Apenas treinta años después, de este pandemónium de guerras civiles nos convertimos en la potencia más importante del orbe.

 

2)  El 14 de septiembre de 1936, a menos de dos meses del pronunciamiento de Franco que culminaría la sangría golpista iniciada en 1931, el Banco de España S. A. era asaltado por carabineros y milicianos de los comités de la UGT (socialistas) y CNT (anarquistas) del banco, junto a 60 metalúrgicos, cerrajeros y empleados de banca del sindicato de Madrid. Blandían un decreto del golpista ‘frente-populista’ ministro de Hacienda Juan Negrín, cocido por el "Lenin español" y secretario del PSOE, Largo Caballero, y que firmaba Manuel Azaña. El Banco de España era un ente privado (sociedad anónima) y no un organismo público como es hoy.  

 

La cuarta reserva de oro más importante del mundo era saqueada. El cajero del banco se pegaba un tiro en la sien y el oro español era robado impunemente ante la vigilante mirada del comisario soviético Orlov, en el caso más asombroso de auto-expolio de una nación. El oro fue fundido en Moscú, destruyendo el incalculable valor numismático de piezas únicas de nuestro tesoro. 

 

En la II República repetimos errores del cantonalismo de la I República (que hoy alimentamos con las corruptas y onerosas autonomías), donde, en once meses, el cantón independiente de Cartagena hasta bombardeó y declaró la guerra al de Murcia. En 1936, los nacionalistas catalanes declaraban por tercera vez su golpe de Estado separatista (lo hicieron en 1931 y en 1934) mientras la autonomía vasca, tras dudar y flirtear con Hitler primero y después con Franco (Onaindia), se rendía a los fascistas italianos en las playas de Laredo y Santona el 24 de agosto de 1937.

 

Treinta y nueve años después, España de nuevo asombró al mundo con la capacidad de reconciliación ya lograda y demostrada en la Transición, y con sus datos socio económicos: 2% de paro (hoy, 24%); 7% de deuda pública (hoy, 100%); séptima potencia económica del mundo; población presidiaria ridícula (8.000 presos / 89.000, hoy); administración publica reducida (800.000 funcionarios / 3.000.000 millones, hoy), y sin corrupción (hoy, 5% del PIB en corrupción). 

 

En 13 años de gobierno, Felipe González no halló modo de poder denunciar la corrupción de aquel espartano régimen militar. La mentirosa hipocresía que hoy nos asalta es tal que suelo merecer, por vivir sin complejos y contar verdades, la condecoración favorita que un progre puede a nadie otorgar: ¡Fascista! 

 

Hoy, el uso político de rencillas olvidadas, la manipulación torticera de la historia, las descontroladas y derrochadoras autonomías, y el fomento de las diferencias ideológicas, nos vuelven a acercar al conflicto civil que nadie quiere, pero muchos (herederos de quienes lo provocaron) alientan. "Tu odio, mi sonrisa". 

 

Muy pronto, los españoles mejoraremos el desastre que anuncia la demolición del bipartidismo. En el PP (que estafó a sus bases electorales incumpliendo el programa electoral de 2011) estallan decenas de casos de corrupción en todo el territorio nacional, en paralelo al PSOE, que sucumbe ante el caso de corrupción más importante de toda la comunidad europea (6.000 millones) y que afecta a 275 cargos socialistas, varios secretarios generales y ministros. 

 

El histórico y dañino apoyo del PSOE al nacionalismo, no admite dudas. Alianza con el golpista gobierno catalán y blanqueamiento del torturador Otegui-ETA; apoyo al pancatalanismo de Compromis en Valencia, los separatistas gallegos de las Mareas, o al miserable pancatalanismo en Baleares.  

 

No obstante, lo más grave es la estrategia política de Sánchez Castejón, que gobierna en coalición decenas de ayuntamientos con Podemos, en una hipocresía más de quien denuncia el populismo que alimenta, abocando al PSOE a su definitiva extinción. Navarra, donde gobiernan junto con los marxistas filoetarras, inició su declive (basta mirar los índices de paro) mientras los “hombres de paz” imponen el vascuence "batua" en las guarderías.

 

Los marxistas-leninistas de Podemos han absorbido "de facto" al PCE-Izquierda Unida (donde se formaron sus cuadro, Iglesias, Monedero, etc...) por treinta monedas de plata (dos millones de euros) y la promesa de cuatro escaños. Entrenados en el chavismo venezolano que les financia, y con el apoyo de las jugosas trasferencias de la dictadura iraní de los ayatolás, hoy sabemos que organizaron el asalto en las calles a la legalidad del 13-M en 2004, y el “asalto a los cielos” del 15-M ( 3.500 manifestaciones en un año, solo en Madrid). Es Podemos-España, “versión no original”. Recuerden, el partido de Hugo Chávez se llama Podemos. 

 

El último acto de hipocresía marxista-leninista es la prohibición de llevar banderas comunistas a los mítines, que ayer publicó Izquierda Unida, delegación Andalucía. El “groucho-marxismo” tiene esa ventaja: “Si no te gustan mis principios, tengo otros”, pero el saqueo ya está ocurriendo: 

 

Los 'okupas' marxistas-leninistas de “Arran” (juventudes de la CUP, el Jarrai de ETA), dirigidos por el concejal del O.D.I.O. Gargante (que pide degollar al Rey) exigen, alentados por la cobardía de Trías que les pagó todo, que Colau coopere en sus asaltos. Lo último es la propuesta de una nueva ley que fabrican los golpistas marxistas de la CUP: permitirá expropiar la segunda residencia, “según los casos”, dicen. Y es que varios de sus dirigentes, que "se dicen proletarios", acumulan hasta 10 propiedades.

 

Personalmente, creo que acabaremos en el desastre de nuevo. El grado de mentira histórica e ideológica de los últimos 40 años, que la Ley de Memoria Histórica culminará, es tal que el silencio de todos, la cobardía de muchos y el abuso de unos pocos, ha robado a España los instrumentos básicos para cualquier regeneración: la credibilidad necesaria en nuestros políticos, el tesoro del Estado y una clase media sana.

 

La regeneración, como el perdón, empieza por la verdad. Sin ella, todo está perdido.


“La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio” (Marco Tulio Ciceron, 43 a. de C.)

 


 

 
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1 Comentario
ramiro
Fecha: Domingo, 5 de junio de 2016 a las 00:22
Enhorabuena por este valiente, documentado y bien escrito trabajo.
Ni usted ni yo, modestamente, seremos cómplices de lo que se avecina, pues estamos diciendo LA VERDAD a quien quiera escucharla.
Desgraciadamente, y al igual que usted, pienso que vamos hacia el desastre.
Y es más, la continuidad de Rajy en el gobierno creo que lo único que va a servir es para propiciar un próximo gobierno de Podemos, y la transformación DE ESPAÑA EN VENEZUELA, con todo lo que ello supone, dada la cobardía e iniquidad del personaje y del partido para ayudar...

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