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Manuel Molares do Val
Lunes, 13 de junio de 2016 | Leída 146 veces

Parejas para deportistas

Con el portero de fútbol David de Gea y el jugador del Athlétic de Bilbao, Iker Muniain, se ha desatado la fiera puritana del feminismo radical y de autoproclamados progresistas, que chillan como curas del pasado condenando los pecados de la carne, conocidos estos por causas judiciales secretas aireados delictivamente por funcionarios de la judicatura.

 

La denuncia de una actriz porno mayor de edad, dentro del caso de un cineasta que supuestamente filmaba chicas menores de 18 años, afirma que ella mantuvo un intercambio de mensajes de contenido sexual con David de Gea, portero del Manchester United y de la Selección Española.

 

El diálogo, por el que deberían encarcelar al funcionario que lo divulgó, hace pensar que ella quería extraerle información sobre supuestos encuentros anteriores con varios jugadores de fútbol.

 

El problema parece nacer de cierta amistad de De Gea con el pornógrafo, que aparentemente facilitaba las chicas de sus rodajes a algunos futbolistas.

 

La mayoría de los jugadores nombrados en el caso, ocurrido en 2012, acababan de superar la mayoría de edad no hacía mucho tiempo, con lo que poco antes las víctimas de los abusos sexuales de las actrices-prostitutas adultas habrían sido ellos.

 

Pero, veamos otro ángulo: en las concentraciones de los mejores deportistas la testosterona y las feromonas de tanto músculo joven están mucho más activas que la inteligencia, buen sentido y ética de sus portadores.

 

Sin embargo, aquí no utilizaron a las fans que los acosan: fueron honestos. Su imprudencia: acudir supuestamente a profesionales del sexo rápido y sin compromiso.

 

Como los musulmanes chiitas, los deportistas deberían gozar en estos casos de una autoridad que los case y divorcie para gozar unas horas liberando sus excesos hormonales.

 

En una sociedad occidental, en lugar de un imán sería un juez con señoritas o señores profesionales según las preferencias de los musculosos: hetero, homo, o hasta las 32 pluralidades sexuales reconocidas ahora en Nueva York como poliamorosas.

 


 

 
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2 Comentarios
Antonio
Fecha: Miércoles, 15 de junio de 2016 a las 21:11
Mi abuelo, que hizo la mili en Melilla, ya me contaba que allí los moros les "ofrecían" a sus hijas, a cambio de dinero...
¡Y luego van de honrados y decentes estos moros de...Melilla!
ramiro
Fecha: Martes, 14 de junio de 2016 a las 10:09
Las 32 pluralidades sexuales del Estado de Nueva York son realmente sorprendentes...
Supongo incluirá quien se lo hace con una gallina, con un burro (aunque en USA será difícil encontrarlos, por lo menos de cuatro patas), o con una serpiente pitón...
¿Realment ehemos llegado a tal grado de degeneración, que admitimos TODO LO ANORMAL COMO NORMAL...?

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