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Lunes, 4 de julio de 2016 | Leída 955 veces

¿Es "Balearia" tierra de mudos?

[Img #9225]Nadie sabe su nombre, y a fe mía que mejor no se sepa. Es solo un camarero más de la exitosa empresa Balearia. Forma parte, como yo, de esa sociedad ibicenca multicultural y diversa que se afana desde la aparición de la industria turística en trabajar y ayudar al crecimiento del  exitoso turismo que vivimos en Baleares, cundo no gobierna el socialismo pancatalanista.

 

Hablo de Ibiza, tierra amable donde la convivencia es inmejorable (doy fe), simbiosis de culturas y personas de todo el orbe, clases sociales, ideas políticas, gustos sexuales y poder económico, en irrepetible armonía.

 

Hasta ayer.

 

Amadeo Altafaj, representante del gobierno separatista y golpista CAT en la comunidad europea (@aaltafaj ) y Pilar Boix Escolies “community manager” (gestora de redes sociales) de Balearia (ha borrado su cuenta separatista en Twitter @PilarBoix) decidieron, en un acto del más cerril macartismo inquisitorial, dar pábulo a un tuit de un músico de última fila, un tal Quimo Portet, quien dice haber nacido en cautividad, y en cuyo perfil (@Quimi_Portet) si no lo borra antes, además de subir fotos de zoofilia, decidió linchar al camarero de turno de un buque de Balearia y pabellón español, en el trayecto Ibiza Formentera, y que no entendía catalán.

 

Léanme bien, ¡catalán!, no ibicenco, menorquín o mallorquín. Presumo que la inmersión lingüística impidió a Quimo aprender nada más que lemosín, que es un borde de narices, que estaba aburrido o que es otro integrista CAT. Elijan ustedes. Yo creo que todas a la vez.

 

La explicación ante semejante acto de fascismo de barra es esta: en Baleares, la población en el siglo XIII era muda. Si, créanme, y estará hasta documentado (ya dicen que “el Mio Cid” era del Ampurdán). Y, de esta forma, el gracioso y bondadoso reino de Cataluña nos trajo a las islas el bendito don de una lengua en la que entendernos, y también una cultura. Previo a ellos, en Baleares todo era yermo… la nada.

 

La realidad histórica es bien distinta: la “marca hispánica” (condados catalanes francos) pasa al Reino de Aragón en el Tratado de Corbeil, firmado con Luis X “el Santo” de Francia (imaginen las razones por las que santo) en 1258. Jaime I de Aragón conquista Mayuca en 1231 e Ibiza, en 1238.

 

Luego, aquí, a los catalanes jamás los vimos. Y como ya entenderán ustedes, en Baleares la gente sí se comunicaba. Se hablaba el árabe, pero, sobre todo, el legado de Roma: el romaní (latín), hoy mallorquín, menorquín e ibicenco.

 

Tras la pérdida de Cuba, monopolizada por la industria catalana (Güell, Codorniu, etc..) y la aparición del catalanismo, el químico Pompeyo Fabra (jamás lingüista) expolia los libros de gramática y diccionarios de Baleares y Valencia para montar el refrito lingüístico hoy llamado catalán (Sabino Arana hace lo mismo en Vascongadas e inventa el euskera ‘batua’) y dar base política para el “lebensraum” separatista de Prat de la Ribs y otros chiflados. Ya saben, una lengua, una nación (Schmitt – Hitler) y de ahí al “anschlus” anexionista de la tierra vital, hoy lo dicen "los países catalanes" (Valencia, Baleares y lo que haga falta, hasta Grecia, sí, sí). 

 

En el siglo XX, las buenas gentes catalanas se referían a su lengua por su nombre real, lemosí (también le decían barceloní), herencia de los más de 500 años de pertenencia francesa (reinos francos). Pero como ya imaginarán ustedes, contar esta historia es de fascistas, y ante semejante título, las clases dirigentes prefieren rendirse y callar. Vean sino: fue el Partido Popular quien cometió la cobarde indignidad de colar en el Estatuto de Baleares como lengua oficial el... catalán.

 

Así que ya saben la historia. En Baleares, todos eran mudos. Ayer. Y, por desgracia, también hoy. Nadie hará nada ni contará nada.

 

Disfruten del verano.

 

“Barones, ya podemos marcharnos; hoy, a lo menos, hemos dejado bien puesto el honor de España” (Jaime I de Aragón, Concilio de Lyon, 1274)

 


 

 

 
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1 Comentario
Ramiro
Fecha: Lunes, 4 de julio de 2016 a las 17:31
Desde luego, que gran verdad es que en España mno cabe un tonto más...

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