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Miércoles, 6 de julio de 2016 | Leída 107 veces
Aparecen en restos neandertales marcas de corte producidas por herramientas de piedra al cortar la carne / Los huesos presentan fracturas de haber sido rotos para extraer el tuétano.

Descubren la primera evidencia de canibalismo en neandertales del norte de Europa

Los neandertales mostraban una gran variabilidad de comportamiento y uno de los aspectos donde ésta es patente es en su relación con los muertos. Por un lado, existen evidencias de que los neandertales enterraron muertos en distintos yacimientos (p.ej., la Chapelle-aux-Saints en Francia y Sima de las Palomas en la Península Ibérica). Otros yacimientos, en cambio, muestran que los neandertales consumieron la carne y partieron los huesos de otros congéneres con un fin alimenticio. Evidencias de este comportamiento caníbal ya habían sido descubiertas en distintos yacimientos del sur de Europa, concretamente, en Francia (p.ej., Moula-Guercy, Les Pradelles) o la Península Ibérica (Zafarraya, El Sidrón). 

 

En cambio existen muy pocos yacimientos con restos neandertales al norte del paralelo 50º, ya que solamente en dos de estos yacimientos se ha obtenido información referente al posible tratamiento funerario. Tanto en Feldhofer (Alemania) como Spy (Bélgica), se han encontrado esqueletos parciales cuyo estudio y el de su contexto permiten inferir que fueron enterrados. De hecho, en las notas de excavación del individuo Spy II se indica que era un esqueleto completo, encontrado en posición contraída. 

 

Un nuevo estudio, liderado por la Dr. Hélène Rougier, y en el que ha participado Asier Gómez Olivencia, investigador Ikerbasque en la UPV/EHU, ha descubierto el mayor número de restos humanos neandertales del norte de Europa, tanto por número de restos como por número de individuos representados, un total de cinco: 4 adolescentes o adultos y uno infantil. El yacimiento es la Tercera caverna (Troisième caverne) de Goyet (Bélgica).  

 

[Img #9240]Un tercio de los restos neandertales de este yacimiento muestran marcas de corte, y muchos restos muestran marcas de percusión, producidas al ser rotos los huesos para la extracción del tuétano. La comparación de los restos neandertales con otros restos de fauna recuperados en el yacimiento (caballos y renos) sugiere que las tres especies fueron consumidas de manera similar. Este descubrimiento permite ampliar el rango de comportamiento conocido que los neandertales del norte de Europa tenían respecto a los muertos. 

 

Es más, cinco restos humanos neandertales muestran signos de haber sido utilizados como percutores blandos a la hora de tallar la piedra. Los neandertales usaban cantos rodados para tallar herramientas de piedra, y utilizaban también el hueso en algunos casos para reavivar los filos (un ejemplo cercano lo tenemos en los retocadores de hueso, principalmente de ciervo, recuperados en el yacimiento de Axlor, en Dima, Bizkaia). Hasta ahora se conocían tres yacimientos en los que los neandertales habían usado huesos de un congénere para la talla de instrumentos de piedra: un fragmento de fémur en el caso de Krapina en Croacia y de Les Pradelles, o un fragmento de cráneo en La Quina en Francia. Goyet ha proporcionado 5 restos humanos utilizados como retocadores, lo cual casi duplica en un sólo yacimiento el registro conocido hasta ahora. 

 

Además se han podido datar esta colección de restos neandertales que han arrojado que estos neandertales vivieron hace entre 40.500 y 45.500 mil años. La conservación excepcional ha permitido también recuperar ADN mitocondrial de estos restos, que al ser comparado con otros neandertales, arroja que los neandertales de Goyet se parecían geneticamente a los de Feldhofer (Alemania), Vindija (Croacia) y El Sidrón (Asturias, España). Esta gran uniformidad genética, a pesar de las distancias geográficas, indica que la población neandertal que habitaba Europa era de pequeño tamaño.  

 


 

 

 
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