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La Verdad Ofende
Sábado, 9 de julio de 2016 | Leída 392 veces

Sonría… es odio

[Img #9267]Reconciliar es un término absoluto, casi tanto como el término paz o el concepto de vida. Son valores eternos al margen de ideologías, razas o clases sociales. Valores igualitarios en la búsqueda del bienestar común y de la justicia social, las mayores ambiciones o deseos de la humanidad. 

 

De la frustración en lograr las ambiciones o deseos en la búsqueda del bienestar puede nacer la envidia, un sentimiento insano contrario al bienestar cuyas consecuencias siempre son el sufrimiento, el dolor y el odio, el daño al semejante. “La envidia es ese sentimiento de enfado que sufre una la persona cuando no obtiene lo deseado para sí que otra persona posee.”

 

De la envidia nace otro gran mal, quizás el peor de todos: el odio, o "antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien". Un sentimiento negativo que jamás produjo beneficios a la humanidad y que desea como idea intrínseca el mal para el sujeto u objeto odiado. 

 

España goza por méritos propios ser líder de ambos sentimientos, y aunque los episodios de reconciliación han sido muchos (Vergara, la Transición), las pasiones que a los españoles nos desgobiernan acaban floreciendo de cuando en cuando por encima de la estabilidad y el bienestar heredado, único bien a preservar.

 

Solo en España perdura lo peor del sectarismo de las desfasadas teorías de Marx y su inventada lucha de clases, superada por la imperfecta, pero exitosa, economía libre de mercado.

 

Marx fue un personaje acomodado y tan cínico como la ideología que invento. Jamás obrero, nació burgués y vivió como el peor burgués, pues jamás trabajo, aunque empleó su vida en pontificar sobre el trabajo hasta el hastío; lo que popularmente se viene a llamar cantamañanas. Vivió a costa de chulear a su rica mujer y a su sirvienta, a la que, además de no pagar, dejó preñada (no reconoció su paternidad), mientras también sangraba onerosamente y sin descanso a su adinerado amigo Engels. 

 

Parte de nuestra “preparada juventud” universitaria se declara marxista leninista y sigue su ejemplo. Agrupados bajo Podemos, jamás lucharon por los derechos civiles heredados. Nunca han trabajado ni creado riqueza alguna, pero se reivindican como demócratas herederos de quienes fundaron el Frente Popular y las Brigadas Internacionales, controladas por Stalin desde el Komintern. Aquella izquierda que nos venden como “paradigma de demócratas” dio nada menos que cinco golpes de Estado en solo seis años, hasta que los generales se hartaron y se levantaron en armas.

 

Sir. Winston Churchill no solo entendió a Franco, también entendió a Marx y su nefasta ideología con quirúrgica exactitud: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia y la prédica de la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria.”

 

Lo peor que de Marx surgió fueron los “soviets”, una suerte de círculos bajo los que se organización los bolcheviques, y que hoy desde Ahora Madrid se pretenden replicar, junto a la "justicia popular”, sin pudor alguno. Lo venden como el mayor logro de la democracia, bajo el lema que protagonizó su asalto a los cielos “Tu odio, mi sonrisa”.

 

Esta semana saltó la noticia. El lema es “Odia a Cifuentes”. Va impreso en camisetas que @distritocatorce reparte entre sus leninistas, los nuevos  “chiviris” de “Podemos Moratalaz”, Vendían las camisetas en las casetas que el Ayuntamiento marxista de Moratalaz les cedió en las fiestas de barrio.

 

Desde esa caseta planificaron cómo celebrar su odio para poder sonreir: lo llamaron “Caza al pijo”, y los elegían por su ropa. Esta es la misma justicia popular que España vivió en 1931. Por llevar sombrero, un crucifijo o una corbata, te daban un paseo o te llevaban a la checa. Aquello acabo en la Guerra Civil que el jefe de los “chiviris”, Largo Caballero, se hartó de reivindicar. Ya hay varios heridos, uno con la cara rajada, y ocho detenidos, que en aras de proteger sus derechos civiles, quedaron en libertad. 

 

En las fotos publicadas de estos sicarios aparece ‘Alfon’, otro del grupo de Moratalaz, hoy felizmente detenido, benévolamente juzgado y preso, cuyo currículo incluye el acoso sexual a dos chicas menores de edad. Unos valientes… pandilleros. Imitan a los “chiviris” de 1931 y replican a los cachorros de ETA marxista-leninista del tiro en la nuca, tan jaleados en la Universidad Complutense. Ya saben, la cobardía, además de oler mal, nunca va sola y elige víctimas indefensas para extender la suciedad de su odio. 

 

El esfuerzo de reconciliación de nuestros mayores, únicos protagonistas del último conflicto civil, no les sirve. Los nietos de quienes se perdonaron todo no conocen nuestro cruel pasado y nos abocan a repetir aquellos desastres, cuando España, a pesar de muchos errores de abusos y corrupción cometidos por todos los partidos y sindicatos sin distinción de ideología, vive el momento histórico de prosperidad más importante de toda su historia.

 

Quieren que prevalezca el odio. Volver a 1936. La revolución pendiente que perdieron. ¿Pasarán esta vez?

 


 

 
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2 Comentarios
Fran
Fecha: Domingo, 10 de julio de 2016 a las 10:39
Estimado Pedro: Solamente una pregunta: ¿Cuántos años tenías tú en 1975?
Pedro
Fecha: Domingo, 10 de julio de 2016 a las 06:39
Eso de que vivimos mejor que por ejemplo en 1975 es una broma de mal gustow

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