Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

La Verdad Ofende
Miércoles, 20 de julio de 2016 | Leída 433 veces

... La sublevación fue la consecuencia

[Img #9355]15 de Julio de 1936. Se mastica la tragedia. España lleva cuatro meses bajo el estado de alarma ordenado por el gobierno marxista del Frente Popular, que mantiene restringidas las garantías constitucionales de libertad de prensa, movimiento, manifestación y asociación.

 

Esto ocurre en las Cortes. Cito:

 

“Es la quinta vez que el Gobierno viene a solicitar de organismos parlamentarios la prórroga del estado de alarma, y no deja de ser extraño que, presentada la comunicación el día 14 a las Cortes, se hayan suspendido ese día las sesiones, hurtando al Parlamento la discusión de los motivos, sin otro propósito que sustraer a la publicidad los graves sucesos que están acaeciendo”.

 

“Si no tiene eficacia suficiente para garantizar los derechos de los ciudadanos, el estado de alarma, resorte normal y legítimo de todos los Gobiernos, se convierte en una facultad abusiva”. 

 

“El señor Casares Quiroga pronunció unas palabras que eran la promesa formal, venían a ser el compromiso solemne, de la eficacia de las medidas que el Gobierno estaba dispuesto a adoptar: “El Gobierno tiene en estudio la posibilidad, incluso, de levantar la censura, permitiendo a los periódicos emitir libremente su opinión; pero, desde luego, tenga Su Señoría la seguridad de que los textos parlamentarios serán respetado”.

 

“Tanto lo han sido, que cuando ayer un periódico quiso publicar unas palabras muy nobles del señor Calvo Sotelo, la censura ha sido implacable y las ha tachado. Ni el homenaje al muerto, ni el respeto tampoco a la palabra del Presidente, ni a la inviolabilidad de las palabras contenidas en el Diario de Sesiones, la censura ha sido implacable para unos y para otros”.

 

“Mirad lo que pasa por campos y ciudades. Desde el 16 de junio al 13 de julio, inclusive, se han cometido en España los siguientes actos de violencia, habiendo de tener en cuenta los señores que me escuchan que esta estadística no se refiere más que ha hechos plenamente comprobados y no a rumores que, por desgracia, van teniendo en días sucesivos una completa confirmación”: 

 

“Incendios de iglesias, 10; atropellos y expulsiones de párrocos, 9; robos y confiscaciones, 11; derribos de cruces, 5; muertos, 61; heridos de diferente gravedad, 224; atracos consumados, 17; asaltos e invasiones de fincas, 32; incautaciones y robos, 16; Centros asaltados o incendiados, 10; huelgas generales, 129; bombas, 74; petardos, 58; botellas de líquidos inflamables lanzadas contra personas o casas, 7; incendios, no comprendidos los de las iglesias, 19. Esto en veintisiete días”. 

 

“Al cabo de hallarse cuatro meses en vigor el estado de alarma, con toda clase de resortes el Gobierno en su mano para imponer la autoridad, ¿cuál ha sido la eficacia del estado de alarma? ¿No es esto la confesión más paladina y más clara de que el Gobierno ha fracasado total y absolutamente en la aplicación de los resortes extraordinarios para acabar con el estado de anarquía y subversión en que vive España?” 

 

“Ni el derecho a la vida, ni la libertad de sindicación, ni la libertad de trabajo, ni la inviolabilidad del domicilio han tenido la menor garantía con esta ley excepcional en manos del Gobierno, que, por el contrario, se ha convertido en elemento de persecución contra todos aquellos que no tienen las mismas ideas políticas que los elementos componentes del Frente Popular”.

 

“Las sentencias de los Jurados Mixtos no se cumplen; el Ministro de la Gobernación puede decir hasta qué punto los gobernadores civiles no le obedecen; los gobernadores civiles pueden decir hasta qué punto los alcaldes no hacen caso de sus indicaciones; los ciudadanos españoles pueden decir cómo en muchos pueblos del Sur existen Comités de huelga, los cuales dan el aval, el permiso, la autorización para que puedan circular por carretera”.

 

“Diferentes personas de la provincia de Almería han sido detenidas en cinco pueblos del trayecto por otros tantos Comités de huelga, que, a despecho de las órdenes del Ministro de la Gobernación y de los gobernadores civiles, han impedido la circulación de vehículos, les han obligado a pasar por Comités de huelga y Casas del Pueblo para que les den un volante de circulación, que es el mayor padrón de ignominia, fracaso y vergüenza para un Gobierno que tolera, al cabo de cinco meses, que ese estado de cosas continúe en una nación civilizada”.

 

“Son las propias organizaciones que apoyan al Gobierno las que no quieren o no pueden cumplir las órdenes que emanan de la autoridad. Ahí tenéis los conflictos obreros, que se están ventilando diariamente a tiros entre las organizaciones societarias, aunque la censura no permite que se diga ni una palabra; ahí tenéis esos obreros que han muerto ayer en Cuatro Caminos bajo las balas de otros hermanos de trabajo, que, en plena subversión contra el Gobierno, no acatan las órdenes emanadas de la autoridad. Las obras paradas, los obreros tiroteándose, Madrid abandonado, la autoridad por los suelos”. 

 

“¿Para eso queréis una prórroga del estado de alarma? ¿Para eso queréis unos resortes excepcionales? ¿Qué confianza podemos tener ni las oposiciones ni la opinión pública en lo que vosotros hagáis? Cuando habláis de fascismo no olvidéis, señores del Gobierno y de la mayoría, que en las elecciones del 16 de febrero los fascistas apenas tuvieron unos cuantos miles de votos en España”.

 

“El miércoles pasado, señores diputados –hace hoy exactamente ocho días–, el señor Calvo Sotelo me llamó aparte, en uno de los pasillos de la Cámara, y me dijo: “Individuos de mi escolta, que no pertenecen ciertamente a la Policía, sino a uno de los Cuerpos armados, han recibido una consigna de que en caso de atentado contra mi persona procuren inhibirse. ¿Qué me aconseja usted?”. “Que hable usted inmediatamente con el Ministro de la Gobernación”. El señor Calvo Sotelo fue a contárselo, el miércoles o el jueves, al señor Ministro de la Gobernación, el cual, según mis noticias tenidas por el señor Calvo Sotelo, dijo que en absoluto de él había emanado ninguna orden de esa naturaleza. Pero el señor Calvo Sotelo tuvo una confidencia exactísima. ¿Quién dio esa orden? ¿Quién dio esa consigna?” 

 

“El señor Ventosa lo sabe, porque yo le comuniqué: “Contra el señor Calvo Sotelo se prepara un atentado". Usted lo sabe; usted y yo somos testigos de que esta advertencia se ha hecho al Gobierno, de que esa amenaza se está cerniendo sobre la cabeza del señor Sotelo”. Y esa amenaza se ha realizado y ese atentado ha tenido lugar”.

 

“¿Es que no recordamos, aunque las facultades presidenciales, interviniendo oportunamente, quitaran ciertas palabras del Diario de Sesiones, que el señor Galarza, perteneciente a uno de los grupos que apoyan al Gobierno, dijo en el salón de sesiones –yo estaba presente– que contra el señor Calvo Sotelo toda violencia era lícita?”

 

“Periódicos inspirados por elementos del Gobierno han venido estos días diciendo que se iba a producir ese acontecimiento; que era inminente en la noche pasada, en la que viene; que el observatorio está vigilante; que va a surgir en seguida lo que se teme. Ya se está dibujando la responsabilidad. Y esa noche cae muerto el señor Calvo Sotelo a manos de agentes de la autoridad”. 

 

“¡Ah! Pero hay otra, todavía mayor, si cabe. El señor Calvo Sotelo no ha sido asesinado por unos ciudadanos cualesquiera: el señor Calvo Sotelo ha sido asesinado por agentes de la autoridad.”

 

--------------------------------

 

Extractos del discurso de José María Gil Robles, pronunciado en el Congreso de los Diputados el día 15 de julio de 1936 tras ser asesinado el líder de la oposición, Jose Calvo Sotelo. Los asesinos, miembros del PSOE, habían intentado antes secuestrar a Gil Robles para asesinarlo.

 

El golpe militar era inminente. Tras terminar la sesión y ante la situación descrita, Gil Robles, al igual que muchas otras personas, huye de España. El Gobierno era conocedor de la conspiración, que esperaba desarticular, como ocurrió con la de Sanjurjo en 1932, limpiando así el ejército de militares desafectos al Frente Popular. Franco había advertido por carta al ministro de la guerra, Casares Quiroga, el 23 de abril, del gravísimo riesgo de una inminente involución o revolución. Pero nada se hizo. Tras el asesinato de Calvo Sotelo, decide unirse finalmente al pronunciamiento.

 

Lo que ocurrió a partir del 17 de julio de 1936, tras la sublevación de la guarnición militar de Marruecos, es historia.  

 


 

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
2 Comentarios
GABRIEL MADROÑERO
Fecha: Jueves, 21 de julio de 2016 a las 11:22
Cuando fue asesinado, esa misma mujer -me niego a tratarla de Señora- dijo aquello "será que se lo merecía (sic)
Hoy sigue siendo un icono de la izquierda. Es decir, tenemos un Frente Popular en 2016 que thiene un líder hijo de un terrorista GRAPO, que ha fagocitado a un PCE o lo que sea que tiene como icono a esa mujer junto a un asesino de guerra como Carrillo.
Pues disfrutemos de lo votado.....
ramiro
Fecha: Miércoles, 20 de julio de 2016 a las 19:42
El golpe de estado fue la consecuencia lógica de todo lo que estaba sucediendo en España...
El asesinato de Calvo Sotelo posiblemente fue la puntilla.
Parece ser que a partir de ese momento Franco se decidió a unirse al golpe, pues vió que la situación era totalmente irreversible.

La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress