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Ernesto Ladrón de Guevara
Miércoles, 3 de agosto de 2016 | Leída 1367 veces
Crónica de un crucero fallido por el Mar del Norte

Pesadilla en Islandia con Costa Cruceros

[Img #9429]Un viaje es una ventana a nuevos mundos, una forma de conectarse con otras culturas, con otros paisajes y con otras latitudes. Es, en definitiva, una forma de ampliar espacios mentales para huir de lo cotidiano y descubrir otros horizontes.

 

Sin duda el viaje por espacios que circundan zonas Árticas tiene un gran interés y así lo hemos vivido mi mujer y yo: como una experiencia nueva, quizás con cierta insatisfacción porque las expectativas eran muy altas y lo que se ve en unas pocas excursiones desde un crucero es muy escaso e, incluso, muy poco representativo. Un país como Islandia hay que recorrerlo sin prisa, sin las urgencias de un tiempo muy limitado y recorridos donde falta la quietud y el sosiego que  requiere  la contemplación; para la reflexión serena, para la calma que precede al análisis.

 

Pero en lo que yo me quería centrar no es tanto en hacer una crónica de un viaje que puede leerse en cualquier guía sobre tierras de vikingos. Quiero reflexionar sobre la frustración generada por una compañía naviera que utiliza publicidad engañosa y que aprovecha, en cierta manera, la situación de indefensión de un pasaje necesitado de esparcimiento, para aplicar precios próximos a la usura, tanto en bebidas como es simplemente el agua, como en unas excursiones que en poco responden a lo publicitado; ni en su duración en tiempo ni en sus contenidos, algunos de ellos simplemente eliminados sin explicación alguna.

 

Un grupo de españoles decidimos hacer sendas reclamaciones en papel improvisado por la inexistencia de hojas o libros al efecto donde pretendíamos plasmar nuestras quejas.

 

Salimos el 15 de julio y regresamos el 29 de julio de un viaje denominado “Crucero Costa Neoromántica”. Para empezar, el primer día, nada más acceder al interior del barco, en el preceptivo acto de información sobre los procedimientos de emergencia y evacuación, se impartieron las instrucciones al efecto en los principales idiomas europeos menos en español. Es decir, en italiano, francés, alemán e inglés.  Ante nuestra protesta se nos indicó que los españoles éramos minoritarios (aproximadamente, 180 pasajeros) y que nos limitáramos a leer las instrucciones de salvamento que, en un manual, estaban en nuestro camarote. Esa misma tarde (15 de julio) y sin zarpar el barco, en el mostrador de excursiones, y por el mismo motivo expuesto en el punto anterior, se nos indicó que todas las excursiones iban a ser exclusivamente en idioma inglés y que no era posible su realización en español.  Así se pretendía incumplir lo publicitado en el folleto Costa Cruceros Noviembre 2015 - Abril 2017, página 201, donde  se puede leer textualmente: "Es posible que no se disponga de guía de habla española en determinados cruceros por el Océano indico, el Lejano Oriente y el Caribe”. Pero éste era un crucero por la Unión Europea, en la que el español es uno de sus idiomas oficiales, aparte de que casi dos centenares de personas no es una cantidad digna de despreciar, sobre todo teniendo en cuenta que este crucero no es precisamente barato.

 

A lo mejor algo de culpa tenemos los propios españoles que tan poco apreciamos nuestra lengua común, y que estamos dando un espectáculo muy poco edificante ante el resto de naciones europeas, proyectando la imagen de jaula de grillos y gallos de pelea. Si tan poco nos apreciamos a nosotros mismos no nos debe de extrañar que se nos tenga en tan poca consideración, más aún cuando tuvimos que soportar a una pareja de catalanes que desplegaba una  bandera estelada en cada ocasión, intentando captar la atención del resto de viajeros para dar la nota independentista.

 

Pero en este desatino y desprecio a un colectivo de pasajeros no se terminaba la cosa. La saturación de comensales llegaba a la masificación más obscena, propiciado por dos factores, la falta de espacios suficientes para tanto viajero y la inexistencia de turnos, mientras que se habilitaban comedores de pago, cuando lo publicado y lo contratado era que la alimentación venía incluida en el precio.

 

Como decía, un país tan digno de ser visitado no merecía unas excursiones tan raquíticas. Por ejemplo, en la excursión 00L1 contratada bajo el nombre de “Las bellezas del este de Islandia” y efectuada el martes 19 de julio 2016, el guía apenas hablaba español y nunca nos acompañó en ninguna de las paradas; por cierto, casi todas para ir al servicio- (una de ellas consistía en la vista de un bosque en la que se limitó a indicarnos que no nos alejáramos para no perdernos, sin más explicaciones), la iglesia del siglo XIII a la que hacía referencia la excursión, la hicieron anteayer, y  la cascada se veía tan a lo lejos que ni con prismáticos  se podía percibir adecuadamente; y de una central eléctrica a la que hacía referencia, nunca se supo. Pagamos en euros  89. 95 cada persona.

 

En otra excursión: 2262 de fecha 26 de julio, “Panoramas por la orillas del lago Ness”, la guía hablaba un perfecto español, y explicó maravillosamente el paisaje y la vida en la región, pero la vista del castillo de Urquart en la que según consta en el itinerario se hace parada fotográfica, ni con prismáticos, ni con el teleobjetivo más potente se podía adivinar siquiera su forma. Casi cuatro horas de autobús recorriendo la orilla opuesta al castillo del lago diciéndonos que sobraba tiempo; y luego llegamos a Inverness (plato fuerte de la visita) con  media hora para ver la ciudad, porque en ese momento, casualidad, faltaba tiempo. Corriendo todos al barco. 89,00 euros cada uno por ello.

 

En otra, para visitar la ciudad de Edimburgo, de 4,5 horas de duración, a todas luces escasas, se nos recortó una hora, porque, como era habitual, los españoles éramos los últimos en desembarcar por causa de la nefasta organización de los grupos. Estuvimos esperando una hora a que llegaran las lanchas de los desembarcos anteriores. Ni que decir que apenas tuvimos tiempo para hacernos una idea de tan bella ciudad escocesa.

 

Pero ahí no terminaba la cuestión. En los trayectos de ida y vuelta del barco al puerto, el agua entraba en las lanchas debido a un ligero oleaje. Imaginen como se puede hacer un salvamento en caso de naufragio en unas lanchas donde con el menor embate del mar se inundan. Cambié de lugar y notaba como se me mojaba el brazo y la pernera del pantalón. Observando detenidamente vi que se colaba un hilo de agua por un agujero donde faltaba un remache. Mi mujer fotografió mi dedo tapando el agujero.

 

Precisamente en este punto de visita se anunciaba por los organizadores del barco una lanzadera que llevaba al centro de la ciudad al precio de 12 euros, ida y vuelta. Los que bajamos por la mañana a puerto sin utilizar ese medio de desplazamiento pudimos comprobar que había un servicio de transporte municipal gratuito. Otro dato más del afán codicioso del crucero.

 

Costa Cruceros ha perdido un cliente. Mis dos anteriores viajes con otra naviera me dejaron muy buenos recuerdos, todo lo contrario que en esta ocasión.

 


               

 

 

 

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2 Comentarios
Theorema
Fecha: Domingo, 18 de junio de 2017 a las 19:39
Hola, siento mucho vuestra mala experiencia.
Yo con Costa no he viajado, pero en el tema delas excursiones... creo que todas las compañías son primos hermanos.
He llegado a vuestra historia, por qué este año, hacemos nosotros ese crucero, no con Costa, lo realizaremos con MSC.
La verdad que me lo he tenido que cerrar muchísimo, para organizar todo por nuestra cuenta, y aún me queda mucho trabajo pendiente. Nosotros decidimos alquilar coches en cada escala en Islandia y taxis en Escocia.
No sé cómo saldrá..... espero que genial y luego mi idea es hacer un diario de el viaje, ya que he tenido que investigar tanto y gracias a otros viajeros he podido montarme el mío a mi manera y gusto, lo compartiré para otros posibles viajeros.
Nosotros llevamos ya con este 9 cruceros y nunca he hecho excursiones con la naviera, ni cómo ves en los lugares más recónditos del planeta.
Una pena que salieras con ese sabor de un crucero que se supone muy chulo.
Saludos
Antonio
Fecha: Martes, 16 de agosto de 2016 a las 18:24
Hace usted MUY BIEN en denunciar este TIMO.
Todos deberíamos hacer lo mismo.
Desgraciadamente, las reclamaciones en vía administrativa SE QUEDAN EN NADA. Lo que más daño les hace es que se publicite QUE SON UNOS DESAPRENSIVOS.
Envíeles el artículo, y verá que pronto le escriben pidiéndole disculpas. ¡Y hasta es posible que le regalen otro viaje..., a cambio de que luego escriba un artículo dónde hable bien de ellos!
Hoy en día,con internet, el que no se queja es porque no quiere. O no sabe escribir.

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