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David R.
Jueves, 4 de agosto de 2016 | Leída 374 veces

El “lobo solitario” no está tan solo

[Img #9433]Antes de nada quiero expresar mi reconocimiento a las autoridades francesas que han colocado francotiradores en posiciones adecuadas para proteger a las miles de personas que han acudido a las fiesta de Bayona, las más importantes del suroeste francés en todo el año. Decisión acertada.

 

Alguien ha puesto de moda el término "lobo solitario" refiriéndose al asesino del DAESH que comete sus atentados terroristas en solitario. El término es un recurso lingüístico fácil de asumir, tiene grandes prestaciones comunicativas, genera sencillos y llamativos titulares, y lo que es peor, es instrumental, porque la teoría del lobo solitario es muy cómoda para algunas fuerzas de seguridad y algún servicio de inteligencia, porque les libera de mucha presión. La teoría del lobo solitario incluye el principio que dice que éste es prácticamente indetectable, y ese argumento ayuda a sostener algunas ineficiencias que se están produciendo en la utilización de los mecanismos legales vigentes.

 

Un futuro asesino yihadista lleva implícito un proceso de radicalización, que técnicamente es detectable porque es previo a la inmolación, sobre todo si el individuo se ha criado en Europa (los retornados suponen más del 75% de los casos). Pero las comunidades musulmanas no ayudan a detectarlos, no colaboran con las Fuerzas de Seguridad del Estado. Primero tomo mis decisiones y me hago yihadista, contacto con alguien que sepa más que yo, porque necesito entrenamiento y jurar lealtad al DAESH, a continuación necesito pasar a la acción, para lo cual es imprescindible disponer de “herramientas” para exterminar a los “harbiyun”, “infieles” como usted y yo.

 

La principal característica que diferencia a estos individuos es que su acción definitiva la ejecutan en solitario, y no en forma de comando, pero para llegar a ese momento trascendental previamente se han producido una serie de hechos concatenados que siguen patrones determinados y por lo tanto determinables.

 

Estimados lectores, fíjense que esos individuos preparan sus acciones con meticulosidad, nunca son actos espontáneos ni son consecuencias de un momento de locura repentina, y siempre, el DAESH, les otorga la categoría de “soldados” suyos cuando reivindica la masacre, pero únicamente se puede alcanzar la categoría de soldado si se pertenece a un ejército, sea este regular o irregular. Este es irregular y su bandera es de color negro, más negra que la oscuridad.

 

Cada soldado que se inmola retroalimenta el círculo vicioso del DAESH, porque se convierte en un ejemplo a seguir, porque pasa a ser candidato seguro a subir a su cielo, y ese es argumento fundamental y principal. Valdimir Putin lo expresó, con su habitual sinceridad, hace poco: "Ellos quieren reunirse con su Dios, es mi obligación ayudarles a que eso se produzca cuanto antes".

 

Estos mal llamados “lobos solitarios” no son tales porque ni son lobos ni están solos, tienen familia, vecinos y contactos, de hecho es imposible que actúen en solitario sin formación previa, sin una planificación que siempre deja pistas, sin una infraestructura logística que aunque sea aparentemente unipersonal es necesaria y compleja  en un entorno urbano, porque no están solos en una selva, ni en un bosque, ni en un desierto.

 

En la naturaleza, el lobo solitario puede viajar grandes distancias al margen de una manada buscando alimento, procreación, territorio y, en definitiva, liderazgo. Sobre otros congéneres, el lobo es una animal noble, no como estos animales de dos patas; el lobo mata por hambre, por supervivencia o por territorialidad, pero estos salvajes bípedos se inmolan después de asesinar para darse un festín sexual casi infinito, hasta el indeterminado día del juicio final, que ellos calculan que será dentro de unos mil años, aproximadamente. Una orgía increíble.

 

El festín sexual que les espera lo es con 72 huríes, jóvenes vírgenes a las que podrán desvirgar y con las que podrán mantener relaciones sexuales permanentemente. Según el Corán hay hurís blancas, verdes, amarillas y rojas, sus cuerpos son de azafrán, almizcle, ámbar e incienso. A la mujer del supermacho se le concede derecho a disponer de un solo hombre y a poder ver cómo su marido desvirga a todas las huríes. Azora 78, Aleyas 31, 32 y 33: "Los piadoso tendrán un refugio,  villas y parras, mujeres ubérrimas, de su misma edad y copas repletas".

 

Visiten la web del prestigioso observatorio Site Intelligence Group y sorpréndanse, pero les recomiendo que primero se pongan el cinturón de seguridad. Estos individuos de “lobos solitarios” tienen muy poco, no son “canis lupus”; estos son humanos y “soldado”s del DAESH, no buscan su supervivencia sino la exterminación de casi un tercio de su misma especie, los harbiyun, y a cambio del cumplimiento de esta misiónse prometen un cielo muy peculiar.

 


 

 
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