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David R.
Jueves, 25 de agosto de 2016

Un Lehendakari terrorista

El terrorista Arnaldo Otegi Mondragón se presenta a la Lehendakaritza, un terrorista que nunca se ha arrepentido de sus actividades delictivas como miembro de ETA, que yo considero delitos de lesa humanidad, tipificados en los artículos nº451 y nº607 del Código Penal.

 

Estos días se está produciendo un fenómeno mediático lamentable pero previsible en torno a la posibilidad de que este terrorista se presente al más alto cargo de la Comunidad Autónoma Vasca, o no pueda presentarse porque sobre él pesa una sentencia accesoria de inhabilitación.

 

La sentencia de inhabilitación tiene dos partes fundamentales, porque este sujeto ha sido sentenciado a una pena de privación de inhabilitación especial, no absoluta, que está descrita en el artículo nº42 del mencionado Código Penal, y además se le condena a una pena que le inhabilita para ser sujeto de sufragio pasivo (elegible), tipificada en el artículo nº44. Ambas penas son accesorias a la principal, que no se nos debe olvidar es una condena por la comisión de un delito de pertenencia a banda armada.

 

La defensa jurídica de este terrorista hila fino porque ha encontrado lo que en derecho conocemos como laguna legal; en el artículo nº42 leemos que la pena de inhabilitación especial "produce, además, la incapacidad para obtener el mismo u otros análogos, durante el tiempo de la condena. En la sentencia habrán de especificarse los empleos, cargos y honores sobre los que recae la inhabilitación". Y en el artículo nº44 que informa sobre la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo leemos otra vez "durante el tiempo de la condena".

 

Los abogados de Arnaldo plantean una línea de defensa/ataque que tiene mucho fundamento jurídico, y que sin duda van a llevar al Tribunal Constitucional, porque van a plantear que las inhabilitaciones, que son penas accesorias, se han extinguido porque la condena principal a la que inevitablemente se vinculan, se ha cumplido.

 

Ocurre que:

 

1) - Que todo estaba calculado de antemano, y no es cierta la versión de algunos juristas que dicen que la defensa de Arnaldo cometió un error al no recurrir en el momento procesal oportuno las sentencias de inhabilitación; ellos calcularon los plazos con el calendario en una mano y con el Código Penal en la otra, y con la previa decisión de que Arnaldo sería candidato a la Lehendakaritza de EH-Bildu.

 

2) - El impulso mediático que le han dado a EH-Bildu para las próximas elecciones del día 25 es impresionante, todos los medios de comunicación hablan cada día del asunto, no podían haberlo hecho mejor. Publicidad en “prime time” gratis.

 

3) - Han movido ficha respecto a otros partidos políticos que, como el PNV, se ven obligados a decir barbaridades antidemocráticas como que en el caso de Arnaldo tiene que ser el pueblo vasco el que decida si puede ser Lehendakari, procedimiento que pasa por saltarse las leyes vigentes y hacer lo que nunca han tenido el valor de definir. ¿Qué es el pueblo vasco? El super-racista Sabino Arana, fundador del PNV, era más sincero que los actuales dirigentes de este partido.

 

4) - Si en los breves y determinados plazos marcados por los procedimientos el Tribunal Constitucional se pronuncia en contra de la elegibilidad de este terrorista todos los nacionalistas de aquí y de Cataluña dirán que es la demostración palmaria de su politización, y que su decisión no se ajusta a derecho, y en concreto harán referencia al Código Penal y a sus propias sentencias, olvidando, que a diferencia del Tribunal Supremo, las del Constitucional sientan una jurisprudencia automática que es revocable por el mismo tribunal, es el único que puede desdecirse con una simple sentencia.

 

Mientras estos graves hechos se producen, parece que a muchas personas se les olvida que lo que está en juego es que un terrorista no arrepentido sea el Presidente de todos los habitantes de la Comunidad Autónoma Vasca, un insulto a todos los miles de ciudadanos que han sido víctimas directas o indirectas de la terrible actuación de la organización criminal a la que sigue perteneciendo, y un insulto a la inteligencia de cualquier demócrata.

 

El candidato a la Lehendakaritza sigue siendo miembro de ETA, porque esa organización terrorista no se ha disuelto, pero sobre todo porque él nunca ha renunciado a su militancia en la misma.

 


 

 
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1 Comentario
Ramiro
Fecha: Viernes, 26 de agosto de 2016 a las 09:40
En cualquier país civilizado, este individuo estaría inhabilitado de por vida para ocupar cualquier cargo público...
Muchos vascos, en cambio, aspiran a hacerle "su" presidente.
Defintivamente, una buena parte de la sociedad vasca está enferma.

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