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La Verdad Ofende
Jueves, 1 de septiembre de 2016 | Leída 214 veces

La agónica socialdemocracia (Releyendo a Baroja)

[Img #9545]El farragoso verano de este aciago 2016 casi extinguido deja varias imágenes sobre la situación actual de desmoronamiento social, político y cultural occidental de la que fuimos insignes precursores. Emulando a Baroja, Unamuno nos decía en 1906: “¡Desgraciados países esos países europeos modernos en que no se vive pensando más que en la vida!”, anunciando el egoísmo actual de un Occidente promotor de una falsa libertad individual, instalada y encumbrada por un estado amoral que necesita para existir de la riqueza individual que expoliar. Recuerden: el Estado jamás nos dará nada que no nos haya quitado antes.

 

El individualismo que el Estado dice proteger, lo hace otorgando al ciudadano un sinfín de derechos (protección social), olvidando la fuente de donde éstos nacen: la capacidad de trabajo y la superación personal. La cultura del esfuerzo ya disuelta en la cultura igualitaria del buenismo y los derechos relega los deberes por discriminatorios, y tras acabar con los ahorros para financiar esta monumental tomadura de pelo, recurre a la “deuda pública”. En ella viven felizmente instalados, nuestros irresponsables políticos, que medrarán y depredarán la estupidez individualista que fomentaron, alentándola con promesas de más dádivas y derechos imposibles de pagar. Viva el vino, y que pague el último, Julián…

 

Y de “deudas sociales a costa de la sociedad” les vengo a hablar. Es la última prostitución semántica: “social”. Lo que les narraré es socialismo light, léase socialdemocracia del norte, nórdica y más allá, como gusta a la estafa de Podemos proclamar, hacia donde nos dirigimos fatalmente cuando Castejón nos logre gobernar:

 

La primera y más sangrante de todas las deudas es las de los políticos, ese engaño infame y documentado de quienes, no satisfechos con el saqueo de las cajas (rescatadas con el sudor de una clase media expoliada) han instrumentalizado la Justicia sembrada de aforados para ver cómo prescriben los ERE, los Gurtel, el saqueo sindical y el 3% del totalitarismo Nazi-Cat. El dinero sustraído jamás volverá.

 

La segunda tomadura de pelo social es la pronta convocatoria de terceras elecciones, y si me apuran en junio, hasta las cuartas, y que como todos sabemos no modificarán sustancialmente el mapa electoral, en una carísima y disparatada espiral de derroche electoral. ¿Cómo se van a poner de acuerdo quienes en dos convocatorias electorales no lo hicieron ya? El caduco bipartidismo que se resiste a extinguirse nos sangrará en otro ejercicio de caradura, presentando en listas a los mismos candidatos incapaces y fracasados dos veces ya.

 

En otra deuda impagable con su militancia, Rajoy mantiene secuestrado al PP, dilatando “sine die” el congreso regenerador que, según los estatutos, debería haberse convocado hace más de un año ya. Hay un sector del partido que interpuso demanda en el juzgado por este flagrante incumplimiento estatutario. Son “Floridablanca” y mantienen severos enfrentamientos ideológicos con Cifuentes, la nueva estrella fulgurante de la social- democracia del PP. Suya es la ley LGTBI que defiende cambiar tu sexo a homosexual o transexual, mientras persigue judicialmente a quien discrepe o apoye al homosexual que desee volver hacia atrás, ser tratado y convertirse en heterosexual. 

 

Mientras tanto, el ruinoso y sectario Castejón (de aguerrido apellido franquista), tras obtener para su partido los peores resultados electorales de toda la democracia, resiste con atomizados gobiernos de corte marxista-frentepopulista con la delegación española del venezolano Podemos, el partido político que creó Hugo Chávez, y cuyos asesores de ayer en el palacio de Miraflores son hoy la cúpula de Podemos España, financiados con el saqueo a la nación de Simón Bolívar, aquel patriota español asqueado de los borbones Carlos IV y de su infame hijo Fernando VII, insigne constituyente en Cádiz. Solo de Canarias hay más de 300.000 compatriotas en Venezuela. El más cercano asesor económico de Maduro hoy es otro español de Podemos. Le llaman “Jesucristo”.

 

Europa es hoy socialdemocracia, origen de tanto disparate, a la que fían su futuro nuestros políticos, y donde se refugian cuando las tensiones del ombligo separatista aprietan (Estrasburgo) o el afán depredador y recaudatorio les enciende. “El Brexit” es hoy ejemplo de lo que cuento, y consecuencia directa de ese afán depredador “social” de Bruselas, fábrica de deuda pública para mantener multitud de infundados derechos, vestidos de “humanos”, mientras deshumanizan las sociedades que parásita y expolia. 

 

El último intento de expolio (a la americana Apple) les saldrá mal. Nadie puede creer que durante veinte años Apple estafase desde Irlanda a una ciega Bruselas nada menos que 12.000 millones. Haciendo una lectura retorcida de las leyes, nuestros ávidos de impuestos eurodiputados lograrán que el gigante americano deje en evidencia, además de las trampas de una Europa corrupta, su absoluta incompetencia burocrática y fiscal.

 

Lo peor de esta tragedia socialdemócrata será su impagable factura, que en el pasado solo se cobró con sangre. Sangre que ya se ha empezado a entregar. En una invasión cultural sin precedentes, los narcotizados europeos, llenos de derechos, ven hoy desarmados cómo violan sus leyes, su paz, sus costumbres, derechos, historia y hasta sus mujeres, en una actitud de idiocia absoluta que el mismo Papa argentino justifica, mientras proclama: “si hemos de hablar de la violencia del islam, tendremos que hablar de la violencia cristiana”.

 

Invadidos gracias a una trampa dialéctica que hace pasar por caridad y ayuda humanitaria lo que solo es buenismo, y que la hermana argentina Guadalupe denuncia en un impagable vídeo desde Aleppo en Youtube, masas ingentes de seres, incivilizados en su mayoría, a quienes sus riquísimas naciones vecinas se niegan a recibir (por qué será) disfrazados de refugiados de guerra, pero sin heridas ni amputaciones, ni ancianos, mujeres o niños que les acompañen, excepto los puestos por periodistas sin escrúpulos para cuatro fotos convenientemente publicadas en las primeras planas de la prensa internacional, y presionados desde instituciones internacionales como la ONU, cuya comisión de derechos humanos preside Arabia Saudí, nada menos, se nos exige atendamos bajo el epígrafe #WelcomeRefugees. 

 

Cerca de 40 millones de musulmanes instalados en Europa (muchos ya europeos de pleno derecho) han empezado a tomar conciencia de su tamaño y capacidad social. En Barcelona, los inmigrantes ilegales, protegidos por Ada Colau (promotora del orine usted en la vía pública), han constituido nada menos que un sindicato para vender falsificaciones sin tener que pagar ni un euro en impuestos, ocupando la vía publica, mientras cierran las terrazas legales

 

“La alianza de civilizaciones” que financia Rajoy exige que se respete su único código moral y legal, la sharia, como elemento cultural, imponiendo (de momento) vestimentas a la despreciada y maltratada mujer. Nuestra socialdemocracia “del norte y más allá” ha salido en defensa de tales hábitos, mientras se defiende la cristiano-fobia como un ejercicio de libertad de expresión, las burlas al Holocausto, o el asesino antisemitismo #BDS, ese que, en Ibiza, el @PPeivissa también defiende, y que en Bataclan destripó, decapitó o extirpó su sexo a 83 seres humanos por entender que eran judíos.

 

De la socialdemocracia de los mil y un derechos a la autodestrucción de nuestra cultura judeocristiana, todo en aras de una poliédrica y dañina multiculturalidad: respeta lo ajeno, mientras profanan, ofenden, insultan y desprecian lo nuestro, financiado todo ello con tus impuestos, nuestro dinero.

 

Y no se enfaden, recuerden: “Tu odio, mi sonrisa”.

 

“Hemos tenido una vida tan estúpida, tan mísera la mayoría de los españoles en estos últimos tiempos, que no la podemos recordar sino con el desdén y hasta con enfado", decía Pio Baroja sobre 1936.  ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar?

 


 

 

 
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