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Juan López Benito
Lunes, 24 de octubre de 2016 | Leída 107 veces
Reportaje histórico

El Ejército estalla: el asalto al “Cu Cut” a través de la prensa

Noticia clasificada en: Cataluña Secesionismo en Cataluña

[Img #9944]Indudablemente uno de los momentos más comprometidos vividos entre el Estado Central y el separatismo catalán aconteció en 1905.

 

El profundo disgusto acumulado en el ámbito castrense barcelonés por la campaña “catalanista” y “antimilitarista” orquestada por un sector de la prensa de la región, culminó con el asalto por la fuerza de un considerable grupo de militares en las sedes de la revista satírica “Cu Cut” y del diario “La Veu de Catalunya” (25 de noviembre de 1905). El detonante había sido la publicación de un chiste del dibujante Joan Junceda alusivo a la derrota militar en las colonias.

 

Según recogieron los diarios de la época, la acometida fue protagonizada por un grupo aproximado de 400 soldados “agrupados en masa”. Una vez llegados a la redacción del "Cu Cut":

 

“Los militares prorrumpieron en vivas a España y a Cataluña española. A continuación uno de ellos reventó con un hacha la puerta de hierro, y un grupo entró por el boquete, mientras otro se mantuvo en la puerta para evitar que intervinieran ni la policía ni ningún paisano. Al poco tiempo,  sacaron por la puerta la caja de caudales que fue entregada intacta al gobernador, además de múltiples objetos y enseres. Ante el edificio se formó con los libros un gran montón que se prendió fuego. De allí pasaron a La Veu de Catalunya, donde lograron acceder por el balcón, realizando igual tarea que en el Cu Cut” . (Nuevo Mundo)

 

Rápidamente el Gobierno dictaminó la suspensión de las garantías constitucionales y consignaron al Ministro de Guerra Weyler y al Fiscal General a presentarse en Barcelona. Sin embargo, estas maniobras de carácter urgente no sirvieron para serenar los ánimos.

 

En las horas posteriores al ataque la ciudad condal abrigó un buen número de manifestaciones, siendo la más nutrida en virtud del testimonio de "El País", “la formada por republicanos, marinos y militares de paisano que ondearon con profusión banderas españolas y clamaban con múltiples vivas a España y a la integridad de la Patria”. Esta concentración fue “contestada” a su paso con “gritos sediciosos”, “banderas catalanistas” y carteles que contenían lemas ofensivos contra el ejército. El clima se encrespó todavía más al publicarse “un mensaje de protesta enviado por la LLiga al gobierno de Estados Unidos”.

 

En la capital de España produjeron “enorme impresión las noticias de Barcelona”, siendo unánime la indignación contra los separatistas catalanes. En Madrid se sentía una “impaciencia vivísima por conocer todos los detalles de lo ocurrido, observándose gran movimiento en los cenáculos políticos”.

 

La prensa nacional se mostró unánime en respaldar la acción del Ejército. Veamos algunos ejemplos:

 

“Las ofensas al Ejército son ofensas a la Nación, además de agravio a la Patria y sus defensores. No es una cuestión militar es una cuestión nacional. Cuando se maldice a la Patria, todos los que en ella han nacido han de sentir que la ofensa llega a lo más hondo de sus corazones. El último rasgo de decadencia, la prueba definitiva de abyección es la indiferencia ante estos insultos (…) No se ha escrito en los anales de las luchas humanas páginas más despreciables que ésta del separatismo catalán”.      El Imparcial

 

“Los separatistas comprenden que el escudo de la integridad de la Patria es el Ejército. Mientras su prestigio subsista, será un baluarte inexpugnable opuesto a toda aspiración criminal de mutilar la patria española. De aquí el odio que los separatistas catalanes profesan al Ejército (…) Somos los republicanos los que sentimos con mayor viveza el amor a la Patria y en ese sentimiento comulgan con nosotros los militares (…) La iniciativa de la propuesta ha partido del Ejército, los republicanos les secundamos enérgicamente. (…) Los separatistas proceden en línea recta del viejo absolutismo, son clericales, partidarios del Vaticano. Las sacristías y los conventos son focos permanentes del separatismo”     El País

 

“Toda la responsabilidad hay que cargarla sobre los insensatos que reniegan de la madre Patria, y que quieren ponerse al amparo de una potencia extranjera, llevados de criminal locura”      El Nacional

 

“No aprobamos la actitud de los militares, pero estamos muy lejos de condenarles y, sobre todo, de imputarles responsabilidad”  El Diario Universal

 

¿Qué consecuencias directas acarreó este relevante suceso en la política nacional?

 

  • En primera instancia la caída del Presidente del Gobierno Montero Ríos y del Alcalde de Barcelona Bosh y Alsina.

 

  • La aprobación de la célebre y controvertida Ley de Jurisdicciones (1906-1931), que colocaba bajo jurisdicción militar las ofensas a la Patria, la Bandera y el Ejército.

 

  • La configuración de un frente en Cataluña conocido como Solidaridad Catalana que estaría conformado por políticos de ideología muy diversa (conservadores, republicanos, tradicionalistas, progresistas…) Sólo quedaron fuera los partidos dinásticos y el Partido Radical. En abril de 1907 obtuvo un éxito absoluto en las elecciones generales: de 44 escaños obtuvo 41.

 

  • Constató, a pesar del apoyo ofrecido por gran parte de los rotativos, el creciente antimilitarismo existente en una buena parte de la sociedad española efecto principalmente del discriminatorio servicio militar y del empleo sistemático del Ejército como fuerza de represión frente a manifestaciones y agitaciones callejeras. El impacto que había suscitado en nuestro país el affaire Dreyfus dañó aún más la percepción ciudadana sobre los militares.

 


 

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