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Ramiro Grau Morancho. Abogado. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
Martes, 25 de octubre de 2016

Juzgados contra la corrupción

Noticia clasificada en: Corrupción

[Img #9950]La ola de corrupción que nos inunda –más bien un peligroso tsunami-, amenaza acabar con nuestro sistema político, y no digo democracia, pues no me gusta engañar a nadie…

 

Pero además tiene otra consecuencia peligrosa, y es la inclusión de España en los listados internacionales de países corruptos, -en dónde vamos escalando rápidamente posiciones-, de forma que las grandes empresas multinacionales se lo pensarán dos veces antes de invertir aquí, pues saben perfectamente que tendrán que pagar “mordidas” sin fin para obtener los permisos y licencias necesarios, y en ocasiones no sólo a un sobrecogedor, sino a varios: ayuntamiento, comunidad autónoma, administración central, organismos con competencias específicas, etc., pues para abrir cualquier fábrica o centro comercial hacen falta un montón de autorizaciones, todas las cuales pueden estar sometidas “a peaje”.

 

¿Qué soluciones tiene esta situación dantesca? Yo me atrevo –la ignorancia es muy atrevida- a propugnar algunas:

 

1. Que se exima de responsabilidad penal al empresario que denuncie cualquier petición de soborno, o incluso que lo haya pagado previamente, para poder seguir adelante con su negocio o empresa.

 

2. Que se endurezcan las penas de prisión para los políticos o empleados públicos corruptos, inhabilitándoles para ocupar cargos o empleos públicos durante un montón de años, y fijando penas de prisión, de cumplimiento obligatorio, sin posibles suspensiones u otros beneficios penitenciarios.

 

3. Que se creen Juzgados contra la Corrupción, al menos uno por comunidad autónoma –y en las grandes varios-, como jurisdicción especializada, para tramitar todos estos asuntos con agilidad y especialización, no como ahora, que los imputados acaban muriendo, de muerte natural, antes de ser condenados, o en su caso, absueltos.

 

4. Que se prohíban las sentencias “de conformidad” en estos asuntos, estableciéndose legalmente la obligatoriedad de celebrar el juicio correspondiente, con vistas públicas, para que la sociedad a la que se ha perjudicado, pueda conocer los hechos enjuiciados.

 

5. Que se publiquen en el BOE todas las sentencias condenatorias firmes, o al menos un extracto de las mismas, para público conocimiento y desprestigio político o profesional del alto cargo o funcionario hallado culpable de alguno de estos delitos.

 

6. Que las penas deban cumplirse íntegramente, salvo que se proceda a la devolución de la totalidad o de una parte sustancial del dinero “untado”, en cuyo caso la prisión podría reducirse en atención a esta circunstancia, pero nunca la inhabilitación para ocupar cualquier cargo oficial.

 

Es posible que mis ideas sean quiméricas, y seguramente lo son, pero creo son efectivas y realistas. Ahora bien, nada de ello se hará, pues los grandes partidos están de corrupción hasta las cejas, y obviamente no van a tirar piedras a su propio tejado. Que serán tontos, pero no idiotas…

 

Se impone, pues, botarles y empezar a votar a cualquier otro partido, aunque ello dificulte la gobernación de España. A grandes males, grandes remedios.

 

www.ramirograumorancho.com

 


 

 
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3 Comentarios
Santiago Molina
Fecha: Miércoles, 26 de octubre de 2016 a las 17:04
El letrado Grau hace sugerencias tan sensatas en el artículo que cualquier persona honesta, independientemente de su ideología, da por buenas. Sin embargo, mucho me temo que ningún político las tendrá en cuenta. ¡Ánimo Sr. Grau!
Carmen
Fecha: Miércoles, 26 de octubre de 2016 a las 11:38
Creo que tiene mucha razón el comentarista anterior.
A los políticos no les interesa que la Administració de Justicia funcione bien, pues de ser así, acabarían la mayoría de ellos en prisión.
Por eso van haciendo reforma tras reforma, reparten competencias entre ministerio, autonomías, fiscalía general, etc., para que LA DESORGANIZACIÓN SEA TOTAL.
En una "empresa" dónde hay varios jefes, cada uno de su padre y de su madre, es imposible que las cosas funcionen bien.
Y eso es lo que sucede con la "justicia" española.
Adolfo
Fecha: Martes, 25 de octubre de 2016 a las 20:13
Las sugerencias que realiza el artículo son muy buenas, pero por desgracia NUNCA SE VAN A IMPLANTAR EN ESPAña, y ello por una razón muy sencilla: a los políticos no les interesa que la justicia funcione bien, pues de ser así, la mayoría ACABARÍAN EN LA CÁRCEL.
Esta es la realidad, la cruda y triste verdad.

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