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Gorka Maneiro
Lunes, 7 de noviembre de 2016 | Leída 81 veces

El caso Espinar… y la hipocresía política

Noticia clasificada en: Podemos

[Img #10041]Miles de personas, con razón, están escandalizadas en España: se ha sabido que Ramón Espinar, portavoz de Podemos en el Senado (¿y diputado autonómico en la Asamblea de la Comunidad de Madrid?), vendió en 2011 una vivienda de Protección Pública, nueve meses después de adquirirla, obteniendo por ello un beneficio de 30.000 euros (menos los gastos). Tal hecho nos ha indignado, sobre todo porque el protagonista es un cargo público que, durante su breve pero mediática carrera política (ay, si el buen trabajo parlamentario fuera mediático…) se ha caracterizado por su beligerancia verbal contra los especuladores (¿y la obtención de beneficios?), los negocios llevados a cabo con la vivienda pública y las prácticas inmorales y corruptas de los partidos tradicionales.

 

Ramón Espinar debe comprender que los ciudadanos corrientes y molientes (es decir, la “gente”, ejem, ejem,) le exijamos explicaciones sobre estos hechos: puesto que vendió la vivienda de Protección Pública y obtuvo un beneficio, ¿qué le parece que se venda vivienda de Protección Pública y que además se obtenga por ello un beneficio? Puesto que la normativa contemplaba la posibilidad de vender la vivienda y señalaba precios máximos pero no mínimos para la venta, ¿por qué no la vendió a un precio menor para ser coherente con sus postulados políticos y así no obtener beneficio alguno? ¿Qué le parece que la promotora del inmueble reservara un 15% de los pisos a clientes elegidos a dedo y que él (y por qué) fuera uno de ellos? ¿Cómo explica, argumenta o contextualiza que la parcela se adjudicara por la empresa Emvialsa (PSOE y Ayuntamiento de Alcobendas) a Vitra (de CCOO), y que el presidente del Consejo de Administración de EMVIALSA fuera José Caballero, del PSOE, miembro del Consejo de Administración de Cajamadrid con Ramón Espinar padre, ahora encausado por el escándalo de las tarjetas black?

 

El protagonista de esta historia ha señalado que obtuvo para adquirir la vivienda (y a sus 21 años) un dinero familiar de casi nada, 60.000 euros…: ¿fue préstamo o fue donación? ¿Y dónde está el documento público y la liquidación del mismo? Su padre está acusado de obtener a través de su tarjeta black 178.399 euros: ¿puede asegurar que el dinero que su familia le prestó o donó no fue obtenido a través de esa vía? ¿Cómo obtuvo la subrogación del préstamo hipotecario para hacer frente a la cuantía restante? En fin, el señor Ramón Espinar debe comprender que, siendo cargo público, debe aclarar públicamente todas estas cuestiones, en aras y defensa de la máxima transparencia, la regeneración de la vida política y los nuevos tiempos que marca… la “nueva política” (sea o no buena o mala). Y para, de paso, poder conocer y saber si casan sus actos con sus declaraciones políticas y si existe, por tanto, un mínimo de coherencia (además del respeto escrupuloso a la legalidad vigente). Porque, en todo caso, todo evidencia una enorme hipocresía política.

 

Siendo esto así, vayamos a la segunda parte del artículo, no por ello menos importante: ¿quién y quiénes han permitido que la vivienda pública adjudicada se haya podido vender y obtener por ello un beneficio? ¿Quiénes han gobernado España durante tres décadas? ¿Quiénes han permitido la adjudicación de vivienda vía sorteo en lugar de a través de un sistema transparente de baremación según necesidades perfectamente medido y transparente? ¿Quién y quiénes han aprobado y mantenido una política de vivienda profundamente injusta, consecuencia de la cual miles de ciudadanos han sido gravemente perjudicados? ¿Alguien más conoce situaciones claramente injustas, mantenidas en el tiempo, que debieron ser igualmente denunciadas? ¿Nadie sabe nada?

 

Recuerdo que ya en mi primera intervención en el Parlamento vasco (abril de 2009) reclamé una vivienda pública exclusivamente en alquiler y recuerdo que nuestra segunda iniciativa parlamentaria incidió en el asunto: vivienda pública exclusivamente en alquiler, como en Francia, destinada realmente a los ciudadanos más necesitados, revisable porque las condiciones de los adjudicatarios pueden cambiar al alza, adjudicada por baremos (sin sorteos) y de manera transparente… y recuerdo el voto en contra… de los partidos políticos tradicionales, descalificaciones incluidas. Esos que nos han gobernado durante las tres últimas décadas: PP, PSOE y nacionalistas. Sus quejas o lamentos de hoy serán una enorme hipocresía política. No movieron un dedo para impedir tantas injusticias.

 


 

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