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Pablo Mosquera
Domingo, 13 de noviembre de 2016 | Leída 70 veces

El "Trumpazo"

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Tras la Segunda Guerra mundial, los marines del Tío Sam eran los héroes que habían salvado a la vieja Europa del peligro nazi. A ello se sumó la industria del celuloide con aquellas películas, bélicas o del oeste, dónde la máquina de propaganda del coloso norteamericano introdujo en los hogares la idea del valiente soldado que con su esfuerzo y sacrificio siempre imponía la causa de los buenos frente a los malos.


Pero se metieron en Corea, luego en Vietnam, y empezamos a descubrir conductas imperialistas al servicio de intereses económicos. Además, no eran invencibles, bastaba con un pueblo convencido sobre el derecho a defender su territorio de los invasores, para que aquel ejército tan moderno resultara de cartón piedra como los decorados de sus películas.
El momento más confuso llega con los hermanos Kennedy. Unos católicos irlandeses que están a punto de meternos en otra gran guerra por sus relaciones con Rusia en la Cuba del Comandante. Luego sucede lo del asesinato de J.F.K, tras el desastre de la Bahía de Cochinos. Parece que en América determinados poderes fácticos están relacionados con aquellos personajes del cine negro en que un día de San Valentín convirtieron las calles de una ciudad americana en un inolvidable escenario de matanza entre bandas rivales que aspiraban a ser dueños del territorio dónde infringir leyes a mejor balance para sus cuentas corrientes.


Descubrimos la persecución que sufren las gentes de color y cómo le cuesta la vida a un ciudadano que trata de devolverles la dignidad humana. Lutero King es la gota de agua que derrama el vaso del paisaje insoportable de una América de graves contrastes y desigualdades, dónde los tejanos se forran con el petróleo y los negros del sur, son parias que nada tienen que ver con la leyenda del sueño americano, en el que cualquiera puede hacer un viaje desde botones de un hotel a presidente de una gran compañía con sede en la Quinta Avenida.     


Durante muchos años hasta los más inocentes han descubierto que los Estados Unidos de América son tan grandes como ricos y tan multirraciales como incultos. Aquel complejo tan hispano, para nombrar, algún lugar de la amplia geografía yanki, a la hora de poner testimonio con sabiduría, se terminó con el franquismo; entre otras razones por el conocimiento, fruto de los viajes y de la incursión definitiva de España en Europa. Hasta el cine de la costa oeste, tiene réplicas muy superiores en la cultura europea, y ya somos insensibles a sus héroes estereotipados, o a sus anuncios de Coca-Cola, Levis y Marlboro.
 

Todo lo que antecede, tiene mucho que ver con los pensamientos que asaltan a mi generación, tras el martes de las elecciones a la presidencia de USA. ¿Cómo es posible que un tipo como Donald Trump pueda ser el máximo dirigente de la primera potencia del mundo?.


Claro que al llegar a este resultado hay que analizar. ¿Cómo puede un partido político permitirse que un personaje como el multimillonario del peluquín rubio y hortera, haya llegado hasta la nominación para el último acto electoral? ¿Cómo ha podido conectar con más de sesenta millones de norteamericanos? ¿Qué podía ofrecer la candidata, que ha perdido, para que los electores hayan preferido al energúmeno representante del partido Republicano?.


Lo bueno que tiene la democracia es que el voto del ciudadano decide, pero también en esa decisión secreta ante las urnas, el propio ciudadano se deja una foto que le señala e identifica. El problema no es que llegue a ser presidente el tal Donald, es que así lo han querido los habitantes del país más poderoso de la tierra, con capacidad para organizar, intervenir y promover, toda suerte de atrocidades en el planeta Tierra.


Evidentemente, que tal como dijo aquel...¡Es la economía, estúpido!. Y en la mañana del "Trumpazo", todos los dirigentes occidentales cambiaban el paso y se ponían en fila para adorar al que será, con el nuevo año, inquilino de la Casa Blanca. Ya que cuando Estado Unidos tose, en Europa hay neumonías...     

 


 

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