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Manuel Molares do Val
Miércoles, 21 de diciembre de 2016

Niños bomba

Noticia clasificada en: Islam musulmanes

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Comenzamos a sufrir en Europa una horrible revolución religiosa, la de frágiles niños lanzados por sus imanes islamistas a asesinar masivamente suicidándose o dejando bombas en lugares abarrotados de gente.

 

En Alemania, que acogió en pocos meses un millón de refugiados musulmanes, un niño de doce años nacido allí pero de origen iraní y fanatizado por el DAESH, puso bombas en días diferentes en unos almacenes y en una feria navideña en Ludwigshafen, ciudad de 163.000 habitantes en Renania-Palatinado.

 

La policía alemana lo detuvo tras descubrir la primera bomba a finales de noviembre, pero lo dejó en libertad tan poco vigilada que atentó de nuevo en diciembre.

 

Muchos alemanes demócratas y nada racistas, aunque el Islam no es una raza, se declaran ya islamófobos.

 

Un drama para todos, porque al no encontrar gente afín en la derecha o la izquierda tradicionales, sólo pueden identificarse con la extrema derecha.

 

Son gente, incluso atea o agnóstica, que recuerda que los niños mártires cristianos no mataban, sino que morían por no renunciar a su fe, y se dejaban ejecutar sonriendo y perdonando a sus verdugos.

 

Jesús fue mártir, Mahoma terrible guerrero y son tales las distancias culturales y entre sus conceptos de martirio, que el rechazo al Islam en occidente crece.

 

Sobre todo si junto a los niños bomba aparecen tantas noticias, pese a la censura policial políticamente correcta, sobre refugiados violadores, violentos o delincuentes.

 

Añádase que frente al rechazo popular creciente las autoridades de izquierda y derecha colocan en altos cargos a musulmanes radicales para demostrar que no son islamófobas.

 

Por eso la nueva secretaria del Senado alemán, Sawsan Chebli, de origen palestino, sintiéndose protegida ideológica y políticamente, acaba de pedir que la sharia, la brutal ley islámica, se incluya en la legislación alemana.

 

Para conocer el extremo al que está llegando la indignación, vea este vídeo subtitulado en español de Pat Condell, famoso comediante irlandés residente en Reino Unido, demócrata de toda la vida, que nunca fue racista.

 


 

 
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