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Pablo Mosquera
Domingo, 25 de diciembre de 2016 | Leída 100 veces

Del caciquismo al populismo

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Paradigma de cacique fue El Conde de Romanones. Así, señalar a un "romanones", era dejar clara la consideración de hombre acaudalado, capaz de cambiarlo todo a su antojo: "ustedes hagan la ley, que yo haré el reglamento". Tenía fama de comprar los votos, y así llegó a ofrecer por cada voto, un duro y un puro. Su actividad política duró más de cincuenta años. Si algo había indispensable para aquel político eran sus estancias en su cigarral de Toledo. Se caracterizaba por su inmovilismo, pero a fin de cuentas fue un claro exponente de aquella decadente clase política que tuvo en sus manos y decisiones el presente de España, llegando a condicionar el futuro, en medio de los cambios que se estaban dando por el mundo y con los cuales "los caciques" no querían saber nada.  


Evidentemente, el caciquismo se corresponde con la denominada Restauración Borbónica. A partir de 1884, el térmico se recoge por el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Hay hasta un mapa, realizado por Gedeón, que coloca al cacique en cada provincia. Así, en Álava es el Marqués de Urquijo; en Vizcaya, Martínez Rivas; en Guipúzcoa, Sánchez Tora; en Lugo, Quiroga Ballesteros, que tiene una calle dedicada en la ciudad de las murallas. Compran voluntades e intimidan. Controlan los mecanismos sociales o administrativos, adjudicando favores a sus fieles, devotos y lacayos. La corrupción y la hartura del pueblo lleva a la proclamación de la República. Logran que el sistema de partidos políticos se convierta en turnos, lo que lleva al bipartidismo. ¿No les recuerda nada que se pueda situar con lo sucedido en España durante los últimos años?
 

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “populismo” es la tendencia política que pretende atraerse a las clases populares. Si a lo que antecede añadimos que, en democracia, los partidos políticos deber ser meros intermediarios entre el poder popular y sus necesidades, con el poder institucional desde el que deben atenderse tales demandas, no se entiende cuál puede ser el motivo para darle al populismo carácter peyorativo, salvo el interés para el descrédito social, a inventario del cacique.
 

Evidentemente, socialismo y comunismo nacen de la puesta en escena de fórmulas de representación popular y gestión de gobierno en favor de las clases populares frente a quienes atesoran los recursos y niegan los derechos para la dignidad del pueblo. De ahí que sean las clases económicamente más altas y conservadoras las que tachan de populistas a los que practican fórmulas de cambio para devolver al pueblo la soberanía.
 

Ya en el mundo antiguo, la República puso en marcha los mecanismos que dispusiera las asambleas populares para sacar adelante iniciativas para la redistribución de la riqueza, el alivio de las deudas de los más desfavorecidos y la mayor participación democrática del grueso de la población. ¿Les dicen algo tales argumentos y reacciones, desde una y otra parte del tejido social, en la actualidad?.
 

En Estados Unidos, Roosevelt y J.F. Kennedy fueron tachados de populistas. El actual Papa Francisco, es señalado como populista. La teoría de la liberación del cristianismo fue denigrada por los conservadores de la Curia Romana, por populista.
 

Recientemente, un político insignificante, pero a la postre con tribuna, el alcalde de Vitoria, un tal Gorka Urtaran Aguirre, ha comparado a Podemos de Álava con Unidad Alavesa, precisamente por practicar el populismo.   
 

Al hijo de María Jesús Aguirre -e. p. d.-, no se le conocen méritos profesionales más allá de su militancia en las alegres juventudes del PNV, de ahí que dudemos sobre sus conocimientos humanísticos relativos al mundo antiguo, a la historia del siglo XIX o a la etimología de las palabras que usa desde una tribuna pública. Pero le voy a dar algunas pinceladas sobre bibliografía que, en los ratos libres, debería consultar.
 

Obras completas de Sabino Arana Goiri.
 

“Tras las huellas de Sabino Arana: Los orígenes totalitarios del Nacionalismo Vasco”. -Antonio Elorza-.
 

“El Libertador Vasco”. -Pedro de Basaldua-   
 

“Política Obrera en el País Vasco”. -Juan Pablo Fusi-
 

“El País Vasco 1931-1937: Autonomía, Revolución, Guerra Civil”. -Juan Pablo Fusi-
 

“Mitos vascos y mitos sobre los vascos”- Julio Caro Baroja-
 

“Vasconiana". - Julio Caro Baroja-
 

Ello para empezar y así darse cuenta de cómo el nacionalismo es hijo del romanticismo y del caciquismo. Más adelante, si frecuenta la Fundación Sabino Arana descubrirá el funcionamiento del viejo PNV, sus relaciones con la CIA y la Iglesia más tradicional -cuasi inquisitorial- o cómo sus dirigentes  tenían mucho de "caciques tribales". Todo ello, sin olvidar la frontera que separaba a un vasco de un maqueto… Este último se refugiaba en los partidos "populistas".
 

He preferido olvidarme del eterno debate: las relaciones entre el PNV y ETA. Pero voy a dejar una pregunta entre los vapores de un akelarre. ¿Qué casualidad o causalidad hay para que la descomposición de ETA, gracias a la colaboración internacional, haya coincidido con la renuncia al independentismo vasco?.
 

Y volviendo a los comienzos de mi artículo. No es la primera vez, ni será la última, que los captores de la democracia o sus enemigos ideológicos, protestan airadamente por la irrupción de organizaciones, movimientos sociales, pensamientos cultos, corrientes de opinión ilustradas, que proponen nuevas fórmulas para representar al pueblo soberano, y así sacudirse el control del mandarín y los diezmos y primicias que debe el pueblo a sus señores feudales, con o sin sotana, con o sin corbata, con o sin apellido ilustre.
 

Me resulta emocionante comprobar cómo de aquel librito "Indignaos" de Stéphane Hessel surge algo parecido a la Revolución Francesa con la irrupción de partidos políticos a los que conservadores, liberales, demócratas cristianos, reaccionarios, herederos de Lerroux, Cánovas, Maura, Castelar, o socialistas aburguesados por los presidentes de las compañías del Ibex, llaman “populismo”, con rabia y temor a perder su mamandurria.   

 



 

 

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1 Comentario
Ramiro
Fecha: Domingo, 25 de diciembre de 2016 a las 14:21
El articulo es muy acertado, además de documentado, y le felicito por él. Feliz Navidad.

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