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Miércoles, 11 de enero de 2017 | Leída 52 veces
La decisión puede ser recurrida

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo sentencia que los musulmanes no pueden impedir que sus hijas vayan a clases de natación mixtas

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Según informa el diario “El Mundo”, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dado la razón a Suiza, cuya administración había sido demandada por un matrimonio turco-suizo que pretendía que sus hijas no recibieran clases de natación en grupos mixtos en la escuela en nombre de sus convicciones religiosas. La Corte acepta que se trata de una "injerencia en la libertad de religión" justificada por el "derecho de los niños a recibir una escolarización completa, permitiendo una integración social existosa según la moral y las costumbres locales" que prevalece sobre la voluntad de los padres.

 

Sentencia íntegra

 

La pareja, de religión musulmana, residente en una localidad al noroeste de Suiza, había sido multada con 1.300 euros por negarse a que sus hijas acudieran a los cursos de natación dentro del horario escolar. Los padres contestaron esta sanción ante los tribunales suizos que no les dieron la razón, por lo que acudieron a Estrasburgo alegando que su libertad religiosa estaba siendo violada.

 

El fallo, que el matrimonio podrá recurrir en los próximos tres meses, considera que la multa es "proporcionada" y que se justifica en la defensa de la asistencia a unas clases que van en el propio interés del niño y que buscan una socialización e integración exitosa según los usos y costumbres locales. En este caso, los poderes públicos suizos han cumplido su tarea de "proteger a los alumnos extranjeros contra toda muestra de exclusión social".

 

Los jueces han señalado el lugar "particular que la escuela ocupa en el proceso de integración social, especialmente para los niños de origen extranjero". "El interés de la enseñanza de la natación no se limita a aprender a nadar, sino que reside en el hecho de practicar esta actividad en común con el resto de alumnos, al margen del origen de los niños o de las convicciones religiosas o filosóficas de sus padres", detalla el comunicado de la institución europea.

 


 

 
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