Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Raúl González Zorrilla. Director de La Tribuna del País Vasco
Lunes, 20 de febrero de 2017
En un artículo publicado en su página web

El Foro Económico Mundial considera que la amenaza terrorista está “sobredimensionada” en Occidente y la compara con los accidentes de tráfico

Noticia clasificada en: Terrorismo

[Img #10822]

 

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF), conocido por su asamblea anual en la que líderes empresariales y políticos internacionales dicen reunirse para “analizar” los problemas más apremiantes que afronta el mundo, no duda en comparar la amenaza terrorista, fundamentalmente islamista, que atenaza al planeta con “las muertes provocadas por otros fenómenos, como son la pobreza, el hambre, las enfermedades, la violencia de género, los accidentes de tráfico, el cambio climático o incluso, los tiroteos en países donde está legalizada la tenencia y el uso de armas por parte de los ciudadanos”.

 

El texto, firmado por un tal Carlos Igualada y titulado “¡Estamos en guerra! La sobredimensión del terrorismo en Occidente”, defiende la tesis de que la amenaza terrorista está sobrevalorada por la opinión pública occidental, y explica sin el menor sonrojo que, por ejemplo, en Estados Unidos “es más probable que una persona muera por tener un percance doméstico en la bañera, atacado por un ciervo o a causa de un accidente aéreo que en un acto terrorista”.

 

El autor del artículo difundido por el Foro Económico Mundial también considera que para luchar contra el terrorismo es necesario “prestar atención a las causas estructurales por el hecho de que la falta de integración o las diferencias sociales en países occidentales pueda provocar que determinados individuos perpetren un atentado contra su propio país tras haber sido (auto)radicalizados a través de las redes o mediante un conocido. Esta realidad pone de manifiesto el desencuentro cultural y la falta de entendimiento entre las distintas comunidades que habitan, pero no conviven, en un mismo espacio”.

 

Lo que olvidan Carlos Igualada y el Foro Económico Mundial que difunde estos mensajes absolutamente demagógicos y carentes de rigor científico es que los delitos de terrorismo tienen una marcada especificidad que los hace esencialmente distintos de otros tipos de delitos y, por supuesto, de cualquier otro daño que pueda sufrir un ser humano de formar accidental.

 

Siempre, el objetivo de un atentado, en Occidente, no es solamente la persona o el grupo de personas que sufren el ataque violento, sino que lo que los terroristas buscan con su acción criminal es atacar al Estado democrático, atemorizar y chantajear al resto de la sociedad para que ésta ceda a sus exigencias (políticas, económicas o de cualquier otro tipo) y, sobre todo, crear un clima de terror colectivo que lleve a instituciones, organizaciones, empresas y ciudadanos en general a plantearse posturas dimisionarias y de capitulación tendentes a sucumbir ante las condiciones de los delincuentes.

 

Esta realidad indisociable de toda actividad terrorista se conoce como “macrovictimización terrorista” y es lo que, por ignorancia o perversión intelectual, olvida el pretendido análisis publicitado por el Foro Económico Mundial. El concepto de macrovictimización refleja con nitidez el indefinido número de víctimas directas e indirectas que la actividad terrorista provoca. No en vano, se trata, esencialmente, de actos gravemente criminales (provocación intencionada de la muerte, graves lesiones o injerencias inadmisibles en la libertad o seguridad de las personas y/o comunidades) cometidos por una organización que trata de crear un estado de terror en sectores significativos de la población con la finalidad de lograr sus objetivos ideológicos (políticos o religiosos, fundamentalmente) a través del desistimiento cívico o del condicionamiento injustificado de las políticas diseñadas e implementadas por los poderes públicos.

 

Es por todo esto que los efectos dramáticos de esta macrovictimización justifican que destacados organismos internacionales como las Naciones Unidas, el Consejo de Europa o la Unión Europea, hayan calificado al terrorismo, en cualquiera de sus formas y manifestaciones, como una de las amenazas más graves para la paz y la seguridad internacionales. A pesar de lo que trate de hacernos creer esa congregación de ricos ociosos e ignorantes que es el Foro Económico Mundial.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Francisco
Fecha: Jueves, 2 de marzo de 2017 a las 23:39
Becarios, no.

La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress