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Carlos Mendoza Aparicio (*)
Domingo, 5 de marzo de 2017 | Leída 30 veces

Volver a hacer historia y no la misma historia en el PP manchego

Noticia clasificada en: PP

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La noche del 25 de diciembre del año 800, Carlomagno, rey de los francos y de los lombardos, asistió a misa en la Basílica de San Pedro de Roma. Allí le esperaba una tremenda sorpresa. Como relata su biógrafo Eguinardo, parece ser que el soberano se arrodilló ante el altar en un momento de la ceremonia y el Papa León III, sorprendentemente, le colocó la corona y lo nombró emperador.
Toda la muchedumbre allí agolpada celebró con júbilo el nombramiento de uno de los emperadores que sería referencia para los gobernantes que vendrían después. El que aquello posiblemente estuviese perfectamente preparado por el propio rey franco, queda como mera anécdota para la historia.  


Hace unos días, los líderes del PP castellano-manchego se lanzaron en tromba pidiendo que Cospedal se presentara a la presidencia del Partido Popular. Más tarde, en las redes sociales, las nuevas y las viejas generaciones hicieron retuit. Tiempo después, ella aceptó.


Todo es consecuencia del bestial esfuerzo de los medios de comunicación, buscando alguna pequeña fisura o grieta en la unidad del congreso del PP nacional. No se podía consentir que fuera un paseo triunfal para Rajoy y sus secuaces, mientras que en Vistalegre II estaban en plena guerra civil –porque si no es una, es otra- .


Y allí estaba un señor de Cuenca con su enmienda anti-Cospedal, al que se le alinearon los astros: una votación ajustada, unas acusaciones de fraude y la acumulación de cargos, otra vez en la palestra.  Por cierto, muy buena decisión la de intentar ser candidato a liderar el partido. Comprobaremos el porcentaje -en decimales seguramente-  del apoyo del que disfruta.
 

Aunque el debate está servido, no olvidemos que si Cospedal fuese únicamente presidenta del PP Manchego, sus apariciones se limitarían a la televisión regional. Y digo apariciones, por lo milagroso del suceso, después de ver qué sucedía con teleBarreda. Siendo además un milagro, que RTVCM pudiera levantar su share.
Donde no es necesario que intervenga la Providencia como en Sodoma y Gomorra -porque puede intervenir antes la presidenta-  es en el tema de sus asesores políticos y en los que confeccionaban la agenda. Los errores por acción y por omisión han sido tremendos. Quizá el principal, el haber tenido a Cospedal en una torre de marfil, alejada del común de los mortales. Piense el lector;  ¿a cuántos pueblos ha acudido la presidenta como tal, a hacer una visita institucional? O refinando aún más, ¿cuántas veces se ha dejado ver en fiestas populares, donde darse un baño de masas?  Sí, las mismas que tenían que votar después.


De todo ello, el culmen fue la campaña electoral de las autonómicas. El sábado del fin de semana anterior a las elecciones, Cospedal  se encontraba de mitin en Murcia, -ya que la Mancha es pequeña y se recorre en dos días- mientras la prensa anunciaba que el programa electoral se publicaría el último día. Y en los sondeos, bailando la mayoría absoluta y el gobierno.
 

Pero Roma no se hizo en un día. Mientras había una guerra sucia desde la izquierda, el  PP no fue contundente y se miró muchas veces el ombligo. Quien tenga Facebook se acordará de aquella publicación donde aparecía Cospedal con cara de pocos amigos, una foto del Virgen de la Salud y un titular que decía “Cospedal recorta el presupuesto en pediatría oncológica y cierra la planta de niños con cáncer del Hospital de Toledo”. No había link a la noticia por ningún sitio -y no porque no hubiera medios gustosos de ofrecerla-. Naturalmente, era falsa.  Fue miles de veces compartida y linkeada. No fue la única vez. Seguramente, barbaridades de estas no se harán contra Page.
 

Y parafraseando a Ortega y Gasset,  como además de todo esto, el gobierno era él y sus circunstancias, el final es bien conocido: no se llegó al escaño 17 y los de Orange no llamaron a la puerta del convento de San Gil.
 

Pero volver a hacer historia no creo que sea difícil. La mayoría de los castellanomanchegos tienen buen recuerdo de la gestión anterior y más cuando la comparan con la actual. Así que una vez dejado el Ministerio de Defensa –debiera ser un año antes de las elecciones- mucha calle, muchos kilómetros y una pizca de populismo con los agricultores y los emprendedores. Del resto se encargarán Page y asociados.

 

(*) Carlos Mendoza Aparicio es portavoz del PP de La Villa de Don Fadrique (Toledo)

 

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