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David R.
Miércoles, 15 de marzo de 2017 | Leída 63 veces

5 jubilados

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Me consta que un grupo de cinco jubilados de la población guipuzcoana de Irún son lectores habituales de esta columna; todavía no he tenido el privilegio de conocerles personalmente, pero me alegra muchísimo que lean este periódico.

 

Estos jubilados conforman un grupo de amigos que suelen frecuentar un lugar que está cerca la estación de ferrocarril y lógicamente cerca de la frontera con Francia. Ellos han vivido mucha vida, más que yo.

 

Forman parte de un colectivo, el de los jubilados, que no está siendo correctamente calificado por los gobernantes, por los partidos políticos, por las asociaciones de casi todo tipo, ni por el conjunto de la sociedad. Pero ocurre que tampoco está siendo adecuadamente cuantificado.

 

Según evoluciona la pirámide población de España se evidencia que el colectivo de jubilados crece en proporción inversa al de los jóvenes, por la sencilla razón de que cada vez vivimos más años y a la par nacen menos niños. La pirámide de población se está invirtiendo y su forma cada vez se parece menos a una pirámide y más a un triángulo invertido.

 

Este colectivo de jubilados se ha convertido en un elemento clave en el sostenimiento de las economías familiares, que es casi tanto como decir que son fundamentales en el sostenimiento de la economía del país, y también se han convertido en un elemento infravalorado en el sostenimiento de los esquemas que permiten articular una sociedad, porque han vivido lo suficiente como para tener criterio, una moral y una ética.

 

Yo soy de los que piensa que la experiencia es un grado, y los jubilidaos tienen mucha experiencia.

 

Mención especial para todas las mujeres que están jubiladas, porque sin duda alguna muchas de ellas cobran pensiones de miseria, para las mujeres que son viudas y cobran pensiones de viudedad más que miserables, y en general para todas aquellas mujeres que tras trabajar toda una vida, sin cotizar, pero sin parar de trabajar 24 horas al día, llegan a los últimos tiempos de su trayectoria vital en condiciones que con demasiada frecuencia son lamentables.

 

El conjunto de jubilados, ellas y ellos, si fuesen capaces de organizarse adecuadamente y con la logística pertinente, y se constituyesen en partido político registrado en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio de Interior, rápidamente obtendrían representacion en el Congreso de los Diputados y en el Senado, y a no mucho tardar podrían gobernar el país, dándole un giro copernicano a todo. Matemática pura y dura.

 

No creo que se esté reconociendo adecuadamente la figura del jubilado, y esto es un problema que desde la sociología observamos con preocupación y calificamos, entre otras cosas, de "brecha intergeneracional", y no está bien que ocurra.

 

Cinco jubilados. Si os coordináis, veréis el efecto que sois capaces de conseguir.

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1 Comentario
Kepa
Fecha: Miércoles, 15 de marzo de 2017 a las 14:13
Cierto, Don David. Hace tiempo que yo dije lo mismo del colectivo de cazadores y tiradores deportivos acosados por las autoridades europeas....pero es imposible que nos unamos para algo hasta que ya sea tarde y no sirva de nada. Triste

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