Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Raúl González Zorrilla. Director de La Tribuna del País Vasco
Miércoles, 15 de marzo de 2017 | Leída 755 veces
"En el ataque a Guernica fallecieron alrededor de 200 personas"

Roberto Muñoz Bolaños: "Franco se enteró de lo ocurrido en Guernica después del bombardeo"

[Img #10989]Nacido en Madrid en 1970, Roberto Muñoz Bolaños, actualmente uno de los mayores especialistas españoles en historia militar, es doctor en Historia Contemporánea por la Universidad Autónoma de Madrid y profesor de la Universidad Camilo José Cela, de la Francisco de Vitoria y del Instituto General Gutiérrez Mellado de la UNED.

 

A pesar de su juventud, Roberto Muñoz es autor de numerosos libros y artículos, entre los que destacan títulos como “23-F. Los golpes de Estado”, “Operación Turia: La III Región Militar durante el 23-F” o “¿Fascismo en España?

 

Ahora, coincidiendo con el ochenta aniversario del bombardeo por aviones alemanes e italianos de la localidad vizcaína de Guernica, Muñoz Bolaños publica un extenso ensayo dedicado a analizar este suceso histórico que conmocionó a la opinión pública mundial y que todavía hoy despierta importantes y controvertidos debates.

 

En “Guernica” (Ed. Espasa, 2017), Muñoz Bolaños trata de responder a una pregunta básica: ¿por qué fue bombardeada Guernica? y, para responder a esta cuestión, previamente se interroga sobre otros temas nunca esclarecidos del todo: ¿cuál era el verdadero objetivo del bombardeo?; ¿existía una justificación militar o fue solo un experimento táctico?; ¿actuó de forma autónoma la Legión Cóndor?, y si fue así, ¿por qué?; ¿supo Franco con antelación que se iba a producir el bombardeo y la intensidad que tendría, o se enteró con posterioridad?; ¿existió una conexión de la acción militar con las tensiones políticas entre los generales Mola y Franco en la zona sublevada?; ¿fue el fracaso de las negociaciones entre los sublevados y la dirección del Partido Nacionalista Vasco una de las causas del bombardeo?; ¿por qué los sublevados trataron de ocultar su responsabilidad en los hechos?

 

¿Qué razones políticas y militares contribuyeron a que se tomara la decisión de bombardear Guernica?
 

 

- El ataque a Guernica fue consecuencia de tres dinámicas paralelas.
La primera, el fracaso de las negociaciones que, desde antes del estallido de la Guerra Civil, habían sostenido la élite del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y los dirigentes políticos y militares de la sublevación del 17 de julio de 1936.

 

La segunda, la disputa por el poder político en la zona sublevada entre los generales Francisco Franco Bahamonde y Emilio Mola Vidal, y sus derivaciones en el ámbito militar, concretamente en el diseño de la ofensiva sobre Vizcaya iniciada en la primavera de 1937.


Y la tercera, el papel de la Legión Cóndor en España, no sólo como un instrumento militar  que primaba la experimentación de nuevas tácticas vinculadas con las doctrinas de la Guerra Total y del Poder Aéreo, sino también como un arma política encargada de proyectar los intereses políticos y económicos de Alemania en nuestro país.

 

¿Quién tomó la decisión final?

 

- La decisión fue tomada por los mandos de la Legión Condor, el general Hugo Sperrle y su jefe de Estado Mayor, el teniente coronel Wolfram von Richthofen.
 

 

¿Sabía el PNV (o una parte del PNV) lo que estaba a punto de ocurrir en Guernica?

 

- Existían sospechas de que Guernica podía ser bombardeada desde que el frente republicano había sido roto  entre el 20 y el 25 de abril de 1937. Tras esas operaciones rebeldes, la línea Guernica-Durango-Amboto se había convertido en el siguiente objetivo de la ofensiva de las tropas sublevadas. En estas circunstancias, y dada la relativa cercanía del frente, Guernica era, como también Arbácegui-Guerricaiz, posibles objetivos militares. Esta situación explicaría porque Francisco de Lazcano, que fue nombrado el día del bombardeo delegado del Gobierno autónomo para Guernica, y que, en su viaje hasta la villa, había sufrido el martilleo de los aviones alemanes que atacaban Arbácegui-Guerricaiz, tomase cuatro importantes decisiones nada más llegar a la villa pasado el mediodía del 26 de abril de 1937, según su propio testimonio. La primera, suspender el Mercado que se celebraba los lunes en Guernica-Lumo. La segunda, suspender el partido de pelota programado para la tarde. La tercera, ordenar que todos los vehículos a motor fueran situados en el paseo de los Tilos, bajo la protección de los árboles. Y el cuarto, situar piquetes de soldados en las carreteras, para evitar la entrada de población en la villa.


[Img #10990]¿Cuál fue el papel jugado por el PNV en la Guerra Civil española?

 

- El PNV actuó de forma ambivalente desde 1931 a 1939, tanto durante el periodo de la II Republica como en el conflicto civil. La razón hay que buscarla en las dos almas que convivían en el partido: la que primaba el orden social, por un lado, y la que priorizaba la consecución de la autonomía, por otro. Estas dos almas, representadas por el Euzkadi Buru Batzar (EBB) y por José Antonio Aguirre respectivamente en el periodo comprendido entre marzo y julio de 1936, actuaron casi de forma independiente en este periodo, y así mientras Telésforo Monzón, presidente del Gipuzko Buru Batzar (GBB), negociaba con los conspiradores cívico-militar su participación en la futura sublevación; el futuro lehendakari intentaba conseguir de las Cortes republicanas el soñado estatuto de autonomía.

 

Una vez comenzado el conflicto, el partido se dividió por razones geográficas. Allí donde triunfó la sublevación –Álava y Navarra–, los jeltzales apoyaron o no se opusieron a los mandos militares rebeldes. Y si bien algunos miembros del partido fueron fusilados, como el alcalde de Estella, Fortunato de Aguirre; otros, como los navarros Manuel Aranzadi y Miguel Javier Urmeneta o el alavés Tomás Preciado, se alistaron como voluntarios en unidades carlistas o financiaron a los sublevados. En las dos provincias donde la rebelión fue derrotada –Guipúzcoa y Vizcaya–, el PNV decidió apoyar al Gobierno republicano por dos razones principalmente: la convicción de que la sublevación estaba derrotada y el temor a las masas izquierdistas.

 

No obstante, una vez que la sublevación derivó en una contienda civil, las dos almas del partido volvieron a manifestarse. El sector más conservador, encabezado por Francisco Horn Areilza, Julio Jauregui, José Carmiña –agente de Cambio y Bolsa que financió a los sublevados– o  José María Izaurieta, se mostró partidario de llegar a un acuerdo con los rebeldes, estableciendo diversas vías de contacto con ellos, especialmente a través del Vaticano, donde el canónico nacionalista Alberto Onaindía actuó con intermediario. Por el contrario, Aguirre, Irujo y Monzón, que cambió de posición tras la aprobación del estatuto de autonomía por las Cortes republicanas el 1 de octubre de 1936, eran partidarios de continuar la lucha al lado del Gobierno republicano.

 

Por su parte, el EBB, que representaba el auténtico liderazgo del partido, apoyó inicialmente a los segundos. No obstante, la situación deseada por todos los jeltzales era una intervención internacional, concretamente inglesa aunque también se aceptaba de Italia, que permitiese a los jeltzales abandonar el conflicto sin ningún tipo de represalias de los rebeldes ni del Gobierno republicano, y que permitiese a Vizcaya conservar algún tipo de autonomía. Esta situación también era apoyada por el Papa Pío XI, quien sólo se comprometió a aconsejar a los dirigentes jeltzales la rendición, a cambio de algún tipo de autonomía para las provincias vascas. Tras la caída de Bilbao, el 19 de junio de 1937, y considerando la guerra pérdida, el EBB  intentó llegar a un pacto con los sublevados a través de los italianos, siendo Juan de Ajuriaguerra, presidente del Bizcai Buru Batzar (BBB), el dirigente que firmó el pacto de Santoña con el general Mario Roatta en Algorta (Vizcaya), en agosto de 1937. Con esta rúbrica, terminó la participación de los jetzales en la Guerra Civil.  

 

¿Influyó el papel desempeñado por el PNV con respecto a la República o los sublevados en que se tomara la decisión de bombardear Guernica?

 

- Indirectamente sí, porque si las conversaciones que tuvieron lugar desde el verano de 1936, hubieran culminado con la rendición de los jetzales; la ofensiva de Vizcaya hubiera transcurrido por otros derroteros, siendo una campaña militarmente poco exigente, en la que no hubiera tenido ningún sentido el bombardeo de localidades como Guernica o Durango. No obstante, la responsabilidad única del bombardeo corresponde a quien lo realizó: la Legión Condor, como ejecutora, y el mando sublevado, encabezado por el general Franco, como responsable de las acciones de todas las unidades a sus órdenes.

 

¿Fue el bombardeo de Guernica una “venganza” de los sublevados contra el PNV?

 

- No, el bombarde de Guernica fue una acción militar explicable en el contexto de la situación del frente de Vizcaya el 26 de abril de 1937, por un lado, y en el concepto de guerra total y en la doctrina del poder aéreo que defendían Sperrle y Von Richthofen, por otro.
 

 

¿Cómo se relaciona el bombardeo de Guernica con las fuertes tensiones existentes entre Mola y Franco?

 

- La campaña de Vizcaya, además de una operación militar, fue también el escenario de una lucha política en dos niveles. Por un lado, la librada por Alemania contra Gran Bretaña, pues la primera quería sustituir a la segunda como potencia económicamente más influyente en España. De ahí que, desde diciembre de 1936, los mandos de la Legión Condor –siguiendo las órdenes de Berlín– habían mostrado un gran interés por Vizcaya y sus minas de hierro. Es más, entendían que si, con sus acciones aéreas, lograban la derrota del enemigo, eso reforzaría su posición a los ojos de Franco; lo que supondría importantes ventajas económicas para su país.

 

El segundo enfrentamiento era el que se libraba entre Franco y Mola por el control de la zona sublevada, y donde Bilbao, la tercera ciudad de España y dotada de un potente sector financiero e industrial, podría jugar un papel clave. Por eso, el generalísimo de los Ejércitos sublevados no deseaba que su rival desfilase por la Gran Vía de Bilbao en loor de multitudes y como gran triunfador, pues le hubiera dotado de un prestigio enorme, que unido a la fuerza que le daba su liderazgo en el “partido militar” –Cabanellas, Queipo de Llano, Saliquet, Varela, etc.–, le hubiera permitido plantear a Franco un reparto del poder en la zona sublevada: el militar para éste y el político para él. Esta situación provocó, de acuerdo con la hipótesis que manejamos, que el llamado Jefe del Estado español planteara una campaña con una notable carencia de tropas terrestres –las que estaban directamente a las órdenes de Mola como general-jefe del Ejército del Norte–, a la vez que permitía una gran libertad de acción a las unidades aéreas alemanas e italianas, que quedaron bajo el mando de Sperrle y Von Richthofen. El objetivo era que la campaña fuera ganada desde el aire mediante ataques no sólo contra las unidades militares, sino también contra las localidades y la población civil, para provocar la rendición de los jeltzales mediante una negociación paralela que evitase la entrada de Mola en Bilbao como conquistador. De hecho, aunque este hecho nunca se produjera, el Director de la conspiración jamás entró en Bilbao, pues murió en un accidente aéreo el 3 de junio de 1937. Sobre este hecho, el cardenal Gomá escribió a su colega Pacelli: “La muerte inesperada del general Mola –sobre la que no me atrevo a hacer por escrito insinuación ninguna…”.   

 

¿Sabía Franco que se iba a bombardear Guernica o se entero después de que se produjera el ataque?

 

- Según reconoció el general Alfredo Kindelán Duany, jefe del Aire de los sublevados, en una carta al propio Franco, las fuerzas alemanas e italianas actuaban con completa autonomía. El generalísimo de los sublevados conocía este hecho y lo permitió, como permitió el bombardeado Durango. En todo caso, el bombardeo de Guernica fue una acción diseñada el mismo día 26 de abril, y es muy probable que dada la autonomía con la que actuaban los alemanes, ni siquiera se molestasen en informar al mando español, más allá de las indicaciones generales que el coronel Juan Vigón, jefe de Estado Mayor de la brigadas navarras, y Von Richthofen acordaron en la conversación de la mañana del día del bombardeo. De hecho, el ataque a la histórica villa no dejaba de ser una acción bélica más dentro del contexto de la campaña de Bilbao. Estos hechos, unido a la ausencia de fuentes que demuestren los contrarios, nos lleva a considerar que Franco no tuvo ninguna información previa de la acción que se iba a llevar a cabo, enterándose con posterioridad a los hechos.
 

 

¿Por qué tuvo tanta repercusión internacional el bombardeo de Guernica, en comparación con otros hechos igualmente dramáticos de la Guerra Civil española?

 

- Porque coincidieron cinco factores que crearon una dinámica diferentes.

 

El primero, la cercanía de la histórica villa a Bilbao, lo que permitió a cuatro corresponsales de guerra extranjeros acercarse inmediatamente a la villa y narrar el horror que se había desencadenado sobre la misma, lo que provocó un importante impacto internacional  en los momentos inmediatamente posteriores a los hechos. 

 

El segundo, el  deseo de los jeltzales de que se produjera una intervención internacional, que pusiera fin al conflicto en Vizcaya, y les asegurase algún tipo de autonomía.

 

El tercero, el deseo del Gobierno republicano, con la ayuda de la izquierda internacional, de utilizar el hecho de que el bombardeo había sido realizado por aviones y pilotos alemanes, para intentar aumentar el apoyo moral y material para el bando gubernamental.

 

El cuarto, la utilización de la propaganda sobre el bombardeo para tapar los sucesos de mayo en Barcelona, que constituyeron una auténtica intervención de la policía política y los servicios secretos soviéticos en las luchas políticas de bando republicano.

 

Y el quinto, el cambio de percepción sobre el peligro alemán en Gran Bretaña que llevó a un sector transversal de la élite política británica, que se agrupaba en el Grupo Focus, a utilizar el bombardeo, con el apoyo de los artículos de Steer, para forzar al Gobierno de Londres a que solicitase una investigación internacional sobre lo ocurrido. Aunque no tuvieron éxito, los integrantes de este grupo resultarían claves años después en la derrota de Alemania en el segundo conflicto mundial.
  

 

¿Cuántas personas fallecieron realmente en el bombardeo de Guernica?

 

- De acuerdo con los trabajo de Gernikazarra, especialmente de Txato Etxaniz y de Vicente del Palacio, que han contabilizado 164 muertos, el total de víctimas mortales no debieron superar las 200.
 

 

¿En qué se parecieron y en qué se diferenciaron los bombardeos de Durango y Guernica?

 

- Como similitudes, destacamos las siguientes.

 

La primera, que ambas localidades eran objetivos militares dentro de un plan de operaciones mayor como era la ofensiva de Vizcaya.

 

La segunda, que en ambos casos, el ataque tuvo carácter estratégico, ya que se atacaron las vías de comunicación con objeto de bloquear al enemigo; lo que supuso la destrucción de un número elevado de edificios del casco urbano.

 

La tercera, que no se consiguió el objetivo perseguido; pues no se pudo bloquear al enemigo.

 

La cuarta, que ambos ataques fueron realizados por un componente aéreo no español, en Durango italiano, y en Guernica, alemán, y en menor medida, italiano.

 

La quinta, que ambos fueron diseñados por el mando alemán.

 

La sexta, que Franco permitió en ambos casos, la actuación autónoma de los jefes alemanes, aunque sabía por Kindelán que obedecía a sus propios planteamientos doctrinales y, no tanto, a los intereses militares del momento.

 

La séptima, que hubo un planteamiento experimental en ambos casos.

 

La octava, que fueron ejemplos de Guerra Total, lo que supuso un ataque sin limitaciones contra la población civil, lo que provocó un número de muertos especialmente alto en relación con la población total de ambas villas en el momento del ataque.
 

Como diferencias, se pueden señalar cinco.

 

La primera que en el caso de Durango, existían importantes objetivos militares dentro del casco urbano de la villa; en Guernica, no.

 

La segunda, que el ataque a Durango fue planificado cuidadosamente; ya que fue la acción bélica que dio inicio a la ofensiva sobre Vizcaya. El de Guernica tuvo un fuerte componente de improvisación; pues su diseño vino determinado por la situación del frente el 26 de abril de 1937.

 

La tercera, que el componente político, vinculado con los objetivos de Alemania en España, tuvo un peso evidente en el ataque a Guernica; no así en el de Durango.

 

La cuarta que, a diferencia del ataque a Durango, las bombas incendiarias tuvieron una gran importancia en el de Guernica.

 

La quinta que el bombardeo de Durango pasó completamente desapercibido dentro de la dinámica general del conflicto. Por el contrario, el de Guernica pronto adquirió la categoría de mito que mantiene hasta el día de hoy.


¿Fue una simple casualidad que cuando se produjo el bombardeo de Guernica se encontraran en Bilbao algunos de los principales corresponsales de guerra del momento?

 

- No, los corresponsales extranjeros estaban en Bilbao porque en esos momentos Vizcaya constituía el frente de combate más importante del conflicto civil español.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress