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Una entrevista de Jorge Martín
Domingo, 21 de mayo de 2017
Premio Nacional de Teatro

Germán Ubillos: “Mi mundo es el mundo de las ideas, mi mundo es el mundo de las palabras”

[Img #11433]Germán Ubillos Orsolich, Premio Nacional de Teatro por La Tienda (1974) y una dilatada carrera en el mundo de las letras, sigue abriendo páginas en blanco en el libro de una vida que se dispone a llenar con diversos proyectos literarios y artísticos.

 

Nacido en Madrid, Germán Ubillos es autor de varias novelas como la trilogía de "El retorno", "Los desiertos de Marte", "Más allá del purgatorio" o "La infancia mágica", entre otras muchas. Entre sus obras teatrales destacan títulos como “La tienda”, “El cometa azul” o “Gente de quirófano”.

 

- En 1974 afirmó que lo que le preocupaban eran las cosas trascendentes como la crisis de valores y, en 1990, firmó una tribuna titulada “El caos de los valores”. De crisis pasó a hablar de caos. ¿Qué palabra podría acompañar hoy a “valores” si tuviera que escribir una columna de opinión o una tribuna?


- “Muerte de los valores”, así titularía yo, hoy, mi tribuna. Los valores pertenecen al mundo de las ideas y organizan nuestra vida, pero el empobrecimiento en las constituciones y los políticos actuales del cristianismo priva de valores a nuestro mundo; sin embargo, no hay que ser pesimista.

 

- ¿Cree que hemos ahondado en el proceso de deshumanización del que advierte en sus obras teatrales?
 

- Se ha progresado mucho en el maquinismo, los ordenadores, los móviles… Se puede hablar con todo el mundo, pero ¿queda tiempo para pensar? ¿Queda tiempo para contemplar? ¿Queda tiempo para hablar entre nosotros, para decirnos cómo nos sentimos, cómo estás?... Veo a novios sentados en una cafetería y no hablan entre ellos, están mirando una pantalla. Eso me da mucho miedo. Ya Aldous Huxley en "Un mundo feliz" o George Orwell en "1984" advertían que, un día, todos miraríamos una pantalla.

 

- ¿Qué podría revertir ese proceso?


- En 15 o 20 años todo esto se va a notar de manera negativa, pero tengo fe en el ser humano. Sobreviviremos. Nos recuperaremos.


- Con motivo de la recepción del Premio Guipúzcoa en 1974, un crítico teatral afirmó que usted “es un autor que aborda lo difícil, lo profundo”. ¿Es el teatro de Germán Ubillos un teatro para minorías o élites intelectuales?


- He puesto en marcha, en Madrid, dos obras: "Evelynne y John", que escribí el año pasado en El Espinar y "El reinado de los lobos". El director me dice que son obras muy profundas. A mí siempre me ha gustado lo trascendente. Mis temas predilectos son el paso del tiempo, el amor y la muerte, que son las columnas centrales de la dramaturgia de todos los tiempos.

 

Yo hablo, no solo de lo que vemos, sino de lo que no vemos y, de esto, no habla la gente. El mundo de lo invisible es tan poderoso como nuestro mundo y ese mundo invisible es el de lo trascendente.

 

Dentro de poco, estrenaré "El planeta azul"  que dirigirá Paloma Egía, una gran directora y que es más ligera; también se está empezando a ensayar "Una foto para la eternidad", una obra ligera asimismo.


- En su obra, el tiempo y la muerte son dos temas recurrentes, pero también lo es la juventud. ¿Qué mensaje podría dar hoy a la juventud?
 

- El futuro está en vuestras manos. Por ejemplo, les diría que hay que cuidar el planeta Tierra. Este es un lugar privilegiado en el Universo.
 

- Hace años, escribió que cuando nos sentimos más solos y vulnerables, “cuando nos recogemos sobre nosotros mismos”, es cuando la silenciosa compañera que es la condición de ser escritor le dice a este “escríbelo”. Sus obras, ¿son producto de la reflexión o de un estado de fragilidad emocional?


- No soy un romántico: mi mundo es el mundo de las ideas, mi mundo es el de las palabras. Soy un conceptista: elijo una idea y, sobre esa idea, trabajo. Hay temas que llaman mi atención y los elijo porque me divierten. Estamos en este mundo para divertirnos; Dios quiere que lo pasemos bien en este mundo, no que estemos amargados.


- ¿Qué recuerdos y sensaciones guarda de su proceso de producción de guiones y obras dramáticas dirigidas al público infantil?


La Literatura infantil es muy difícil. El problema de recibir el Premio Nacional de Teatro con 27 años es que te coloca a una altura enorme y eso te produce un vértigo peligroso: es como marcar un gol en el minuto tres, lo que te obliga a estar a la defensiva.


Pasados tres días del estreno de "La tienda", el Delegado Nacional de Cultura de aquel entonces me llamó a su despacho y me encargó una obra infantil para el Teatro de la Infancia y la Juventud que se materializaría en "Los Globos" de abril. Además, RTVE me encargó guiones para la serie sobre premios Nobel y grandes escritores de la Literatura que se rodaron en Estudio 1. También he escrito "La infancia mágica" que narra, en dos volúmenes, mi propia infancia.
 

Al niño hay que tratarle como a una persona adulta, pues hay niños que saben más que un adulto y tienen más fantasía… y eso siempre lo tengo en cuenta al escribir teatro infantil.

 

- ¿Es la vida como “un soplo de vela de cumpleaños" o aún “hay que abrir una página blanca de esperanza a Germán Ubillos”?
 

- Hace poco publiqué un artículo titulado “Volver a vivir”: cuando llegas a determinada edad, te das cuenta de que la vida es tan maravillosa, que es tan maravilloso haber nacido, que te gustaría volver a vivir… pero hablamos de este mundo. Los creyentes confiamos en la vida en el más allá. Al ser humano le acomete la melancolía porque es consciente de que le falta tiempo para hacer todo lo que quiere hacer, pero, al final, uno se da cuenta de que es en el más allá donde puedes culminar los anhelos y proyectos de esta vida, desde amar a la persona a la que amas a hacer en bicicleta esa ruta que siempre quisiste hacer.

 

- Desde La Tribuna del País Vasco le agradecemos su amable atención y deseamos que se sigan abriendo muchas páginas blancas de esperanza para D. Germán Ubillos.
 

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