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José Hernández Mondéjar
Miércoles, 12 de julio de 2017

La decadencia de Podemos

Noticia clasificada en: Podemos

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Hay que reconocer que desde el gallinero, entendiendo como tal la parte alta que siempre se ha destinado a la plebe y cuyas entradas eran más económicas, las cosas se ven de diferente manera a como las ve el que está en el patio de butacas.

 

Razón ésta por la que aquellos que un día estaban en lo alto de la tribuna junto a la masa popular, diciéndonos cosas tan bonitas como, por ejemplo y entre otras muchas, que iban a darle sueldo mínimo, piso, fonda y cama a todos los ciudadanos por el mero hecho de serlo, ahora que están en la platea ya ni se acuerdan de todo lo que decían. Atrás quedaron los principios que les llevaron al asalto del poder para defender a los más desfavorecidos; un asalto a la casta establecida…, para ahora ser ellos la casta, olvidándose de las promesas iniciales. No solo ya no se acuerdan, es que ni quieren acordarse del gallinero del que salieron y al que un día volverán. Y tales olvidos en tan solo apenas dos años..., pero tranquilos, que dentro de otros dos volverán a recuperar la vieja letanía para buscar su voto…, porque el de otros ya no volverán.

 

La primera vez que vi a Pablo Iglesias de Podemos fue en una tertulia televisiva nocturna y me dije "éste termina comiendo del pesebre de la política", "menudo pico tiene para vendernos humo y cestas de esparto con agua", y tal cual lo presentí, ha sucedido. Luego me fijé en las compañías, los Monederos, Echeniques y otros, y volví a decirme "Dios los cría y ellos se juntan". Bueno y ya, cuando por mi tierra cartagenera vi, tan de cerca como palpable, cómo se colaba en la política la inutilidad para tal cometido, de dos políticas, las hermanas Sánchez, me di cuenta de que al patio político lo único que venía era un quítate tu que me ponga yo, porque méritos lo que se dice méritos, fuera de la retórica barata, el postureo y la protesta por todo, estas políticas poco venían a aportar…, bueno, la mano para cobrar todos los meses por su buen trabajo, que no hacer, si la han aportado.

 

Esta cuadrilla de políticos, vendedores de sueños inalcanzables, buenísimos justificadores de sus miserias y expertos aireadores de las de los demás, encandilaron casi a medio país con sus aires progres y desenfadados, con sus promesas de construir un mundo mejor, con sus ideas venezolanas y con cuartos de origen dudoso para pagar propaganda, según dicen por ahí prestigiosos periodistas. Además, los peperos se lo pusieron fácil, con el aguanta Luis, las cajas de puros y las miserias de algún rato que otro.

 

Lo hicieron muy bien los podemistas, transmitiendo un mensaje de que todo el PP era corrupto y de que todos los que le apoyaban, respaldaban esa corrupción. Cuando la realidad es que entre los miles de peperos solo hay unos pocos sinvergüenzas, como en todos los partidos, y entre los que votan PP hay mucha gente sencilla que no quiere las locuras de otros vividores.

 

Con su mensaje consiguieron bajar del gallinero a las confortables butacas de las instituciones, incluso a reinar sobre algunos ayuntamientos, siempre apoyados por la izquierda desunida de Garzón y algunos socialistas, éstos en un desesperado intento de agarrarse a un clavo ardiendo por si salvaban algunos muebles ante el derrumbe del partido. Lo que no han conseguido, a pesar de que las encuestas empiezan a favorecerles, como un síntoma mas de que nuestro país, esta España que nos cobija, no tiene ni rumbo, ni sabe a dónde va con tanto inútil de la política metido en sus entrañas y comiendo del pesebre, sin aportar nada positivo digno de mención, porque de lo negativo las alforjas del país están repletas.

 

Dicen las últimas encuestas que Podemos empieza su declive y a algunos les extraña, vamos, será a ellos mismos, porque a los del gallinero no nos extraña ná de ná. Ya verán como al final si la culpa no es del PP será culpa del intelecto de las masas plebeyas que han dejado de ser tan estúpidas como ellos creían.

 

¿Pero, cómo les extraña que un partido que se autodenomina de izquierdas que ni es de izquierda ni es de ná, sino un nicho de embaucadores, jetas y vividores de la charlatanería política, que lo único que les preocupa es echar al PP aunque se hunda toda la economía del país, para ponerse ellos?. A ver, ¿es que no hay problemas en este país con los que colaborar que no saben nada mas que decir aquello de "hay que echar al PP del gobierno". ¿Es que no tienen ninguna otra propuesta mas que la de destruir todo lo que el gobierno intenta construir?; ¿es que no saben gobernar respetando a la gran mayoría de votantes y ciudadanos de este país?. ¡Uy!, ¿que he dicho…?, ¿respeto?... Para ellos solo cuenta lo que a ellos les parece bien, enarbolando la bandera de la democracia, la libertad y el respeto como si fuese exclusiva de ellos, y ya ven, ahí tienen al Monedero defendiendo a Maduro…, a veces esta gente da asco…, no los de Podemos, algun que otro podemista, aclaro.

 

Podemos desprecia, por sistema, a los empresarios y todo aquello que suponga iniciativa privada, así como si todos los que en este país emprenden y crean empleo fuesen unos potenciales defraudadores y unos chorizos, cuando la realidad es que la gran masa del tejido empresarial y privado de un país es quien mantiene a los políticos con sus buenos sueldos y mejores prebendas, entre los que están ellos mismos.

 

Y ahora, tras el fracaso de la ridícula moción de censura contra Rajoy, no tienen otro objetivo que engatusar a Pedro Sánchez para que la meta él, y ya ven, en un país como el nuestro en donde eso del meter…, sea lo que sea, va por delante de la inteligencia, no sería de extrañar que nos encontremos con un buen preñado antes de Navidad.

 

Ya hablaré otro día de Rajoy, que hoy no le toca, pero si la alternativa a estos populares impopulares, es la unión de PSOE-Podemos-Izquierda Unida, que vayan preparándose los curritos de este país, sí, esos jóvenes y no tan jóvenes que les votan,  para ver cómo la última crisis que llegó a mas de cinco millones de parados, se queda en una mini crisis frente a la que estos van a provocar.

 

Políticas sociales, sí, pero todas aquellas que provienen de las políticas económicas de las iniciativas privadas que crean riqueza, pero al revés, nunca, que sin cuartos en el bolsillo, poca comida entra en la boca.

 

Ojo, Podemos es lo que es, y tras vérseles el trasero al clan de la coleta, sus cuatro representantes,  ya empieza el declive de su decimonónico discurso y la decadencia del partido, que ya no es del pueblo, por mucho que sean los reyes de las redes sociales…, que lo son, y nos vendan motos que no arrancan.

 

Dicho sea de paso, el partido Podemos es tan respetable como todos los demás y sus gentes muy buenas gentes que sueñan con un mundo mejor, lo malo es que siempre es lo mismo, cuando llegan los que se ponen los primeros, ya no se acuerdan de cómo empezó todo aquello.

 

¡Ay!, Pablico Iglesias, mira que no es lo mismo predicar que dar trigo…, y tú como buen predicador eres un crack muy cercano al trilero.
 

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