Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Iñigo Caballero
Sábado, 4 de noviembre de 2017

Consecuencias de la rebaja fiscal en EEUU

Nuestro amigo y compañero de trabajo en América, Donald Trump, va a sacar adelante en el congreso de EEUU una bajada de impuestos para las sociedades que se establecerá en el 20% desde el 35% actual.
 

Si la noticia es trascendente para las empresas americanas no lo es menos para el resto del mundo y sobre todo para las europeas, entre ellas las nuestras.
 

Sorprende que los grandes diarios generalistas de nuestro querido país y, solo uno de los especializados en economía, no se hayan enterado de la noticia, ni publiquen sus consecuencias.
 

Está la prensa nacional absorbida por Putxikomendi y sus esbirros, y demuestra su escasa competencia en un tema que puede llevar al traste a los más débiles.


La mal llamada reforma fiscal de Trump va a conseguir – si sale adelante – que las grandes multinacionales de los EEUU sean más competitivas aún de lo que lo son en la actualidad.
 

La medida va a aumentar sus beneficios, mejorar su competitividad y lo que más interesa a los inversores, aupar las cotizaciones en el medio plazo.
 

Trump y su mayoría republicana tanto en el congreso como en el senado confían llevar adelante la rebaja fiscal con el efecto trascendente que tendrá en la economía mundial cuando se apruebe en unos pocos meses.
 

Las empresas europeas se verán abocadas a mejorar su productividad y, además tendrán en contra la debilidad del dólar – o la fortaleza del euro – que conseguirá endurecer más la situación.
 

¿Qué se puede hacer ante un hecho de tan difícil solución?
 

Lo más sencillo es coordinar todos los países de la UE una rebaja conjunta en el impuesto de sociedades para acercarlo a esa mítica cifra del 20%.
 

No será fácil que los europeos con unos déficits fiscales monstruosos puedan ponerse de acuerdo para esa reducción impositiva.
 

El Banco Central Europeo podría ayudar intentando rebajar la dupla euro/dólar hacia una paridad que conseguiría una rebaja del mismo 15% que pretende Trump por la vía de la devaluación.
 

Es preciso constatar que la devaluación técnicamente como tal es imposible al cotizar la pareja de divisas con libertad casi plena en el mercado. La otra vía de la reducción de tipos de interés tampoco es posible ya que las tasas se encuentran en el suelo.


Consecuencias si los Gobiernos europeos no se preparan a bajar impuestos: las empresas más débiles se verán abocadas a cerrar y el paro aumentará de manera considerable.


La presión sobre los mercados de valores en ese medio plazo hará que los inversores miren para colocar sus ahorros más allá del charco. La bolsa americana recogerá una cifra inmensa de dinero calentito dispuesto a meterse en esas empresas que engordarán con la bajada de impuestos.
 

Para concluir, un interesante artículo publicado en El País sobre el litio y el VE en el siguiente enlace con algunas inexactitudes que en algún momento corregiremos

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress