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Iñigo Caballero
Viernes, 10 de noviembre de 2017

Los índices producen vértigo

El miedo comienza a adueñarse de algunos gestores ante los precios estratosféricos que van alcanzando algunas acciones.


En la crónica de ayer comentábamos que algunos grandes propietarios de sociedades americanas como los coleguillas Zuckerberg o Bezos de Facebook y Amazon, respectivamente, hace más o menos una semana vendían varios cientos de millones de dólares poniendo una interrogante en el curso alcista del mercado de valores.
 

Que las economías occidentales van bien, muy bien incluso, está fuera de sospecha, que las cifras de paro, crecimiento y beneficios empresariales mejoran, también es un hecho probado.
 

Las empresas van viento en popa, muchas de ellas, además, con el dinero sobrante recompran millones o decenas de millones de sus propias acciones, acelerando sus ganancias por acción y, por ende, sus cotizaciones.
 

Ahora bien, ¿los altísimos precios pueden justificarse por las futuras ganancias?
 

Las FAANG que, son las que impulsan este mercado americano, tienen, en mí humilde opinión, recorrido al alza. Otra cosa muy distinta es que llegue una corrección, que puede ser importante, sanee las cotizaciones, para que luego vuelvan a tomar el camino hacia arriba.
 

Hablamos sobre la bolsa USA y, las occidentales. La española puede ser tema aparte ya que al perro flaco se lo comen las pulgas, al día de hoy, son catalanas. Al cierre de hoy jueves, el IBEX perdía casi un uno por ciento y lleva unas seis sesiones a la baja. Y las noticias por llegar no van a ser mejores.
 

Como siempre, además de reírnos un poco de los analistos, que andan algo perdidos, nos solemos mojar con nuestros pronósticos.
 

Recuerden nuestra primera crónica – con gráficos y todo – en la que advertíamos de la necesidad de observar unas determinadas acciones antes de tomar una decisión de compra. Por si el recomendador pudiera tener intereses en las acciones recomendadas (valga la redundancia).
Aconsejábamos observar Taseko Mines y Copper Mountain Mining, ambas mineras pequeño/medianas del metal cobre y con producción en Canadá.

 

Taseko cotizaba a 2,28 dólares USA y a media sesión del 09/11 lo hacía a 2,24 con un descenso del 1,75%. Copper Mountain aquel día estaba a 1,38 $CAD y en el mismo momento lo hacía a 1,74 dólares canadienses con un ascenso del 26%. No está nada mal.
 

Ha transcurrido más de un mes y con los avatares sucedidos y pasados, Copper Mountain lleva un recorrido espectacular y lo que te rondaré morena. Nuestra idea en La Tribuna no es proponer una sociedad cotizada y condicionar su futuro a si pasa tal cosa subirá y si pasa la otra, bajará. El cronista de bolsa se tiene que mojar: o sube o baja sin condiciones. Nosotros lo hacemos sin buscar excusas.
 

La crisis catalana, no puede traer nada bueno y, en el caso de las mineras del cobre, como este metal se va a mantener a los precios actuales o incluso con valores menores del orden de 2,80 dólares la libra, hacen a estas pequeñas mineras auténticas minas de oro…
 

Saquen sus calculadoras y solo necesitan tres cifras: el precio del cobre actual o lo que pensemos que va a estar en un futuro corto/medio plazo, el all-in-sustaining cost, que lo suministran las mineras al cabo de cada trimestre y la cifra de producción trimestral.
 

Calculan la resta, que sería el beneficio antes de impuestos por libra de cobre producida, lo multiplican por la cifra de producción estimada para ese trimestre en base a la del trimestre anterior y hacen el cálculo: será el beneficio bruto de la empresa. Dicho valor lo dividen entre el número de acciones de cada sociedad, por ejemplo, Copper Mountain tiene unos 146 millones de acciones y Taseko, unos 224 millones.
 

Eso les dará el beneficio trimestral bruto. Ese dato lo multiplico por cuatro para llegar a un año y, para terminar, lo vuelvo a multiplicar por siete que es el valor mínimo sobre el que los analistos calculan el precio de una acción en base a su cash-flow.
 

Para estas sociedades canadienses los valores les darán cifras que multiplican por tres o cuatro las cotizaciones actuales… No hay que hacer un acto de fe para pronosticar sus precios futuros o si no se lo creen, compren un fondo al Santander o al BBVA.
 

Una recomendación para terminar: hagan las operaciones tres o cuatro veces ya que el ser humano acostumbra a equivocarse y, así, se reafirmarán en lo que esta crónica aconseja.
 

Mañana, si Dios quiere, repasaremos los cálculos mencionados para cada sociedad. Siempre puede haber un lector que sea de letras… Y mencionaremos algunos detalles interesantes de estas mineras del cobre.
 

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