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Iñigo Caballero
Miércoles, 15 de noviembre de 2017

¿Habrá rally de los metales?

Muchos gestores de fondos convencionales europeos intentan reconvertirse en los metales no preciosos (oro, plata, platino y paladio), sobre todo en los de mayor consumo como zinc, níquel, cobre y plomo. Dejamos aparte el litio, cobalto y vanadio muy de moda, pero muy poco transparentes. Calificamos como tales porque no existe un mercado físico dónde compradores y vendedores realizan sus operaciones y su precio no se puede verificar instantáneamente como el caso de los otros metales mencionados.


Si hablamos de rally no es porque hasta el día de hoy no lo ha habido. Desde finales de 2016, poco más o menos desde hace un año, los metales que traemos a la palestra han obtenido unas increíbles revalorizaciones. Pero, siempre hay un pero, quedan muy lejos los máximos que alcanzaron diez o más años atrás…


Si volvemos a repetir lo expresado infinidad de veces, que la economía mundial camina al galope, los mercados de valores lo hacen a ritmo mayor aún, pues, habrá que deducir que el consumo de estos metales industriales va a seguir al alza.


¿Todos estos metales o solo algunos? Esta es la cuestión.


Los metales como indicábamos antes cotizan en sus mercados como el LME de Londres, en USA y en China. Y es una perogrullada decir que OSCILAN, suben y bajan, pero no es tanto como decir que suben cuando la demanda aprieta porque la producción disminuye - por ejemplo -  o que las reservas de un metal son enormes, o que la oferta en un futuro inmediato crecerá por la apertura de nuevas minas y añadirá un componente más o menos inesperado.


Hay un gran actor en este mercado de metales y es China, el mayor consumidor con enorme diferencia y con un desmedido apetito por las materias primas, su elaboración industrial y, desde hace unos años, como comprador de empresas mineras para asegurarse el suministro.


Otros actores menores, pero también de gran calado son mineras como Glencore, BHP Billiton, FreePort McMoran que con infinidad de minas en muchísimos países controlan en cierto modo la oferta.


En los últimos años estos operadores motivados por su elevadísimo endeudamiento y forzados por la banca internacional, han ido vendiendo activos – léase minas – sin ton ni son para complacer a esas instituciones financieras.


Muchas pequeñas minas, mejor gestionadas que los gigantes anteriores se han hecho con activos de gran valor por muy poco dinero.


Glencore es quizás el que más ha vendido y en muchos casos ha acertado al cambiar una mina por acciones de la pequeña minera que, a buen seguro, la explotará mejor.


Otro actor ha hecho su aparición en el mercado de metales dando un vuelco increíble a la situación existente y es el VE – vehículo eléctrico -.
El análisis hay que hacerlo por partida doble. El VE es un consumidor enorme de baterías y de metales.


El estocaje de energía por la vía de baterías de última generación de lithium-ion no solo se empleará en los VE's sino en todo tipo de almacenamiento de electricidad como puede ser la procedente de paneles solares o la eólica.
 

Así, compañías como Tesla, Toshiba o Panasonic dedican esfuerzos y dineros para poner en marcha gigantescas fábricas de producción de estas baterías.


Por supuesto, en menor dimensión son consumidores de estas milagrosas baterías los teléfonos móviles, los ordenadores portátiles, las tablets y otros dispositivos móviles.


Al principio del VE se pensaba que solo el litio y en menor medida el cobalto, se iban a beneficiar de este hipotético boom. Transcurrido un cierto tiempo, el cobalto se pone por delante del litio y aparecen el cobre como el gran beneficiado, el zinc – en las baterías- y el último en llegar, el níquel.


Revelado el rollo, la pregunta del millón no es lo que ha ocurrido, sino lo que puede pasar…


Como siempre nos gusta mojarnos con pronósticos y, en este caso es complicado porque el rally lleva un año. Los ciclos alcistas de los metales suelen ser de cinco años. Agua pasada no mueve molino, por lo que es mejor pensar que puede durar un par de años más.


Advertir también que el rally no es el mismo para cada metal, ni tampoco está nada clara la relación petróleo/metales por si a alguien se le ocurriera correlacionarlos a todos ellos como materias primas no alimenticias. Y el petróleo – no somos para nada especialistas en este peliagudo tema – lleva una clara senda alcista desde finales de junio pasado. Y, parece que la seguirá.


De los cuatro metales mencionados con anterioridad, el cobre y el zinc son los que parecen con un recorrido hacia arriba más claro y con pocas posibilidades que la producción se incremente a corto/medio plazo de forma que pudiera afectar al precio. El níquel parece resucitado por los aceros especiales y porque se le están buscando aplicaciones en las baterías de litio. En negativo, los stocks existentes que pueden tardar meses en desaparecer de la oferta. Este níquel puede evolucionar agradablemente después de unos pocos meses.


En cuanto al plomo, se le daba por muerto con el rollo del VE y la posible desaparición de las baterías convencionales. Está muy lejos de suceder, por lo que este metal cuya extracción suele ir ligada al zinc, tiene bastante recorrido.


Los metales preciosos van por libre y su rally no coincide con los otros metales. Entre estos, el paladio es el único que se muestra hiper-alcista.
El gurú de los metales, Mark Mobius, declaraba en El Economista, el ya lejano 4 de mayo del 2016: <El rally de las materias primas acaba de empezar>, decía lo que sigue:


< Si hay un movimiento a la baja, será una buena ocasión para elevar la exposición. Muchas serán buenas oportunidades en el largo plazo. Para que la tendencia al alza sea sostenible, eso sí, el gurú considera que el petróleo debería alcanzar los 60 dólares y reconoce que las subidas no estarán exentas de volatilidad.>

 

Lo que dijo en 2016 sigue siendo válido en noviembre de 2017 y, estos gurús como les contradigas, se cabrean e, incluso te pueden agredir…


El pasado día 6 un analista de commodities, Jorge López de XTB, – tiene todos mis respetos - escribía un artículo en finanzas.com, que Vocento titulaba < Las materias primas una clara alternativa>. En esencia, el artículo se puede resumir con su párrafo:


< Uno de los grandes motivos del incremento global de las materias primas, lo ocasiona el precio del crudo, que se está disparando hasta niveles de los últimos dos años. El reequilibrio entre oferta y demanda está provocando la subida dentro de este mercado.>


Este analista ve positivo para las materias primas la subida del petróleo y termina su disertación pronosticando para ellas un buen comportamiento siempre y cuando se sigan dando las mismas razones que impulsan a las economías occidentales.


Estamos de acuerdo sin condicionarlo a nada ya que se supone que la salud de las economías occidentales va a seguir siendo positiva y brillante.


En el momento de terminar está crónica, el IBEX 35 bajaba por décima sesión consecutiva siguiendo la tendencia de Wall Street. El problema del IBEX es la gripe catalana que necesita una hospitalización prolongada. En la clínica puede contraer la llamada tosferina rajoyera que es una enfermedad incurable.


Los mercados americanos resbalaban y los metales tosían con fuerza en esta noche del catorce de noviembre.

 

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