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Lunes, 20 de octubre de 2014
Según el economista Roberto Velasco

Productividad, competitividad, innovación e internacionalización: los cuatro grandes retos de la industria española

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[Img #5065]"Salvad la industria española". El apremiante título de este libro no hace sino reflejar la urgencia de una tarea que, según el autor del mismo, el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad del País Vasco (UPV) Roberto Velasco,  no se puede soslayar por más tiempo: España necesita un cambio de modelo productivo que, forzosamente, tiene que apoyarse en el sector industrial. Porque, sin una base industrial sólida, la economía española no podrá prosperar.

 

El análisis de la evolución y de la situación actual de este sector no arroja datos halagüeños: el peso de la industria en el PIB se desplomó un 30% desde 2008 hasta 2012 (frente al 12% de la media europea), y si en 1976 ocupaba a casi 3,5 millones de personas, en 2013 no alcanzaba los 2,3 millones.

 

Sin embargo, a pesar del proceso desindustrializador de los últimos años, el sector secundario continúa siendo trascendental en la economía española, debido a su inigualable capacidad de generar, absorber y difundir todo tipo de innovaciones, así como de vertebrar el territorio.

 

En este trabajo, Roberto Velasco describe detalladamente los cuatro grandes desafíos de la industria española (productividad, competitividad, tecnología e innovación, internacionalización) y propone una serie de reformas para establecer ese nuevo modelo productivo.

 

En declaraciones a la agencia de noticias Vasco Press, el autor considera preocupante el pequeño tamaño de las empresas industriales españolas y vascas de cara a competir en un mercado globalizado y, en este sentido, “regatearía mucho las ayudas públicas a empresas pequeñas que no tengan un proyecto de crecimiento”.

 

Velasco explica que el objetivo ha de ser “que una pequeña se convierta en mediana y una mediana en grande”, porque el tamaño es “absolutamente decisivo” actualmente. En este sentido, considera que las “microempresas no están capacitadas para hacer prácticamente nada de lo que necesitan en este momento: ni innovar, ni exportar, y menos instalarse en el exterior, ni investigar”.

 

El profesor de la UPV opina que “la productividad de la industria española tiene mucho que mejorar”, precisando que el “bajo” nivel de la misma respecto a los países más importantes de Europa “se debe a la especialización en sectores o productos de tecnología baja o media baja, de tal manera que el 60% del empleo industrial está en sectores que fabrican esos productos tecnológicamente inferiores”. En el caso del País Vasco, precisa que el porcentaje es algo inferior, en torno al 43%, pero, en cualquier caso, lejos de los referentes mundiales.

 

[Img #5066]A pesar de esa diferencia, este experto considera fundamental la apuesta por el sector secundario porque “la industria es el sector donde la productividad crece más” y porque en su seno “se producen el 90% de las innovaciones tecnológicas”. Además, “es el sector capaz de transmitir a los demás esas innovaciones” y de “absorber la tecnología creada donde fuera”.

 

Roberto Velasco reconoce que “reindustrialización no quiere decir que haya mayor empleo en la industria”, pero precisa que “si esta reindustrialización se produce en sectores más intensivos en conocimiento -que de eso se trata- y más usuarios de las TIC, entonces estaremos creando nuevos empleos en sectores donde la remuneración es mayor y, sobre todo, donde el futuro es más seguro”.

 

Además, argumenta la necesidad de salvar la industria en el razonamiento en que “si se analiza un poco la historia de las recuperaciones en España, se han producido siempre por tirones del sector exterior” y en que éstos dependen directamente del sector secundario. De hecho, remarca que “la industria española absorbe ahora mismo el 80% de las exportaciones totales de España, cuando hace 30 años no pasaba del 40%”.

 

Además del de la productividad, este experto explica en su libro que la competitividad o la I+D+i son otros de los grandes desafíos para la industria española. Respecto a la competitividad, hace hincapié en que existen “fallos importantes”, como demuestra el hecho de que “España lleva ya dos años en el número 36″ del ranking mundial, cuando la economía española ocupa un lugar entre el puesto 11 y el 13.

 

Asimismo, en cuestión de Investigación y Desarrollo, habla de un “retraso histórico” respecto a países como Alemania, Holanda, Francia, o EEUU en lo que a la inversión en esta materia en relación al PIB se refiere y a una cuestión que le parece relevante como es el que “mientras en el mundo desarrollado los empresarios aportan el 60% del gasto en I+D y las instituciones públicas el 40%, en España es al revés”.

 

Velasco se muestra esperanzado en que la reforma del mercado de trabajo “dé resultado a medida que se vaya produciendo un crecimiento importante de la economía española” y, sobre todo, en que fomente la innovación, algo que considera fundamental para la industria.

 

Asimismo, incluye entre las reformas pendientes la de la Educación porque “un país serio no puede vivir con un sistema educativo distinto cada vez que cambia el Gobierno de la nación”. “Es de una frivolidad y de una irresponsabilidad tremenda, y eso hay que cambiarlo, hay que llegar a acuerdos”, defiende.

 

Igualmente, señala que es necesario mejorar la financiación de las pymes españolas, más cara que la de sus competidoras europeas, o disminuir el coste de la energía eléctrico, un 30% más alto para la industria nacional que para la de su entorno.

 

El catedrático de Economía Aplicada también defiende un cambio del modelo productivo, algo que “no se consigue de la noche a la mañana” y que “no pueden hacer solo los empresarios, sino que hay que hacerlo con el liderazgo compartido del sector público y el privado”. Esa colaboración le parece “transcendental” para el futuro de la industria y para la implementación de una política industrial “más agresiva, profunda y seria en el futuro”.

 

Sin embargo, se lamenta de que la recesión que ha padecido la economía española “ha impedido que se haya producido un cambio del modelo productivo en esta última década” y advierte de que “hay una generación perdida” a efectos de ese cambio.

 

Por último, subraya la necesidad de “crear una política industrial potente en donde los gobiernos asuman un papel parecido al de los dueños de empresas de capital riesgo”con el fin de que “el sector público arriesgue en colaboración con el privado para crear empresas del futuro, basadas en el conocimiento”.

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1 Comentario
Fecha: Martes, 21 de octubre de 2014 a las 14:00
Juan
Con todos mis respetos hacia el autor, al fin de cuentas es un profesor de universidad (los que hemos pasado por la universidad ya sabemos como va el tema) la internacionalizacion en las condiciones actuales es absolutamente IMPOSIBLE. Me explico, si en Asia un trabajador gana 2 euros a la semana (8 euros mensuales de salario), no se pagan impuestos o son muy bajos, no hay cotizaciones a la seguridad social y el medio ambiente no existe ¿me puede explicar alguien como vamos a ser competitivos los europeos y los yaquis?

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