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Iñigo Caballero
Viernes, 6 de octubre de 2017

La bolsa en La Tribuna

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La bolsa es un negocio de riesgo y de mucho riesgo. Como comprobamos estos días, la situación de Cataluña actúa de manera considerable. Pero si el «riesgo catalán» podría ser previsible, otros no lo son tanto.


En la inversión en bolsa influyen, entre otras circunstancias, los ciclos económicos determinados por los tipos de interés y la actuación consecuente e ineludible de los bancos centrales, la situación de un sector como pueden ser las materias primas u otras actividades como la tecnología en la vanguardia de la ciencia y del progreso.


Los inversores españoles tradicionalmente prefieren colocar sus ahorros en la bolsa española y, sobre todo, en el IBEX 35. Desde hace un tiempo los gestores de fondos y de la gran banca han descubierto horizontes diferentes como las bolsas europeas, inglesas y americanas. Tampoco podemos olvidarnos de mercados como los de los países en vías de desarrollo donde las oportunidades son muchas y las posibilidades de romperse la crisma mayores aún.


Desde la humildad que dan los años me atrevo después de casi cuarenta, a coger la pluma para dar mis consejos fuera de la norma habitual de analistas de periódicos más o menos especializados.


El análisis denominado «técnico» predomina en las crónicas y recomendaciones de bolsa. Los lectores ávidos de encontrar «nuevos» valores donde colocar su dinero confian de manera ciega en el «análisis técnico» que se apoya en comportamientos anteriores que los analistas pretenden repetir.


No pretendo ni corregir a los analistas ni dar lecciones de bolsa porque entraría en un terreno resbaladizo y enfangado por múltiples fracasos. El objetivo de estas líneas en La Tribuna es proponer «otras nuevas inversiones» diferentes a las que se proponen por gestoras y analistas de periódicos que suponemos bienintencionados.


Bancos y fondos de inversión se encuentran sumergidos en una época de bonanza o «vacas gordas» que dura un buen decenio y donde la abundante liquidez ha sentado las bases para que los inversores estadounidenses se hayan llenado los bolsillos y multiplicado su patriminio de manera increíble.


Se preguntarán si lo anterior es obvio, qué puede ofrecernos La Tribuna que no nos cuente El Economista, Expansión, Cinco Días o El Confidencial. Pues sí, creo, y repito, siempre desde la humildad, estamos en condiciones de ofrecer otras posibilidades de inversión en sectores que en España se desconocen.


En concreto, vamos a exponer en estas páginas las enormes posibilidades de ganar dinero -es lo que los inversores pretenden- en un sector como es el de las materias primas.

 

Y dentro de las materias primas, los metales básicos se encuentran en el comienzo de un ciclo alcista -confirmado – que puede durar dos o tres años, garantizando al que pone su dinero en las compañías mineras, la posibilidad – o la certeza – de conseguir rentabilidades de dos dígitos.


Europa fue un continente minero. La tradición de las minas la recogieron en el Nuevo Mundo sobre todo los canadienses y los norteamericanos. Tampoco podemos olvidar a Australia y países como Chile, Perú y México en el sector de extracción de metales.


Creemos que los metales y sobre todo el cobre, el zinc, el cobalto y el tan de moda litio son inversiones a los precios actuales de gran rentabilidad y, la tendencia puede llevarlos a un auge nunca visto.


El pistoletazo de salida del cobre ocurrió hace menos de un año, cuando se encontraba a un precio de 2,10 dolares la libra y las mineras se peleaban por mejorar sus procesos de producción para poder subsistir.


Hoy el precio del cobre se mueve alrededor de los 2,95 dólares y las mineras pequeñas y medianas han pasado de cenicientas a nadar en la abundancia y presentar unos beneficios mayores que los de Zara (en proporción) con una perspectiva de que la bonanza pueda durar varios años.


En próximos artículos les diré por qué les propongo dos pequeñas mineras canadienses con las que tendrán enormes satisfacciones. «Taseko Mines» y «Copper Mountain Mining».


Para concluir, un consejo, antes de invertir en uno o varios valores, síganles la pista durante varias sesiones para evitar que consejos interesados puedan hacer su agosto con ustedes para luego dejarles tirados en el camino. Les advierto que el firmante tiene la mitad de su inversión en bolsa en «Taseko» y la otra mitad en «Copper Mountain».

Pero no se fíen, por favor.
 

Y si visitan en días futuros La Tribuna, sabrán las razones.
 

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