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Constantino Martínez. Analista independiente experto en el sector
Viernes, 1 de diciembre de 2017
Constantino Martínez

El Ministerio de Agricultura y ASICI, “precintan” de colores el fraude del jamón ibérico

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Recientemente, la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico, ASICI, de la mano de su “media naranja” e inseparable mecenas, el Ministerio de Agricultura de lsabel García Tejerina, ha presentado una nueva campaña –la enésima– para dar a conocer al consumidor el producto y la calidad comercial que corresponde a cada uno de los colores de los cuatro precintos plásticos –las célebres y pioneras bridas de Miguel Arias Cañete– que podrá visualizar en todas las piezas de jamón y paleta etiquetadas con el ventajoso y productivo vocablo: raza ibérica.


Bridas de colores, la “tapadera” propagandística que esgrime ASICI para suplantar la auténtica raza ibérica


La brida negra figura estipulada para los animales 100% ibéricos, inscritos junto a sus progenitores en el Libro Genealógico de la raza y que han sido engordados en la dehesa a base de bellotas en periodo de montanera. La roja reconoce a los animales cruzados de 50% o 75% raza ibérica y alimentados también con el fruto de la bellota en montanera. La de color verde queda reservada para los animales de 50%, 75% o 100% raza ibérica, alimentados con pienso pero que los últimos 60 días previos al sacrifico tienen que estar en recintos al aire libre. Y la de color blanco, se destina para los animales de 50%, 75% o 100% raza ibérica, cebados durante su corta vida a base de piensos compuestos y atiborrados de antibióticos, en descomunales granjas industriales donde permanecen estabulados y sin que puedan contemplar la luz del sol.


En los últimos días están apareciendo en numerosos medios, –como si de una súbita romería se tratase–, declaraciones de los máximos dirigentes de ASICI, que con total desfachatez pregonan “que el consumidor debe tener la seguridad de que tanto el precinto blanco como el negro le están garantizando que los animales son de raza ibérica y que su única diferencia estriba en donde y como se engordó”. Dislate que manifiestan igualmente en su sitio web, al afirmar sin ambages, “que los jamones ibéricos proceden de porcinos de raza ibérica, única en el mundo, originaria de la península ibérica”, cuando la realidad muestra sin paliativos que el 90% de los jamones comercializados bajo el paraguas de la Norma de Calidad del Ibérico –durante la última década– y por tanto etiquetados con la favorable calificación de raza ibérica, han sido obtenidos de animales híbridos.


Pero hay varios factores, que por sí solos y de manera inapelable, son capaces de hacer aterrizar en la cruda realidad a los arrogantes “gurús” de la interprofesional del ibérico, resguardados siempre bajo las alas del Ministerio de García Tejerina y de unos cuantos medios totalmente adoctrinados o manifiestamente desinformados.

 

El catálogo oficial de razas de ganado de España, testimonia fehacientemente que no existe una raza de nuevo cuño, filiada como raza ibérica al 50% o al 75%, y que el lechón procreado mediante un cruce reproductivo entre ejemplares de la raza ibérica y la duroc, tampoco figura incorporado y reconocido entre las cinco variedades que en su conjunto oficialmente conforman la indivisible unidad familiar de la raza ibérica.


El cumulo de despropósitos que vienen acumulando los dirigentes de ASICI es galopante y de proporciones mayúsculas. Las cifras ofrecidas por el propio Ministerio de Agricultura hablan por sí solas. Durante el año 2016 se han sacrificado en España 309.001 cerdos ibéricos puros (228.596 únicamente con brida negra) y 2.822.878 ejemplares cruzados, disfrazados torticeramente de ibéricos y distinguidos con bridas rojas, verdes y principalmente blancas de ASICI, por la torcida voluntad del legislador ministerial.


A todo esto hay que sumar otra de las importantes novedades con la que se topará el consumidor, y con la que el Ministerio lleva años asegurando que se pondríá coto al fraude, además de preservar y perpetuar la pureza de la raza ibérica. La última remodelación de la Norma de Calidad del Ibérico, (R.D. 4/2014) obliga a incluir en la cara frontal-principal de las etiquetas, –concentrando toda la atención del consumidor–, los exclusivos porcentajes de la raza ibérica que atesora cada jamón o paleta, cuando hayan sido obtenidos de animales que no dispongan del 100% de pureza genética, tomando en consideración para su calificación la composición y el índice racial de los animales apareados.


“Con la incorporación de los precintos de colores y sobre todo con los obligatorios etiquetados por porcentajes genéticos exclusivos de la raza ibérica, (50% ó 75%) los dirigentes tanto de Agricultura como igualmente de ASICI, aseguran que al consumidor se le está proporcionando una trasparente y veraz información a cuenta de la composición del producto que está dispuesto a adquirir, eliminando con ello cualquier resquicio para la duda y mucho menos para pensar en fraudes, cuando la realidad confirma todo lo contrario”, explica a La Tribuna del País Vasco un grupo de criadores de ibérico puro que se muestran totalmente en contra de esta fraudulenta normativa.  Incluso endurecen el tono de sus denuncias al subrayar que “es un absoluto despropósito y un innegable contrasentido garantizar al consumidor –en la leyenda principal de la denominación de venta– que está adquiriendo un jamón de la raza ibérica, en cualquiera de sus reguladas variedades comerciales, (bellota, cebo de campo o cebo ibérico) y a reglón seguido en la misma etiqueta y aplicando una segunda fórmula correctora, advertirle que sólo es de la raza ibérica en un porcentaje del 50%, con el agravante además de que en este último caso se le omite deliberadamente cualquier referencia a la cuantía de la raza duroc que figura igualmente presente en la composición de ese mismo jamón”.  

 

La normativa comunitaria sobre porcinos híbridos, destapa el “cambiazo” genético perpetrado por Cañete para “noquear” al pata negra       

 

Cuanto más se indaga en torno al maquiavélico entramado formado por el Ministerio de Agricultura y ASICI, –erigidos en perfecta comunión, como el verdadero poder fáctico del ibérico–, más evidencias afloran de que el prevalente Ordenamiento Jurídico de la Unión Europea en materia de procedimientos zootécnicos aplicables a los animales híbridos de la especie porcina, –fruto de un planificado cruce reproductivo entre ejemplares de la raza duroc y reproductoras de la autóctona raza ibérica–, ha sido vulnerado de manera flagrante y con plena conciencia de su ilicitud.

 

Los requisitos promulgados al respecto por Bruselas, exigen que este tipo de animales cruzados “tienen que disponer de una filiación racial propia, todos sus miembros han de ser identificados tras el nacimiento y figurar igualmente inscritos en un libro de registro, donde deben aparecer anotados también sus progenitores”. Y para rizar aún más el rizo, “este libro de registro genealógico deberá ser gestionado por una asociación ganadera, de cría o en su caso por un servicio oficial de la Administración”. Procedimientos que figuran igualmente transpuestos a nuestro derecho interno mediante el R. D. 1108/1991.


Nada de esto se cumple en la actualidad y el Ministerio de Agricultura ha diseñado e implantado un calculado procedimiento administrativo, (sin rango de Ley) mediante el cual sus “siervos” de ASICI tienen encomendado el exclusivo registro de este tipo de animales híbridos –sin denominación sustantiva de raza– y las explotaciones en las que se encuentren alojados.

 

Esta convenida solución, no deja de ser otro nuevo atentado contra la disciplinada reglamentación comunitaria y nacional, por cuanto la patronal del ibérico no está reconocida como una asociación ganadera o de cría (figura homologada por el Ministerio de Agricultura desde el año 1999 como una organización interprofesional agroalimentaria sin ánimo de lucro) y además el manual administrativo diseñado y promulgado por Agricultura, introduce una medida que atenta directamente contra las directrices de un superior e irrenunciable requerimiento de la Unión Europea.


El “pelotazo” de Asici para internacionalizar el consumo del jamón pseudoibérico
 

Resulta llamativo que a pesar del enorme deterioro que sufre el sector del ibérico, ASICI registre una evolución alcista de su cuenta de resultados. La principal fuente de ingresos de la interprofesional proviene de la comercialización de los nuevos precintos plásticos de colores (las celebérrimas y populares bridas de Arias Cañete) que ASICI distribuye en régimen de exclusividad y que obligatoriamente deben incorporar todas las piezas de jamón y paleta etiquetadas como ibéricas.

 

Las cifras hablan por sí solas, los sacrificios relacionados por ASICI, entre los años 2014 y 2016, superan los 8 millones de animales, por lo que la cantidad de precintos plásticos colocados en las piezas de jamón y paleta, sobrepasa holgadamente los 32 millones de unidades. La recaudación sólo por este concepto llama la atención, al alcanzar cifras sencillamente abrumadoras.


La nueva reglamentación sectorial, –articulada en el R.D. 4/2014–, trae aparejado un nuevo impuesto que no hace más que seguir agrandado las arcas de una interprofesional que no tiene la necesidad de salir a buscar clientela, ya se encarga el Ministerio de Tejerina de que los ganaderos y demás operadores sectoriales llamen obligatoriamente a su puerta.


Con la publicación de la última extensión de la Norma de Calidad del Ibérico, todos los animales sacrificados con la denominación de raza ibérica se ven gravados con otro impuesto adicional de 0,50 céntimos de euro por cabeza.

 

La guinda económica a este bochornoso trato de favor, la ponen las cuantiosas subvenciones que las distintas administraciones inyectan en la cuenta corriente de ASICI.


Una nota informativa, hecha pública recientemente por la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España, ANICE, relaciona las millonarias cantidades que ASICI percibirá durante el próximo trienio para la promoción e internalización de este "fraude del ibérico". Atendiendo a las cifras divulgadas por ANICE, la interprofesional del ibérico recibirá 3.279.010 de euros para realizar acciones de promoción de este tipo de parasitarias imitaciones del auténtico jamón ibérico en Francia, Reino Unido y Alemania, dándose la curiosa circunstancia de que la prensa de este último país, alertó en masa el pasado mes de mayo, del generalizado fraude que está aconteciendo con las piezas de jamón obtenidas de estos falsos animales de la raza ibérica, acusación que el presidente de ASICI, Francisco Javier Morato, de manera cerril, atribuyó, “al miedo que infunde el ibérico español por la calidad y el reconocimiento de sus producciones, lo que representa para algunos países una competencia fuerte”.     


Según precisa ANICE, “estas campañas darán comienzo en 2018 y cuentan con una potente financiación con cargo a los presupuestos de la Unión Europea”. En el citado comunicado, ANICE remarca, “que el 75% del dinero que recibirá la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico provendrá de fondos Comunitarios”.  


La nota oficial de ANICE, pone igualmente de relieve la generosidad con la que la Comisión Europea ha tratado a ASICI, puesto que a los 3.279.010 de euros para la campaña de promoción europea, hay que sumar otros 918.000 euros que la patronal del ibérico se embolsará para publicitar y fomentar el consumo de estos artificiosos productos también en México.  


Resulta paradójico que ASICI, que en la actualidad está llevando a cabo acciones que vulneran flagrantemente el Ordenamiento Jurídico de la Unión Europea, reciba estas millonarias cantidades de Bruselas –sin ningún tipo de cuestionamiento– para dedicarlas a internacionalizar y globalizar aún más el fraude del jamón de la falsa raza ibérica.   


Cómo puede estar Mariano Rajoy continuamente pidiendo el sometimiento al imperio de la Ley, si las huestes del charrán azul (pájaro que adorna el logotipo del PP) que gobiernan Agricultura vulneran sistemática y deliberadamente el Ordenamiento Jurídico Comunitario en materia de hibridaciones porcinas.  

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1 Comentario
Fecha: Sábado, 2 de diciembre de 2017 a las 16:56
anonimo
que verguenza de gobiernos y de pais

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