Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Francisco Hervás Maldonado. Coronel Médico (r)
Viernes, 12 de enero de 2018

Cosas de borricos

Guardar en Mis Noticias.

[Img #13080]

 

Estamos viviendo unos tiempos un tanto peculiares. Lo primero que se cumple en ellos es aquella ley física que nos dice que la evolución de la vida conduce al caos, entendido como complejidad inabarcable. Bien, pues eso está sucediendo con la política en nuestro país. Tras varias décadas destrozando el espíritu democrático hemos llegado a lo esperable: el reino de los incultos, de las hordas oclocráticas, que diría Aristóteles. Y como la sandez no se comede, pues ahora resulta que cualquier mindungui quiere ser independiente. Para lucrarse, por supuesto, pero eso se lo calla. Y como las hordas incultas no poseen grandes aspiraciones, con unas monedillas y un trapo estrellado van y los convencen. Desde luego, pierden un disparate, pero el Señor no les dotó de inteligencia ni de perspicacia para darse cuenta de que les están tomando el pelo miserablemente.

 

Existe un dicho latino que reza así: asinus asino et sus sui pulcher est (el borrico admira la belleza del borrico); o lo que es lo mismo, dicho en Román paladino, Dios los cría y ellos se juntan. Porque es curioso, pero el inculto no suele admirar al culto, porque no lo entiende y al ser de natural gandul, no le apetece esforzarse en comprender lo que dice. Es como un retroceso a las cavernas, aunque, eso sí, al menos con calefacción. Por tanto, para empezar a comprender el problema de los separatismos, lo primero y principal es revisar (ayer mejor que hoy) de forma inmediata el sistema educativo: materias, profesorado, acreditaciones, etc. A partir de ahí, tal vez se pueda mejorar algo el futuro, porque esta es una condición ‘sine qua non’ para establecer una convivencia civilizada.

 

Porque, volviendo a los adagios latinos, asinus asinum fricat (el burro se restriega con el burro), que quiere decir que los borricos entre sí se admiran. Donde dice borricos, léase incultos. Lo vemos con los podemitas, los cuperos y, en general, todos los independentistas y zánganos diversos que pueblan el solar patrio. Pero es que incluso en los partidos supuestamente serios, los amores irracionales a sus dirigentes incultos e incapaces son una constante. Es por eso que hay que controlar el parné mejor. Menos impuestos, menos políticos y sueldos más reales, de acuerdo con la situación económica que vivimos. Pero no, es mejor machacar a funcionarios y pensionistas, machacar a las FA,s con cometidos pintorescos, machacar a la Guardia Civil y Policía Nacional, y encumbrar a los amigotes – bien es cierto que no en todos los casos, pero si con harta frecuencia – en presuntas policías autonómicas escasamente capacitadas, porque en un mundo globalizado, las instituciones pequeñas son ineficientes, salvo para cobrar. Segunda cosa, por tanto, suprimir las policías autonómicas, o acabaremos teniendo más diversidad de policías que los ingredientes de la paella.

 

Y para estas cuestiones, lo fundamental es tener voluntad de cambio y simplemente hacerlo. Porque, volviendo a los latinos – en este caso Virgilio –  audentes fortuna iuvat (la suerte favorece a los valientes), porque nos enseña la historia, una y otra vez en forma machacona, que los medrosos siempre pierden. Eso lo hemos visto en España muchas veces. No vale decir que no se quiere hacer daño, pues a continuación, los cafres se crecen y entonces si que hay un daño mucho mayor. Tercer punto, por tanto: decisión y valentía, que sin ellos un gobierno no va a ninguna parte. Bueno si, a cargarse su partido ante la tremenda decepción de sus votantes, que podrán ser leales, pero no suicidas. Salvo que se trate de los borricos citados, que esos como no saben ni de donde vienen ni para donde van, se dejan llevar del ronzal de cualquier propaganda baladí.

 

No nos quepan dudas de que la solución no está en aumentar el número de leyes, pues como dijo Tácito, corruptisima re publica plurimae leges, que viene a decirnos que cuanto más corrupto es un estado, más leyes tiene. Es alucinante la cantidad de legislación española y eso produce una saturación de los tribunales, de tal manera que el estreñimiento es la norma de las instancias judiciales, que ‘obran lento y con dureza’, aunque no siempre, pues les pasa un poco lo que a la guitarra del mesón de Machado: ‘según quien viene y tañe las empolvadas cuerdas’; porque me duele mucho reconocerlo, pero en algunos casos la justicia depende el asinus de turno, ya que está también politizada por falta de motivación o de cultura. Afortunadamente, no siempre es así, aunque… ¿qué se puede esperar de una justicia que se ha dejado ‘colar’ el cuarto turno? Es decir, que habría que replantearse el acceso a la carrera judicial, donde jueces y fiscales lo sean por méritos y no por ideas. Y esto es fundamental.

 

Y para terminar, a todos esos seguidores independentistas, yo les recomendaría que leyesen los consejos que Don Quijote le daba a Sancho cuando marchaba a gobernar la Ínsula Barataria. Especialmente uno de ellos: no pongas pasión en causa ajena, pues pudieras perder tu honra y parte de tu hacienda. Haz cuentas y mira lo que ganas tu con la independencia y lo que pierdes, así como lo que ganan los políticos independentistas si les haces caso o no. La diferencia es sustancial, querido independentista abducido y engañado, y eso es tan obvio que asusta. En fin, en fin…

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress