Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

www.latribunadelpaisvasco.com
Sábado, 10 de marzo de 2018
Los datos demográficos lo demuestran, las mujeres cada vez juegan y compiten más en el terreno lúdico

La mujer jugadora, una figura en completo auge

Guardar en Mis Noticias.

[Img #13516]

 

Los días pasan, los años se suceden y los cambios llegan a todos los ámbitos imaginables. Cualquiera puede darse cuenta de cómo ha evolucionado la sociedad en infinidad de aspectos, de cómo, aunque haya aspectos en los que todavía necesitemos mejorar, también hemos ido a mejor en muchos aspectos.

 

Son nuevos tiempos para las personas, son incluso nuevos tiempos en vestimenta y juego. Los datos revelan como hay cada vez más mujeres que se interesan por campos que dominaron en exclusiva los hombres solo unos años atrás.

 

De hecho, incluso en un sector tan aparentemente superfluo como es el ocio, podemos comprobar cómo de distintas son las cosas ahora, o más bien cómo se está dando visibilidad a un fenómeno que antes parecía inexistente. ¿Cuál?, se preguntarán muchos. Sencillo: las mujeres también juegan, y mucho más de lo que la mayoría piensa.

 

La figura de la mujer jugadora está cobrando peso y fuerza. Ellas juegan y están sorprendiendo a propios y extraños no solo por el gran sector de población femenina que se declara abiertamente “jugona”, sino también por las destrezas que demuestran en un ámbito siempre achacado al género masculino.

 

Una clara muestra de ello se está viendo en las grandes competiciones, con féminas que están tumbando a grandes figuras con una facilidad y un despliegue sensacionales. Quizá un buen ejemplo sería el de Leo Margets. La que para muchas personas ya es la reina del poker ha demostrado su poderío ganando a algunos de los mejores jugadores de este juego. No ha sido cuestión de azar ni casualidades, es una profesional que entrena duramente y que, gracias a ello, ha logrado hacerse un importante hueco en el mundo de las cartas.

 

Junto a ella hay otros tantísimos nombres a añadir a la lista, como también modalidades de juego que se deben citar. Hemos hablado del póker, pero tanto en deportes como en algo tan arrinconado a la mera diversión como son los videojuegos se está notando un importante viento de cambio.

 

Las mujeres han pasado de ser figuras hipersexualizadas (aunque todavía se siga viendo esta figura con cierta asiduidad) a ser protagonistas en los videojuegos. Las grandes compañías son conscientes de lo que demuestran las cifras y los estudios de mercado: la mujer cada vez juega más, y está igualando a la cantidad de hombres que juegan. Por eso, la industria está haciendo lo posible no solo para darle mayor importancia, sino también para empoderarla.

 

Sagas como Tomb Raider se han reiniciado para mostrar a una protagonista mucho más humana y creíble, sin caer en los estereotipos “hollywoodienses”. Incluso nuevas franquicias han nacido para tener a una protagonista que no presume de una belleza exuberante o unas curvas exageradas. Lanzamientos como Horizon, gestado por Sony Interactive y Guerrilla, han mostrado al mundo figuras como Aloy, una joven guerrera que demuestra que las mujeres también son fuertes, y mucho.

 

Gracias a esto estamos viendo historias más creíbles, a féminas que realmente parecen naturales, que podríamos encontrar en cualquier hogar. Esta naturalidad, aunque siempre con esos tintes grandilocuentes de las grandes producciones, es la que está permitiendo una mayor diversidad de productos y, a su vez, atrayendo a un mayor público, sobre todo femenino.

 

Cada vez hay más jugadoras, cada vez hay más competidoras y, sobre todo, cada vez hay más ganadoras. Tan solo hay que echar un vistazo a un terreno tan joven como los esports, que se está apresurando por visibilizar también a las jugadores y les está abriendo las puertas para formar parte de las mayores competiciones a nivel mundial. Que un ámbito tan reciente como este, con el inmenso potencial que está demostrando tener, abrace esta idea tan necesaria, es síntoma de que las cosas están cambiando para conseguir una diversidad que necesitamos.

 

Hasta los casinos online están siendo testigos del auge de la mujer jugadora. Cada vez más portales ven en sus registros a usuarias que comienzan a entrar para probar suerte y tentar al azar. Gracias a eso, también están haciendo lo posible por atraerlas no solo con las propuestas más tradicionales, sino elaborando contenidos pensados por y para ellas.

 

En definitiva, el cambio ya es una realidad. Las mujeres siempre han jugador, pero ahora el número está viendo un crecimiento exponencial que está afectando al juego en todas y cada una de sus manifestaciones, y para bien. Se necesita diversidad y se está consiguiendo mostrar al mundo que jugar no es solo algo pensado para ellos, también ellas pueden y de hecho están demostrando saber más que muchos.

 

¿Se llegará a la paridad en el sector lúdico? El camino así parece indicarlo, aunque todavía hay mucho por recorrer y mejorar para conseguirlo. Las raíces siguen estando ahí y la evolución no es algo que se consiga a corto plazo, por mucho que las cosas estén cambiando a un ritmo excepcional.

 

La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress