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Un artículo de Luis Olalde
Jueves, 10 de mayo de 2018

Sobre la diplomacia de tierra arrasada de Trump con Corea del Norte e Irán

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Incluso entre quienes apoyan habitualmente a Trump, han sido mucho los escépticos de los logros que podría obtener en las negociaciones de desnuclearización con Corea del Norte. No por lo positivo o negativo del estilo, sino por el historial de las negociaciones de EEUU con la dinastía Kim. Ni Clinton, ni Bush, ni Obama obtuvieron resultados que meriten mención alguna. Pensaron que podrían "sobornarlos" con ayudas humanitarias extrayéndoles una promesa de desnuclearización. Ni las ayudas resultaron ser humanitarias y mucho menos cumplieron con la promesa. La dinastía Kim obtuvo el tiempo y el dinero necesarios para lograr el desarrollo de la bomba y los cohetes de larga distancia amenazando a EEUU.

 

Como Trump no podía permitirse el lujo de darle la patada a la lata debido al avance del desarrollo de los cohetes, inició una "diplomacia" nada convencional, claro, enviando escupitajos con sus detestados tuits: “bad dude”, gánster, maniaco, hombre-cohete... Pero Trump sabía (como todo el mundo) que sin China, la desnuclearización necesitaría fuerza militar y el resultado sería cientos de miles de muertos sólo en las primeras semanas. Por lo que Trump inició una campaña (o sistema de negociación) en la que ha usado conjuntamente tarifas, acuerdos comerciales, maniobras militares con Corea del Sur y las sanciones económicas más draconianas hasta el momento. Es obvio que Trump ha usado esta mano de póker convincentemente, ya que Corea del Norte ya ha dejado en libertad a los tres prisioneros americanos-coreanos que tenía antes de entrar en negociaciones formales. En cuestión de pocos meses, Trump, con sus detestadas formas, ha logrado su libertad, mientras que Obama, el Premio Nobel de la Paz y oratoria sin par, nunca lo pudo hacer.

 

[Img #13924]No sólo eso, Kim Jung Un ha declarado que desea establecer la paz con Corea del Sur y que está abierto a negociaciones sobre la desnuclearización, para lo cual ya tienen la fecha y lugar establecidos. Claro que es temprano para abrir la botella de champán, pero aquí todo el mundo está esperanzado, porque concesiones anticipadas de este tipo no se han obtenido hasta ahora ni por asomo.

 

Mientras que esta negociación, que aún mantiene el suspense de una posible guerra de tarifas con China, un acuerdo comercial y las fuerzas navales cerca de las costas de Corea, Trump ha decidido romper el acuerdo hecho con Irán sobre el desarrollo de la bomba.

 

Durante su mandato, Obama alardeó que tenía una pluma y un teléfono, con los cuales podía gobernar a base de decretos (órdenes ejecutivas), pensando quizás que Hillary Clinton sería la siguiente presidente y continuaría su legado. Obama hizo muy poco caso de la Constitución y del proceso democrático, y los decretos era la forma más fácil de hacer la política deseada. Pero los decretos tienen un problema, a diferencia de las leyes. Las leyes tienen que ser emitidas por el Congreso y sólo ellos las pueden cambiar. Pero los decretos pueden ser eliminados por el siguiente presidente. Como Obama sabía que no tenía el consentimiento del Congreso (incluyendo demócratas del calibre de Schumer, Menendez, Engle, Frankel...) decidió pasar un acuerdo no vinculante, pero no un tratado legal, ya que para ello se necesita el voto mayoritario del Congreso.

 

Si el acuerdo no vinculante nunca llegó al nivel de tratado era porque políticos del mismo partido de Obama declaraban que dicho documento no pasaba ni siquiera la prueba del olor. Uno de los comentaristas de “La Noche” en TVE declaró que Trump estaba empeñado en destruir el legado de Obama. Obviamente, no tiene ni idea de los detalles.

 

Entre otras concesiones, Obama daba 24 días de antelación para efectuar las inspecciones y no se podía inspeccionar los trabajos en las bases militares, incluyendo la famosa base militar de Parchin. Del Centro Belfer de estudios internacionales de la Universidad de Harvard saco las siguientes frases sobre el acuerdo:

 

Obama vendió el acuerdo al mundo como "el mejor acuerdo de no-proliferación que se haya negociado". Y que Irán promete que la Agencia Internacional de Energía Atómica tendrá acceso cuando y donde sea necesario". Obama, como fiel y distinguido izquierdista, ha sido excelente con sus palabras.  

 

“[T]he strongest nonproliferation agreement ever negotiated,” boasted President Obama of his Iran agreement, pledging that the International Atomic Energy Agency “will have access where necessary, when necessary.”

 

Con las palabras sí, pero no tanto con la realidad. Los inspectores de la IAEA, se quejaron de que no tener acceso a las bases militares.

 

Behrouz Kamalvandi, said, “In the inked roadmap, no permission has been issued for the IAEA's access to any military centers and the nuclear scientists. We have explicitly announced our positions in this regard during the [past] negotiations."

 

Y el mismo líder supremo Ali Khamenei insiste que las inspecciones en nuestras bases militares son parte de sus lineas rojas. Los extranjeros no tendrán la autorización de penetrar al sector de seguridad y defensa bajo el pretexto de una supervisión.

 

Before the deal, Supreme Leader Ali Khamenei insisted that “inspection of our military sites is out of the question and is one of our red lines.” Foreigners, he elaborated, “shouldn’t be allowed at all to penetrate into the country's security and defensive boundaries under the pretext of supervision

 

¿En la cabeza de quién entra que dando 24 días de aviso para las inspecciones y no permitiendo la entrada de los científicos a las bases militares, llegue a ser el mejor acuerdo de no-proliferación de la historia? ¿Será que los de Irán enriquecerán el uranio y desarrollarán la bomba en el taller del mecánico de la esquina? Y a ese señor le hemos tenido ocho años de presidente!! Eso sí, ha dejado alucinados al 49% de los americanos, al 90% de los medios y a la gran mayoría de los europeos por su excelente oratoria.  

 

No sé si intencionadamente o no, pero Trump decidió salir del acuerdo horas antes de que liberaran a los presos americanos en Corea del Norte. ¿Podría ser un mensaje a los chinos y Kim Jung Un? En la declaración sobre la salida del acuerdo, Trump dejó caer que cumplía con las promesas. Obama, ni mantuvo su promesa de la linea roja, ni pudo lograr la libertad de nadie con su inigualable oratoria. No debe funcionar con cierto tipo de personalidades, algo que uno debería haber aprendido con los bullies del barrio, sin necesidad de ir a Columbia o Harvard.

 

Seguro que no fue coincidencia que hace unos dias Benjamin Netayanhu diera una conferencia televisiva por las redes internacionales mostrando un enorme archivero de documentos y cedés obtenidos por el Mossad (servicio secrteto de Israel) que indicaban las intenciones de Irán: construir la bomba.

 

Por años, los líderes de Irán negaban estar interesados en su construcción y siguen negándolo. Hay quienes prefieren creer que el vídeo es propaganda judía y que el Islam es la religión de la paz. Lo obvio es que Trump opina diferente.

 

Está claro que ahora los aliados de Europa, Inglaterra, Francia y Alemania van a poner el grito en el cielo por lo que significa para sus negocios con Irán. Y es posible que decidan seguir con el "acuerdo" sin Trump. Trump les dió tres meses para que construyeran otro acuerdo más aceptable. Los europeos no han ofrecido ni alternativa ni modificación alguna porque el documento contiene fallas en su esencia. Que conste que EEUU tampoco va a ser beneficiado por las sanciones que vienen, ya que sólo la Boeing perderá un contrato de 110 aviones que tiene con Irán por un valor de $30.000 millones, además de la venta de piezas de repuesto. El mensaje de Trump es claro: es más barato perder negocios ahora a que los islamistas tengan bombas. Porque si las tiene Irán, Arabia Saudita, Egipto y Turquía no se quedarán atrás. Y las consecuencias podrían ser inimaginables.

 

La paradoja del momento es que los pacifistas antiproliferación se posicionarán por el lado opuesto de Trump, haga lo que haga, aunque con su detestada diplomacia haya logrado poner a Kim Jung Un dispuesto a negociar la desnuclearización. Está claro que Trump no tiene intenciones de ganar un premio de popularidad, cosa que le ha importado muy poco. Pero, curiosamente, su popularidad en EEUU, a pesar del 90% de la prensa, a la que tiene en contra, ha subido al 51%, según Rasmussen y la de Melania, al 57%. En unas semanas, después del éxito rotundo con la liberación de los presos, seguro que aumentará unos puntos más.

 

Si continua a este paso, las elecciones intermedias de noviembre serán positivas para los Republicanos y darán continuidad a su agenda.

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