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Viernes, 11 de mayo de 2018
Los nacionalistas tensan la cuerda en el País Vasco

Partidos y colectivos no nacionalistas cargan contra el PNV por su nueva apuesta soberanista y su intento de “blanquear” a la banda terrorista ETA

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[Img #13934]La apuesta soberanista que el PNV ha incluido en su última propuesta para el desarrollo de un “nuevo Estatuto” no ha dejado indiferente a los partidos y colectivos no nacionalistas.


El presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso, ha advertido ya al partido de Ortúzar de que en caso de ahondar en la línea independentista, el PP le retirará su apoyo en el Parlamento de Vitoria. Hay que recordar que en esta Cámara PNV y PSE-PSOE disponen de 37 escaños, pero necesitan del apoyo del PP para alcanzar los 38 que les proporciona la mayoría aritmética. "Le pido que retire esa propuesta, que no es legal y que no puede llevar a ningún consenso”, le ha dicho Alonso a Urkullu. “Quiero decirle que con tanto empeño en el derecho a decidir, puede correr el riesgo de que acaben por perder la capacidad de decisión que tienen ahora”.


En la misma línea, Ciudadanos Euskadi ha criticado la propuesta nacionalista que lanza el PNV aprovechando la ponencia de autogobierno vasco, ya que en su opinión sólo se puede tachar de “delirio” el afán imperialista y anexionista con el que actúan los nacionalistas. A juicio de C’s, el nacionalismo demuestra una vez más “lo poco que le importa la ponencia de autogobierno vasco. Si tuvieran el más mínimo interés por hacer viable una negociación o un acuerdo, harían propuestas serias, creíbles y, sobre todo, propuestas respetuosas con las comunidades autónomas limítrofes”.

 

Para la formación naranja, la intención que tiene el PNV es  “generar un escenario de conflicto, crispar y utilizar esa crispación de catalizador para llevar acabo su plan rupturista”, ya que “el conflicto es oxígeno para el nacionalismo” y la ponencia de autogobierno a ojos de los nacionalistas es “sólo una nueva oportunidad para convulsionar la convivencia y obtener rédito de ella”.

 

Por su parte, UPyD también ha cargado contra los nacionalistas, pero, en este caso, por el documento presentado por los Gobiernos vasco y navarro, en el que se propone un acercamiento masivo de los presos de ETA al País Vasco y Navarra, algo a lo que UPyD se ha mostrado rotundamente en contra. “Queremos justicia y verdad, que nadie cuente con nosotros para conceder privilegios penitenciarios a los presos de ETA”. Sobre ambos gobiernos nacionalistas, Tomás Aparicio, miembro de la dirección de UPyD, ha declarado que “no han esperado a oír pedir perdón o exigir tener verdad y justicia en los crímenes sin resolver de ETA”. Aparicio los ha tildado de “lobistas” de la banda terrorista y ha pedido al resto de fuerzas políticas que “escenifiquemos entre todos un mensaje de unidad de los demócratas frente a ETA”.
 

 

Unión Progreso y Democracia ha puesto sobre la mesa del Pacto Antiterrorista, el descontento de los colectivos de víctimas del terrorismo con la pretensión del “lavado de cara” de ETA y la posibilidad de que no se esclarezcan todos los 358 crímenes que no tienen verdad y justicia en cuanto a los autores materiales de los mismos y ha pedido al Ministro del Interior que establezca “líneas rojas” para que los crímenes de ETA no tengan ningún tipo de impunidad. “Nos preocupa que los 358 autores materiales de los crímenes de ETA todavía sin resolver, queden impunes. Esto le preocupa a los colectivos de víctimas y a la sociedad española en su conjunto”.


Mientras tanto, la presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), Consuelo Ordóñez, ha exigido a Mariano Rajoy un compromiso firme en torno a tres cuestiones: el cumplimiento de la ley en materia de política penitenciaria, la desactivación política de ETA y el esfuerzo por que el nacionalismo no falsee la historia. En un encuentro mantenido en el Palacio de La Moncloa, Ordóñez ha recordado a Rajoy que el final de ETA no ha sido “el que queríamos, ni la sociedad ni las víctimas, ni tampoco el que nos merecíamos”. “ETA ha llevado la iniciativa en su final, ha marcado los tiempos y las formas, se ha disuelto como ha querido y cuando ha querido. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberían haber sido los protagonistas de la foto del final de ETA”.

 

En lo referente a política penitenciaria, Consuelo Ordóñez ha pedido a Rajoy el compromiso con las víctimas del terrorismo de que cumplirá el “Programa para el desarrollo de la política penitenciaria de reinserción individual en el marco de la ley”, creado por el Gobierno en 2012, y que establece que el tratamiento penitenciario de los presos es voluntario e individual y que para que los reclusos cumplan condena en cárceles cercanas a sus domicilios es imprescindible acreditar su rechazo a la violencia. “Si los presos de ETA cumplen la ley y rechazan la violencia, no tendremos nada que decir si los acercan a cárceles del País Vasco y de Navarra”, ha asegurado Ordóñez.

 

Ordóñez también se ha referido a la competencias de prisiones y ha requerido a Rajoy que no las ceda al Gobierno vasco porque “el nacionalismo vasco nunca ha querido ser carcelero de los presos de ETA y, si ahora quiere serlo, es para abrirles las puertas de las cárceles”. “Esta cesión supondría ceder también los derechos de las víctimas. La dignidad no puede ser moneda de cambio y la impunidad, tampoco”. Por su parte, el presidente del Gobierno no ha respondido a ninguno de los requerimientos de la presidenta de COVITE.

 

La presidenta de COVITE ha recordado al presidente del Gobierno que la primera víctima del terrorismo de ETA ha sido la democracia de nuestro país y que sus herederos políticos e ideólogos están en las instituciones. “ETA no desaparece porque se disuelvan sus siglas. Mientras el proyecto político de ETA siga defendiéndose, seguirá siendo necesario deslegitimarla”, en palabras de Ordóñez. “ETA no ha sido derrotada social, política ni culturalmente, estamos muy lejos de ello. En el País Vasco y en Navarra la libertad sigue secuestrada”.

 

Ordóñez ha exigido también al Gobierno que frene el falseamiento de la historia que está llevando a cabo el nacionalismo, advirtiendo que “el final consentido de ETA” ha sido uno de los peores daños que ha sufrido el relato que han asestado los terroristas. “Si algo caracteriza al nacionalismo es la manipulación del pasado más reciente para ajustarlo a sus necesidades históricas y justificar así sus actuaciones”, ha aseverado Ordóñez. “La maquinaria propagandística de los radicales funciona a pleno rendimiento para moldear a los terroristas como si fueran héroes —ha afirmado—. Ustedes como Gobierno son actores clave de la historia. Por favor, frenen las mentiras de ETA”.

 

 

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