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Íñigo Caballero
Sábado, 12 de mayo de 2018
Informe

El petróleo es 'fashion'

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Noticia clasificada en: Petróleo

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Volvemos a pedir perdón por nuestro monocultivo del oro negro semana tras semana y sesión tras sesión hasta aburrir a los lectores.
Los franceses en su expresión <qui s’excuse s’accuse> llevan toda la razón del mundo, por eso no presentamos excusas.


Desde el mes de diciembre pasado en numerosos escritos y desde antes poníamos sobre la mesa la tendencia alcista del petróleo y algo sorprendente, el que las cotizaciones de las compañías petroleras siguieran estáticas e inamovibles ante las anteriores subidas durante todo el 2017.
 

El sector de la energía olvidado por los gestores durante tres o cuatro años volvía a renacer con el acuerdo de la OPEP de reducir la producción al unísono con Rusia y, sobre todo con el soberbio y potente crecimiento de la economía global.


La semana pasada las petroleras de mayor capitalización subían con fuerza y los datos disponibles técnicos – léase charts –, de orden económico y la palabreja también fashion, la geopolítica, animaban a los inversores a entrar en estas cotizadas.


Ya el petróleo – que me quede como estoy – a estos valores de fin de semana entre 70 y 71 dólares el WTI es un precio para que las grandes y muchas de las pequeñas compañías se forren.


El País en un editorial de este sábado 12 de mayo nos contaba como el petróleo junto a un dólar fuerte dañaban las buenas perspectivas de la economía rajoyana. Calcula este diario casposo y exsociata en su senda bajista – a la inversa de la tendencia del crudo – que la subida le costará a España 5.500 millones de euros y un 0,5% del crecimiento.


Pensamos que las consecuencias van a ir mucho más allá de esos 5.500 millones porque el producto de marras va a seguir subiendo.


En cuanto a la divisa americana nuestro siempre y humilde vaticinio desde, también, finales del 2017 era bajista y así ha sido hasta hace un par de semanas que, cuando se daba por fallecido al dólar USA, renacía y subía unas pocas sesiones. Ya el jueves pasado y, el viernes se confirmaba que el euro volvía a su tendencia que es preciso observar en las próximas sesiones.


Al euro le perturba la situación de los antisistema italianos, la subida de tipos de la FED – prevista – y al dólar le incordia el enorme y creciente déficit comercial, las aventuras bélicas de su veleidoso sheriff – incalculables e incuantificables – y, sobre todo y que pocos mencionan, el pavoroso déficit del Tesoro que se seguirá agravando en el futuro por la rebaja fiscal de Trump y la mastodóntica deuda americana que es capaz de tragarse al universo entero.


Así las cosas, editorialistos de "El País" no está muy claro que el dólar fuerte vaya a seguir estando fuerte y que, por otro lado, la subida del crudo no se debe tanto a la geopolítica de Trump ni a los descensos de la producción de los podemitas venezolanos como al potente crecimiento de la demanda mundial movida por el crecimiento económico global que se puede evaluar en más del 3% y que es el causante directísimo del aumento del precio del crudo.


La geopolítica – Irán – según cálculos de los expertos, no irá más allá de 200.000 barriles/día que los coreanos sudistas compran a los del turbante blanco. Casi toda la producción iraní la compra China que ha declarado que no tiene ninguna intención de dejar de adquirir el petróleo islámico.
Y el petróleo según la bola de cristal y el genio que sacamos de la lámpara y cuál empleado de la CIA le sometemos a tortura estrujándole el cerebro, nos manifiesta – a regañadientes – que el petróleo diga lo que diga Rajoy, El País o los colegas de Finanzas de Vocento, va a seguir subiendo mientras dure el incremento positivo de la economía mundial.

 

Que tiene pinta de durar por lo menos hasta finales del 2019.
 

Y los lectores acostúmbrense a llenar el depósito con frecuencia ya que cada vez que vayamos a la gasolinera nos encontraremos con el gasóleo más caro. Hasta que baje que habrá que hacer lo contrario: pasearnos con el depósito vacío porque cada día el precio será menor. Pero, pero, todavía ese día está lejano.
 

Otro de nuestros colegas salmones, "El Economista", transcribía un buen artículo de Gringolandia en el que otro de los grandes actores de este fashion petróleo, el procedente del shale USA y canadiense se encuentra con un problema inesperado por la escasa capacidad de los puertos tejanos para recibir grandes petroleros. Provoca un encarecimiento del crudo y/o la imposibilidad de llevarlo al mercado.


Los geoestrategas, – qué palabreja – otros mendas fashion pronosticaban que el crudo no subiría debido a la capacidad enorme y creciente del sector petrolero del shale a estos precios del WTI de volver al mercado siendo muy rentables.


La realidad y verdadero problema del fracking con independencia de que el procedimiento es malo, destructivo para la corteza terrestre y se agota en poco tiempo, no es la falta de puertos en Texas sino de oleoductos.
La producción actual procedente del fracking sobre todo de la cuenca del Permian se enfrenta a la carencia de oleoductos capaces. Las compañías petroleras se las ven y se las desean para sacar su producción por la falta de pipelines que impide vender la producción. En algunos casos el petróleo se transporta a las refinerías y a los puertos en trenes e, incluso en camiones lo que encarece muchísimo su precio.


El caso de Cenovus una canadiense con petróleo pesado del norte de Alberta hizo hace un mes una declaración quejándose de la falta de oleoductos para transportar sus activos. Sus resultados del 1 Q 2018 reflejan ese estado de cosas, muy grave. Cenovus consigue un crudo a un precio baratísimo que no puede vender… Incluso en 2017, para remediar la situación compró a Conoco Phillips el 50% de dos refinerías en Texas para refinar su oro negro. Para nada porque ni con trenes ni camiones puede llevarlo.


Querosenos de aviación
 

El auge de los vuelos comerciales y logísticos provoca un extraordinario incremento del consumo de querosenos de aviación –  más 8,8% - mientras que los gasóleos y gasolinas convencionales crecían en el 2017 a un ritmo del 0,5% en su conjunto.


El aficionado a las estadísticas y comparaciones dispone de los consumos petroleros en la página web del gobierno español: http://www.minetad.gob.es/es-ES/IndicadoresyEstadisticas/DatosEstadisticos/IV.%20Energ%C3%ADa%20y%20emisiones/IV_4.pdf .
 

De los datos de consumos y de los incrementos – positivos o negativos – del PIB español no nos concuerda que en 2017 creciera el PIB un 3,1% y el consumo de derivados del crudo fuera de ese ínfimo 0,5 %. Nos concuerdan más los datos del 2016 con un PIB creciendo el 3,3% y los gasóleos-gasolinas un 3,5%.


El 2015 es aún más revelador: aumento del 3,4% del PIB y de las gasolinas del 4,1%... Nuestra siempre modesta opinión es que, si el aumento del consumo de productos derivados del crudo en 2017 fue del 0,5%, el PIB no pudo crecer el 3,1% como indican las estadísticas oficiales. Imposible, o el crecimiento de los productos petroleros fue superior a ese pírrico 0,5 % o los datos del PIB son mentira.


Aunque no se trata de aburrir al lector, terminamos con un artículo de Finanzas.com en el que se ve a la petrolera Repsol en subida libre. No ponemos en duda la posibilidad de que siga los movimientos del crudo que sería lo más lógico, sino que para los colegas asalmonados de Vocento no hay más petroleras que Repsol. Para nosotros las hay y mucho mejores que la del consejero gallináceo – Gallina Blanca - de la filonazi, sin ir más lejos Chevron y Suncor.

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