Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Íñigo Caballero
Domingo, 13 de mayo de 2018

Más allá del petróleo

Guardar en Mis Noticias.

De la misma manera que hay vida más allá del IBEX, los inversores, además del crudo tienen otras opciones que pueden ser tan rentables y según estrategas de los de verdad y reconocidos porque suelen acertar en lo que escriben, el sector tecnológico que se dedica al comercio de ventas online es el favorito.


No vamos a hablar de Amazon archiconocido como el gigante USA que fagocita sector a sector sean las finanzas o la salud y que amazona a todo hijo de vecino que no se pliega a sus intenciones.


Los lectores están al corriente de nuestra querencia canadiense y que preferimos las empresas de ese país norteamericano con una tecnología que nada desdice a las de su rival del sheriff Trump.


Los canadienses tienen la suerte de disponer de las mejores universidades del mundo, quizás en los rankings esos de chichirinabo prefabricados, peor conceptuadas que las del sur, pero la realidad es tozuda y los profesionales canadienses destacan mucho más que los estadounidenses en casi todo, mal que les pese a sus homólogos USA.
 

Si tienes buenas universidades la consecuencia es que los profesionales que salen de ellas son capaces de todo. La diferencia con nuestro pobre país o país pobre no es que Canadá disponga de más o menos recursos sino que sus titulados sean mucho mejores.


Los políticos españoles pasan de una reforma de las universidades que son como mafias donde las generaciones de profesores se perpetúan como si fueran dinastías reales. Así nos lucen las cosas. No solo la culpa es de la endogamia sino de la enorme influencia política donde a sus campus se extiende la batalla política por encima de la ciencia. Para los partidos es más importante el control de una universidad que extender el conocimiento.


Volviendo a Canadá resulta evidente que a la bolsa de La Tribuna y a sus lectores les interesa más qué van a hacer sus empresas cotizadas y cuánto van a ganar más que si invierten en el IBEX.


De la bolsa de Toronto comentamos en alguna ocasión que cotizan más de 2.000 empresas mineras muchas de ellas exploradoras – no productoras – y que los canadienses son punteros en el mundo en todo lo que sea minas y petróleo. Debido a que sus universidades son las mejores. Nada más.


Además de mineras y petroleras en la mejor posición financiera y tecnológica disponen de potentes instituciones financieras cuyo objetivo único es apoyar y financiar a las empresas del Canadá y, no pretenden como algunos bancos patrios y no mencionaremos a estos chiringuitos españoles cuyo objetivo no es financiar a las empresas españolas sino ganar dinero donde sea con destinos extraños y ajenos a España como pueden ser Turquía, China o cualquier otro país donde atan los perros con longanizas. Están en su derecho, pero ellos verán lo que hacen.


Nos cuesta trabajo salir de esta pesadilla llamada España y la culpa no es del españolito sino, como siempre de sus políticos que prefieren sonreír a la banca que estudiar las necesidades de nuestras empresas. Así el Nova Scotia canadiense, compró en fecha reciente al BBVA la filial chilena de este banco mal llamado vasco con la intención de apoyar y financiar a las numerosas empresas canadienses con intereses en Chile. Justo lo contrario a lo español.


Y si la banca canadiense apoya y persigue a sus empresas, son líderes mundiales en esto del blockchain. Como nuestra ingeniería no llega a esto y nuestro vecino del tercero ese vendedor de chorizos reconvertido a la tecnología me confiesa que domina la materia, pero lo de la cadena esa le suena a chino, no podemos aventurarnos en esa pléyade de cotizadas canadienses que emplean o se dedican al rollo ese del blockchain.


Vamos a citar a HIDE Blockchain, DMGI Blochchain, MOGO Finance, Gold Money y una que se dedica a eso tan fashion como las aplicaciones de entrega de comida, Glance Technologies (GET). La relación anterior no es una recomendación de compra, ni mucho menos porque el firmante lleva siguiendo estas bichas durante bastante tiempo y sus movimientos son infárticos que lo mismo Vds. se forran que se quedan como vinieron al mundo.


Si mencionamos algún banco, desde el punto de vista bursátil nos gusta el Royal Bank of Canadá, sin más.
 

Descontando a mineras y petroleras y esas tecnológicas un poco golfas del blockchain la que más nos hace tilín es Shopify, otra empresa del ecommerce que, según los expertos va a convertirse en otro Amazon, pero con unas posibilidades reforzadas de hacerlo en poco tiempo.


En esta crónica somos alérgicos a comprar empresas en pérdidas por aquello del riesgo. En el caso de Shopify, los analistas pronostican unos crecimientos gigantescos trimestre a trimestre y Motley Fool una casa de análisis también local vaticina que su cotización se multiplicará – por lo menos – por cinco… Solemos poner en solfa estas salidas del genio de la lámpara de aladino y estamos convencidos que un inversor normal se conformaría con un 30% como si fuera un éxito. Estos locos de Motley aseguran eso del 500%. Lo único bueno de la recomendación es que no cobran nada por ello y tampoco hay que comprarles las acciones de Shopify. Se compran – y  se venden - en el NYSE y en la bolsa de Toronto. La mayoría de plataformas de bolsa la tienen.


En el enlace tienen los datos de Shopify dentro de la bolsa TSX de Toronto con los resultados del 1 Q 2018:
https://web.tmxmoney.com/article.php?newsid=4759381610873351&qm_symbol=SHOP


Síganle la pista y como decía el anuncio de la tele, si encuentran algo mejor, cómprenlo.

 

La Tribuna • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress