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Miércoles, 26 de octubre de 2016
“No-go zones”, las zonas prohibidas de Europa (2)

Nørrebro (Copenhague) o cómo sustituir la democracia por la "sharia"

[Img #8757]Los propietarios de algunos bares de Copenhague (Dinamarca) están pidiendo la protección del Gobierno contra jóvenes islamistas que tratan de imponer una estricta "zona de la Sharia" en algunos lugares del país escandinavo.

 

Algunos de estos negocios han denunciado haber sido acosados y vandalizados por grupos organizados de adolescentes y jóvenes musulmanes que se oponen a la bebida, el juego y a otros actos de ocio que consideran ofensivos según la “sharia” o ley islámica.

 

"Recientemente, algunos jóvenes entraron en el bar y, a gritos, obligaron a los clientes a desalojar el local. Luego dijeron que este territorio era de ellos y que Nørrebro (distrito de Copenhague) está cubierto por la ‘sharia’, por lo que está prohibido el alcohol”, ha explicado Heidi Dyrnesli, propietario del Café Heimdal, situado en esta zona de la capital danesa a la emisora Radio24syv.

 

[Img #8758]Por su parte, Birgitte Fischer, propietaria del Mucki Bar, explicó al mismo medio de comunicación que estas bandas de islamistas utilizan piedras y petardos para romper las ventanas y que, además, piden 9.000 dólares como “impuesto” de protección.

 

Mientras tanto, Inger Støjberg, ministra para la Integración, visitó el barrio de Nørrebro para apoyar a las empresas locales, donde fue atacada por jóvenes de extrema izquierda al grito de “nazi” y “fascista”. De hecho, la propia Birgitte Fischer tuvo que proteger a la ministra de sus acosadores, especialmente después de que la representante del Gobierno alentara a éstos para que “buscarán un trabajo”.  "Todos tienen oportunidades. Sólo se necesita educación y formación para seguir adelante y hallar un empleo”.

 

"Si alguien ve cómo le cortan las manos a un ladrón, se abstendrá de cometer el mismo delito", afirma con contundencia Adnan Avdic, mientras camina por las calles del barrio de Nørrebro. Avdic es miembro de "Ahlu Sunah Wa Jammah" ("Los seguidores del Profeta"), uno de los grupos fundamentalistas islámicos que pretenden establecer la sharía (ley islámica) en Dinamarca y, por extensión, en el resto de Europa. Su objetivo: reducir la tasa de criminalidad. "Países como Irán o Arabia Saudí no dan una buena imagen del islam, no me gustan. Pero es innegable que su tasa de criminalidad es muy baja porque a los criminales se les castiga según la sharía», explicó Avdic en su momento en el diario ABC.

 

Inspirándose en "Islam4UK" —un grupo de salafistas británicos—, "Los seguidores del Profeta" llevan tiempo patrullando los barrios de Tingbjerg y Nørrebro, para extender después su vigilancia al resto de Dinamarca y asegurarse de que los ciudadanos no beben, no juegan, no van a la discoteca y no violan ninguna de las reglas de la sharía. Una policía "moral" que actúa durante las 24 horas del día.

 

"Todavía no podemos aplicar ningún castigo, porque estamos en Dinamarca y nos meterían en la cárcel. Pero patrullamos las calles y, cuando vemos a alguien que incumple los mandamientos de la sharía, hablamos con él e intentamos convencerle de que lo que hace está mal", asegura Avdic. "El objetivo final es sustituir la democracia por la sharía. Somos misioneros del Islam". Según "Kaldet til Islam" ("La Llamada del Islam"), otro de los grupos que apoyan esta iniciativa, más de 1.500 musulmanes daneses apoyan su propuesta. Sin embargo, la asociación "Muslimer i Dialog" ("Musulmanes por el diálogo") asegura que son muchos menos, pero que cada vez se les oye más por su radicalización y agresividad verbal.

 


 
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