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Nada Weigelt (dpa)
Viernes, 13 de enero de 2017
Arte a cambio de divisas

Cómo la extinta RDA robaba a sus coleccionistas de arte

[Img #10531]Para la extinta República Democrática Alemana (RDA) cualquier medio era válido con tal de hacerse con las valiosas divisas. Para ello no dudaba en robar a los coleccionistas de arte y vender sus tesoros en el oeste. Una desagradable historia que aún, 27 años después de la caída del Muro de Berlín, no se ha esclarecido.

 

Una mañana de febrero de 1978. Sin previo aviso una media docena de hombres de gris se presentan ante la puerta del médico de Berlín este y coleccionista de arte Peter Garcke. Le muestran una orden de registro y confiscan casi todas sus propiedades, hasta el azucarero. Garcke acaba en prisión.

 

Las autoridades le acusan de haber evadido dos millones de marcos de la RDA a través de un supuesto comercio con antigüedades, oro y monedas. Seis semanas más tarde, muere en la cárcel en condiciones misteriosas.

 

El caso de Garcke forma parte de un capítulo especialmente amargo de la historia alemana que hasta ahora no se ha investigado. "La RDA robó sistemáticamente a coleccionistas de arte privados sus colecciones para venderlas a cambio de divisas", explica el abogado berlinés Ulf Bischof, que ha escrito su doctorado sobre el tema y que desde entonces representa a parte de los afectados. "Cuanto más en quiebra estaba el Estado más en el punto de mira estaban los coleccionistas", apunta.

 

Sólo en las décadas de los 70 y 80 hubo al menos 20 casos de este tipo, según la estimación de Bischof. La mayoría de ellos siguieron la misma pauta. Los coleccionistas privados fueron declarados culpables de dedicarse a comerciar con sus tesoros y defraudar impuestos al Estado.

 

"Por lo general se les reclamaba unas cantidades de dinero tan absurdas en concepto de pago de impuestos atrasados que los afectados no podían ni aproximarse a ellas, por lo que debían deshacerse de sus colecciones", explica Bischof.

 

Entre los casos más conocidos se encuentra también el del anticuario de la ciudad de Dresden Helmuth Meissner, que perdió su colección privada valorada en cinco millones de marcos (aproximadamente 2,5 millones de euros), y después fue recluido en un psiquiátrico.

 

O el del diseñador gráfico de Erfurt Heinz Dietel, que poco antes de su muerte se vio obligado a dar toda su valiosa colección por un supuesto fraude fiscal millonario.

 

Gran parte de sus propiedades acabaron en el Angermuseum de Erfurt. Su hijo, Matthiass Dietel, residente en Estados Unidos, reclamó en 2010 su herencia. Cuatro años después, la Colección de Arte Estatal de Dresde (SKD) llegó a un acuerdo confidencial con él para poner fin al litigio.

 

Otras víctimas de este robo sistemático del Estado fueron las que huyeron de la RDA y que en su salida del país no tenían permitido llevarse sus obras de arte.

 

La liquidación en cada caso transcurría a través de la empresa propia de la RDA bajo el nombre de Arte y Antigüedades S.L. en Mühlenbeck, en Berlín, que pertenecía al imperio encargado de conseguir divisas del político y funcionario de economía de la RDA Alexander Schalck-Golodkowski, responsable de evitar que la RDA cayera en la bancarrota.

 

De acuerdo con la estimación del comité de investigación del Parlamento alemán, que llevó a cabo un análisis exhaustivo del departamento comercial del este de Alemania tras la caída del Muro de Berlín (9 de noviembre de 1989), el comercio de arte secreto dirigido por la policía secreta de la RDA, la Stasi, reportó a las débiles arcas de la RDA cerca de 25 millones de marcos anualmente en divisas.

 

Los compradores de las mercancías robadas eran comerciantes de arte del oeste de Alemania, pero también de Austria, Suiza, Inglaterra y otros países occidentales.

 

El profesor Gilbert Lupfer, de la Colección de Arte Estatal de Dresde, ve por ello problemas no sólo para el este de Alemania, sino también para los comerciantes y coleccionistas de Occidente. "Estamos al principio de la investigación. Sólo se puede esperar que las actas de Arte y Antigüedades S.L. a las que hemos tenido acceso ahora puedan ayudar de manera determinante", explica.

 

En su propia casa Lupfer se dedica a investigar el robo de arte a gran escala, que tuvo lugar antes de la RDA en la zona de ocupación soviética de Alemania desde 1945 hasta 1949 cuando se constituyó la RDA, también conocida como la Alemania oriental. En la reforma del suelo llevada a cabo por el este cientos de familias nobles tuvieron que abandonar sus hogares en 1945-1946 en una especie de huida y sus propiedades fueron confiscadas.

 

El proyecto Daphne investigó las colecciones de arte de Dresde de sus 14 instalaciones en busca de obras robadas durante esta época. Sólo los expedientes relacionados con la antigua casa real de Sajonia Wettin, en los que llegaron a un acuerdo amistoso en 2011 y 2014, llenan una sala entera.

 

El Centro Alemán de Pérdida de Bienes Culturales fundado a principios de 2015 en Magdeburgo quiere ampliar esta investigación. "Es importante que lo abordemos ahora", declara la presidenta del organismo y secretaria general de la Fundación Cultural de los estados federados alemanes, Isabel Pfeiffer-Poensgen.

 

"Ahora tenemos aún la posibilidad de hablar con muchos testigos, algo que no sucede con el esclarecimiento del arte robado por los nazis, donde siempre somos conscientes de lo tarde que nos pusimos con ello", agrega.

 

El centro invitó a finales de noviembre en Berlín a expertos sobre inventario de existencias. Ahora, se investigará en un primer proyecto de este tipo la conocida como acción "Licht" (Luz), con la que se permitió a la Stasi en 1962 abrir miles de cajas fuertes que no habían sido abiertas durante años y hacerse con el oro, joyas, porcelanas, relojes y títulos que había en su interior.

 

"El esclarecimiento del arte robado por los nazis sigue teniendo para nosotros absoluta prioridad. No se puede comparar ni relativizar", declara el miembro de la junta directiva del Centro de Pérdida de Bienes Culturales Uwe Schneede. "Sin embargo, deberíamos dedicarnos también a otros temas. También aquí se ha tratado a gente de manera injusta y tienen derecho a que se llegue al fondo de lo ocurrido", agrega.

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