Ingeniero informático que lidera la investigación ovni en Brasil
Rony Vernet: “Son numerosos los avistamientos ovni que se producen en la Amazonía indígena”
Durante los últimos meses, Brasil se ha convertido, junto con Estados Unidos, en uno de los países donde más se está investigando el fenómeno ovni y donde la sociedad civil está presionando con más fuerza para que las administraciones públicas, desde el Gobierno de Brasilia, a las múltiples instancias públicas que jalonan este inmenso territorio, vayan sacando a la luz los numerosísimos informes confidenciales que tienen en su poder, según han reconocido representantes de las Fuerzas Armadas.
Rony Vernet, ingeniero en electrónica e informática en la empresa Petrobras, es quizás el principal experto brasileño en investigación ovni y es, además, el fundador y el primer investigador de UAP Brazil, la mayor organización civil existente en este país dedicada al estudio de todo tipo de fenómenos aéreos no identificados.
En esta entrevista en exclusiva con La Tribuna del País Vasco, Vernet explica que, en su opinión, el hecho de que Brasil sea en estos momentos, junto con Estados Unidos, uno de los países donde más se está informando sobre el tema ovni tiene que ver con el hecho de que ambos territorios tienen en común sus dimensiones continentales, “con diferentes áreas bióticas y zonas preservadas, con baja densidad de población, muchas de ellas en territorios indígenas. En mi opinión, esta es la razón de la gran cantidad de fenómenos que se producen en estos dos países”.
“Por los casos que he estudiado”, sigue explicando Rony Vernet, “observo que los incidentes más impactantes se producen más comúnmente en lugares de estas características. Varios ancianos que viven en pequeñas comunidades en la Amazonía me informaron de que en varios lugares en los que se produjo un importante aumento de la densidad de población y de la interferencia humana, los fenómenos comenzaron a producirse con menos frecuencia o simplemente desaparecieron. Brasil también tiene la ventaja de tener una vasta área preservada en la propia Amazonía, donde estos casos se manifiestan con frecuencia, incluyendo la contemplación de luces y naves espaciales, pero también el avistamiento de diferentes tipos de seres humanoides con algunas características de tipo animal (lobo, primate, insecto, reptil u anfibio). Informes de este tipo también se han emitido en Estados Unidos.
¿Existe actualmente en Brasil una mayor apertura en los organismos oficiales para denunciar y analizar casos de ovnis?
Podemos decir que en Brasil se producen intervalos de apertura, pero no hay un movimiento continuo de desclasificación de documentos. En 1986, el Ministro de Aeronáutica convocó una conferencia de prensa para informar de que nuestro espacio aéreo había sido invadido por elementos desconocidos y que aviones de combate habían salido a perseguirlos. A los pilotos se les permitió describir en la televisión lo que vieron. En mi opinión, fue uno de los mayores ejemplos de apertura sobre este tema que se han producido a nivel mundial. Sin embargo, actualmente, en Brasil no tenemos un organismo específico para este propósito, como sí lo hay en los EEUU. La Fuerza Aérea es responsable de catalogar e investigar estos casos y los informes de ovnis se registran en un formulario específico, pero no hay transparencia con respecto a los detalles de estas investigaciones. En respuesta a numerosas peticiones realizadas por investigadores ovni, la Fuerza Aérea envió miles de páginas de documentos al Archivo Nacional de Brasil, pero sabemos que los materiales más convincentes aún no están disponibles. Este archivo no se actualiza desde 2017, cuando en realidad debe ponerse al día cada año de acuerdo con la legislación del propio Ejército del Aire. También sabemos que el Ejército y la Marina, así como la Policía Federal y la Agencia de Inteligencia de Brasil investigan estos casos, pero no están abiertos a ningún tipo de conversación al respecto. Creo que el camino natural, que ya está en discusión, es que los congresistas exijan a los organismos de defensa e inteligencia, en nombre del interés de la población, que se cree un organismo centralizado de investigación de esta tema.
¿Es el conocido como “caso Varginha” (nombre dado a una serie de acontecimientos que implican el supuesto avistamiento y captura de un ser extraterrestre por parte del ejército brasileño en la localidad de Varginha, en 1996) el principal caso ovni de Brasil?
Depende del punto de vista con el que se trate la cuestión. Si nos fijamos en la credibilidad y en el número de testigos implicados, seguro que sí. Tenemos soldados, médicos y otras personas que no obtienen absolutamente ningún beneficio por declarar sobre lo que vieron, pero que aun así están testificando al respecto. El “caso Varginha” involucraba a presuntos seres extraterrestres, lo cual es realmente algo muy impresionante. En este caso, confluyen también otros aspectos relevantes. Tenemos a los primeros grandes investigadores ovni del país, Vitorio Pacaccini y Ubirajara Rodrigues, amenazados de muerte. El ejército creó una investigación para tratar de averiguar quiénes eran los soldados que estaban proporcionando información sobre lo sucedido, y Pacaccini y Ubirajara fueron interrogados durante cuatro horas, lo que provocó que Pacaccini guardara silencio durante más de 18 años y Rodrigues hiciera lo mismo hasta la actualidad. Todo esto proporciona mucha importancia a este caso. Pero si miramos la documentación oficial que maneja el Gobierno de Brasil, los casos que han tenido lugar en el Amazonas son muy convincentes. Tenemos cientos de páginas de documentos liberados de la “Operación Prato”, que tuvo lugar en los años setenta, donde los militares vieron y reprodujeron en fotografías, vídeos y dibujos al menos nueve formas diferentes de naves espaciales. Desafortunadamente, las principales fotos y videos aún se mantienen en secreto por parte de las Fuerzas Aéreas. Todavía en la Amazonía, hace dos años obtuve más de 120 páginas de documentos y 20 minutos de videos de investigaciones gubernamentales sobre los ataques de estos fenómenos a las tribus indígenas. En el “caso Varginha”, el único documento que salió a la luz fue la indagatoria de Pacacccini y Rodrigues. Sin embargo, es posible que los videos de la criatura o criaturas extraterrestres en los hospitales se publiquen pronto. Si eso sucede finalmente, estaremos ante un hecho que impactará a toda la humanidad.
En su opinión, ¿se estaba capturando a un extraterrestre?
Seguramente. Hay decenas de testimonios de médicos y militares que confirman esta información. También hay otros testigos que han visto las fotos y vídeos de esta criatura, como el propio Pacuccini. Creo que en algún momento aparecerán estas fotos y videos.
De todos los casos, las entrevistas y los documentos que ha revisado en su trabajo, ¿cuáles le han impactado más?
En su mayor parte, se trata de experiencias personales. Desde 2018 he estado involucrado en una investigación que llevamos a cabo en la Sierra de Beleza, en el estado de Río de Janeiro, lugar analizado durante 40 años por otros estudiosos. Se trata de una región rural montañosa, con baja densidad de población y muy preservada. En 2018, en mi primera visita a la región, pude ver esferas blancas muy próximas a mí que desaparecieron rápidamente. Eran luces muy fuertes, pero no perturbaban la visión. También es común verlas en las montañas y entre los árboles de los bosques, predominantemente en color blanco, amarillo, naranja y rojo. En 2021 vi seres enormes en la cima de una montaña de la región, que emergieron de una enorme luz naranja. Tenían varios metros de altura y los pude ver con gran detalle a través de binoculares con gran potencia de zoom. Se trataba de figuras negras que miraban en mi dirección, pareciendo observarme. Sus cuerpos eran fluidos y en unos segundos empezaron a flotar haciendo evoluciones a unos metros del suelo. Parecían querer impresionarme…
Con el gran volumen de información que maneja, ¿realmente cree que los ovnis son naves espaciales extraterrestres, o pueden explicarse de otras maneras? ¿Cree que ya ha habido contactos directos entre humanos y razas extraterrestres?
Me gusta llamarlo fenómenos, porque simplemente no tenemos idea de dónde vienen. Podrían ser extraterrestres, extradimensionales o incluso vivir aquí en los mares y montañas, desde mucho antes que nosotros. Incluso puede ser una mezcla de todo ello. Por los casos que han ocurrido en Brasil y en el resto del mundo, no tengo dudas de que ese contacto ya ocurrió, ya sea con seres que parecen más primitivos, como es el “caso de Varginha”, o con seres más avanzados que nos tratan como animales haciendo experimentos, como son los casos que suceden en la Amazonía con nuestros indígenas y pescadores.
En su opinión, ¿la gran divulgación sobre el fenómeno ovni vendrá de Brasil, antes que de Estados Unidos o de otros países?
Debido a nuestra historia de mayor apertura en relación con otros países, creo que esto es muy probable. Sin embargo, debido a la inestabilidad observada al respecto, existe mucha incertidumbre. Además, sabemos que hay muertes, desapariciones y otros aspectos negativos relacionados con estos casos, lo que sin duda es una de las razones por las que los gobiernos ocultan este tipo de informaciones a la población. En EEUU hay varias organizaciones civiles invirtiendo mucho dinero para investigar este tema y tal vez obtengan respuestas antes.
Durante los últimos meses, Brasil se ha convertido, junto con Estados Unidos, en uno de los países donde más se está investigando el fenómeno ovni y donde la sociedad civil está presionando con más fuerza para que las administraciones públicas, desde el Gobierno de Brasilia, a las múltiples instancias públicas que jalonan este inmenso territorio, vayan sacando a la luz los numerosísimos informes confidenciales que tienen en su poder, según han reconocido representantes de las Fuerzas Armadas.
Rony Vernet, ingeniero en electrónica e informática en la empresa Petrobras, es quizás el principal experto brasileño en investigación ovni y es, además, el fundador y el primer investigador de UAP Brazil, la mayor organización civil existente en este país dedicada al estudio de todo tipo de fenómenos aéreos no identificados.
En esta entrevista en exclusiva con La Tribuna del País Vasco, Vernet explica que, en su opinión, el hecho de que Brasil sea en estos momentos, junto con Estados Unidos, uno de los países donde más se está informando sobre el tema ovni tiene que ver con el hecho de que ambos territorios tienen en común sus dimensiones continentales, “con diferentes áreas bióticas y zonas preservadas, con baja densidad de población, muchas de ellas en territorios indígenas. En mi opinión, esta es la razón de la gran cantidad de fenómenos que se producen en estos dos países”.
“Por los casos que he estudiado”, sigue explicando Rony Vernet, “observo que los incidentes más impactantes se producen más comúnmente en lugares de estas características. Varios ancianos que viven en pequeñas comunidades en la Amazonía me informaron de que en varios lugares en los que se produjo un importante aumento de la densidad de población y de la interferencia humana, los fenómenos comenzaron a producirse con menos frecuencia o simplemente desaparecieron. Brasil también tiene la ventaja de tener una vasta área preservada en la propia Amazonía, donde estos casos se manifiestan con frecuencia, incluyendo la contemplación de luces y naves espaciales, pero también el avistamiento de diferentes tipos de seres humanoides con algunas características de tipo animal (lobo, primate, insecto, reptil u anfibio). Informes de este tipo también se han emitido en Estados Unidos.
¿Existe actualmente en Brasil una mayor apertura en los organismos oficiales para denunciar y analizar casos de ovnis?
Podemos decir que en Brasil se producen intervalos de apertura, pero no hay un movimiento continuo de desclasificación de documentos. En 1986, el Ministro de Aeronáutica convocó una conferencia de prensa para informar de que nuestro espacio aéreo había sido invadido por elementos desconocidos y que aviones de combate habían salido a perseguirlos. A los pilotos se les permitió describir en la televisión lo que vieron. En mi opinión, fue uno de los mayores ejemplos de apertura sobre este tema que se han producido a nivel mundial. Sin embargo, actualmente, en Brasil no tenemos un organismo específico para este propósito, como sí lo hay en los EEUU. La Fuerza Aérea es responsable de catalogar e investigar estos casos y los informes de ovnis se registran en un formulario específico, pero no hay transparencia con respecto a los detalles de estas investigaciones. En respuesta a numerosas peticiones realizadas por investigadores ovni, la Fuerza Aérea envió miles de páginas de documentos al Archivo Nacional de Brasil, pero sabemos que los materiales más convincentes aún no están disponibles. Este archivo no se actualiza desde 2017, cuando en realidad debe ponerse al día cada año de acuerdo con la legislación del propio Ejército del Aire. También sabemos que el Ejército y la Marina, así como la Policía Federal y la Agencia de Inteligencia de Brasil investigan estos casos, pero no están abiertos a ningún tipo de conversación al respecto. Creo que el camino natural, que ya está en discusión, es que los congresistas exijan a los organismos de defensa e inteligencia, en nombre del interés de la población, que se cree un organismo centralizado de investigación de esta tema.
¿Es el conocido como “caso Varginha” (nombre dado a una serie de acontecimientos que implican el supuesto avistamiento y captura de un ser extraterrestre por parte del ejército brasileño en la localidad de Varginha, en 1996) el principal caso ovni de Brasil?
Depende del punto de vista con el que se trate la cuestión. Si nos fijamos en la credibilidad y en el número de testigos implicados, seguro que sí. Tenemos soldados, médicos y otras personas que no obtienen absolutamente ningún beneficio por declarar sobre lo que vieron, pero que aun así están testificando al respecto. El “caso Varginha” involucraba a presuntos seres extraterrestres, lo cual es realmente algo muy impresionante. En este caso, confluyen también otros aspectos relevantes. Tenemos a los primeros grandes investigadores ovni del país, Vitorio Pacaccini y Ubirajara Rodrigues, amenazados de muerte. El ejército creó una investigación para tratar de averiguar quiénes eran los soldados que estaban proporcionando información sobre lo sucedido, y Pacaccini y Ubirajara fueron interrogados durante cuatro horas, lo que provocó que Pacaccini guardara silencio durante más de 18 años y Rodrigues hiciera lo mismo hasta la actualidad. Todo esto proporciona mucha importancia a este caso. Pero si miramos la documentación oficial que maneja el Gobierno de Brasil, los casos que han tenido lugar en el Amazonas son muy convincentes. Tenemos cientos de páginas de documentos liberados de la “Operación Prato”, que tuvo lugar en los años setenta, donde los militares vieron y reprodujeron en fotografías, vídeos y dibujos al menos nueve formas diferentes de naves espaciales. Desafortunadamente, las principales fotos y videos aún se mantienen en secreto por parte de las Fuerzas Aéreas. Todavía en la Amazonía, hace dos años obtuve más de 120 páginas de documentos y 20 minutos de videos de investigaciones gubernamentales sobre los ataques de estos fenómenos a las tribus indígenas. En el “caso Varginha”, el único documento que salió a la luz fue la indagatoria de Pacacccini y Rodrigues. Sin embargo, es posible que los videos de la criatura o criaturas extraterrestres en los hospitales se publiquen pronto. Si eso sucede finalmente, estaremos ante un hecho que impactará a toda la humanidad.
En su opinión, ¿se estaba capturando a un extraterrestre?
Seguramente. Hay decenas de testimonios de médicos y militares que confirman esta información. También hay otros testigos que han visto las fotos y vídeos de esta criatura, como el propio Pacuccini. Creo que en algún momento aparecerán estas fotos y videos.
De todos los casos, las entrevistas y los documentos que ha revisado en su trabajo, ¿cuáles le han impactado más?
En su mayor parte, se trata de experiencias personales. Desde 2018 he estado involucrado en una investigación que llevamos a cabo en la Sierra de Beleza, en el estado de Río de Janeiro, lugar analizado durante 40 años por otros estudiosos. Se trata de una región rural montañosa, con baja densidad de población y muy preservada. En 2018, en mi primera visita a la región, pude ver esferas blancas muy próximas a mí que desaparecieron rápidamente. Eran luces muy fuertes, pero no perturbaban la visión. También es común verlas en las montañas y entre los árboles de los bosques, predominantemente en color blanco, amarillo, naranja y rojo. En 2021 vi seres enormes en la cima de una montaña de la región, que emergieron de una enorme luz naranja. Tenían varios metros de altura y los pude ver con gran detalle a través de binoculares con gran potencia de zoom. Se trataba de figuras negras que miraban en mi dirección, pareciendo observarme. Sus cuerpos eran fluidos y en unos segundos empezaron a flotar haciendo evoluciones a unos metros del suelo. Parecían querer impresionarme…
Con el gran volumen de información que maneja, ¿realmente cree que los ovnis son naves espaciales extraterrestres, o pueden explicarse de otras maneras? ¿Cree que ya ha habido contactos directos entre humanos y razas extraterrestres?
Me gusta llamarlo fenómenos, porque simplemente no tenemos idea de dónde vienen. Podrían ser extraterrestres, extradimensionales o incluso vivir aquí en los mares y montañas, desde mucho antes que nosotros. Incluso puede ser una mezcla de todo ello. Por los casos que han ocurrido en Brasil y en el resto del mundo, no tengo dudas de que ese contacto ya ocurrió, ya sea con seres que parecen más primitivos, como es el “caso de Varginha”, o con seres más avanzados que nos tratan como animales haciendo experimentos, como son los casos que suceden en la Amazonía con nuestros indígenas y pescadores.
En su opinión, ¿la gran divulgación sobre el fenómeno ovni vendrá de Brasil, antes que de Estados Unidos o de otros países?
Debido a nuestra historia de mayor apertura en relación con otros países, creo que esto es muy probable. Sin embargo, debido a la inestabilidad observada al respecto, existe mucha incertidumbre. Además, sabemos que hay muertes, desapariciones y otros aspectos negativos relacionados con estos casos, lo que sin duda es una de las razones por las que los gobiernos ocultan este tipo de informaciones a la población. En EEUU hay varias organizaciones civiles invirtiendo mucho dinero para investigar este tema y tal vez obtengan respuestas antes.













