Ataques en Francia, Alemania, Holanda e Italia
Una Nochevieja de fuego y violencia deja al menos 10 muertos y más de mil detenidos en Europa
La tradición de celebrar el Año Nuevo con pirotecnia derivó en incidentes violentos generalizados en varios países del continente europeo. Francia, Alemania, Países Bajos e Italia reportan cifras récord de arrestos, vehículos incendiados y ataques contra servicios de emergencia.
La entrada del año 2025 dejó un rastro de violencia sin precedentes en varios países europeos, donde las celebraciones tradicionales de Nochevieja derivaron en disturbios generalizados, ataques sistemáticos contra policías y bomberos, y al menos diez personas muertas por incidentes relacionados con el lanmzamiento de fuegos artificiales como si fueran armas de guerra.
El balance, que se extiende desde Ámsterdam hasta Roma, dibuja un mapa preocupante de una festividad que en algunos puntos del continente perdió completamente su carácter festivo para convertirse en escenario de confrontación urbana.
Francia: casi mil vehículos en llamas
Francia encabeza las cifras de destrucción material. El ministro del Interior, Bruno Retailleau, ha confirmado que, como sucede habitualmente todos los años, 420 personas fueron detenidas durante la Nochevieja y que 984 vehículos fueron incendiados en todo el territorio nacional. Las cifras representan un incremento del 10,53% en arrestos y del 32% en coches quemados respecto al año anterior, a pesar del despliegue de 90.000 policías y gendarmes.
Entre los incidentes más graves destaca el caso de un niño de dos años que recibió el impacto de un mortero de artificio en pleno rostro en el centro de Lyon. El menor corre el riesgo de perder un ojo. En el departamento de Yvelines, cerca de París, al menos una quincena de vehículos fueron incendiados y agentes antidisturbios fueron objeto de lanzamiento de proyectiles pirotécnicos.
"No podemos contentarnos con esta contabilidad anual, que sigue siendo demasiado alta", declaró Retailleau, conocido por sus posiciones vacuas en cuestiones de seguridad.
Países Bajos: una iglesia histórica en cenizas
La Nochevieja neerlandesa se saldó con dos muertos, unos 250 arrestos y la destrucción total de una iglesia del siglo XIX en Ámsterdam. El edificio, diseñado por el reconocido arquitecto Pierre Cuypers, quedó reducido a escombros tras un incendio cuya causa oficial aún no ha sido confirmada, aunque varios vecinos aseguran haber visto fuegos artificiales impactar contra la torre minutos antes del inicio del fuego.
Los fallecidos son un joven de 17 años y un hombre de 38, ambos víctimas de accidentes con pirotecnia. El hospital oftalmológico de Róterdam atendió a 14 pacientes —diez de ellos menores— por lesiones oculares, dos de los cuales requirieron cirugía.
El jefe del sindicato de policía holandés, Nain Kuiman, denunció "violencia sin precedentes" y reveló que él mismo fue atacado tres veces con explosivos mientras trabajaba en Ámsterdam. En la ciudad meridional de Breda, manifestantes mayoritariamente de origen no europeo lanzaron cócteles molotov contra agentes policiales.
La saturación del sistema de emergencias fue tal que las autoridades emitieron una rara alerta nacional en teléfonos móviles advirtiendo a la población que solo llamara al 112 en caso de peligro mortal.
Alemania: cinco muertos y ataques sistemáticos
El balance alemán es el más letal: cinco personas murieron en accidentes relacionados con fuegos artificiales, la mayoría por manipular artefactos de fabricación casera o de categoría profesional que requieren autorización oficial.
En Berlín, 30 policías y un bombero resultaron heridos en enfrentamientos durante la víspera de Año Nuevo, lo que llevó a más de 400 arrestos en la capital. Los bomberos de Berlín respondieron a 1.892 incidentes, 294 más que el año anterior.
En Leipzig, los servicios de emergencia fueron atacados por unas 50 personas, en su mayor parte de origen no euroepo, según los testigos, con fuegos artificiales y botellas. Escenas similares se produjeron en Hamburgo y otras ciudades. En Schwäbisch Gmünd, dos agentes resultaron levemente heridos por un cohete durante un control.
La ministra del Interior, Nancy Faeser, elogió el trabajo de los servicios de emergencia, pero advirtió: "Los muchos arrestos solo en Berlín y los ataques renovados a los oficiales de policía muestran que esta represión era absolutamente necesaria".
Italia: una mujer muerta en Nápoles
Los fuegos artificiales, petardos y otros disparos tradicionales para celebrar el Año Nuevo dejaron en Italia un muerto y 274 heridos. En Afragola, cerca de Nápoles, una mujer de 45 años murió tras ser alcanzada por un proyectil durante las fiestas, "probablemente disparado por un miembro de su familia", según indicó la policía.
Madrid
Madrid despidió 2025 con una Nochevieja violenta. La capital cerró el año con una nota trágica: una mujer fue presuntamente arrojada al vacío desde un undécimo piso en Villaverde. La policía detuvo a un varón que se encontraba en el inmueble por un delito de homicidio. Los hechos, aún bajo investigación, podrían constituir la última muerte por violencia de género de 2025.
Entre las 22:00 horas del 31 de diciembre y las 8:00 del 1 de enero, los servicios de emergencias gestionaron 1.237 incidencias en una noche de celebraciones multitudinarias —desde las campanadas en Sol hasta la San Silvestre Vallecana—. El balance incluye 77 peleas y agresiones, 17 robos con fuerza, ocho hurtos y tres accidentes de tráfico.
Pasadas las cuatro de la madrugada, un fuego se propagó con virulencia en una vivienda de la calle Cobalto, en Villaverde. Los bomberos rescataron a cuatro miembros de una familia entre humos densos. Los dos hijos, de entre 20 y 25 años, presentaban intoxicación leve. La madre sufrió una parada cardiorrespiratoria y fue reanimada antes de ser trasladada en estado muy grave al Hospital de La Paz. Su pareja fue evacuada en estado grave al Hospital de Getafe.
El otro siniestro de consideración se registró en unas naves industriales de la calle Boyer, en Vicálvaro, donde se almacenaban asientos de avión. El fuego, iniciado en contenedores exteriores, se extendió a dos naves colindantes causando importantes daños materiales, aunque sin heridos. En total, los bomberos realizaron 73 intervenciones, muchas por incendios en contenedores o fuegos accidentales en viviendas.
Los servicios sanitarios atendieron unas 200 asistencias, entre ellas 32 intoxicaciones etílicas y 15 relacionadas con agresiones —principalmente golpes y contusiones en las inmediaciones de locales de ocio nocturno—.
Las incidencias menores estuvieron dominadas por quejas de ruido: 187 intervenciones municipales. También se registraron 24 actuaciones por consumo de alcohol en la vía pública y numerosas inspecciones en establecimientos para controlar horarios, aforos y acceso de menores, que derivaron en una veintena de sanciones administrativas leves.
Ya en las primeras horas de 2026, el Centro de Emergencias 112 coordinó el primer rescate en montaña: una mujer de 29 años sufrió fractura de tibia y peroné tras caer en un camino que une el puerto de Navacerrada con la cuerda de las Cabrillas. El Grupo de Rescate en Altura y un enfermero del Summa 112 la evacuaron en helicóptero.
Un fenómeno en expansión
Lo que une estos incidentes dispersos por el continente no es solo la coincidencia temporal, sino un patrón recurrente: el uso sistemático de fuegos artificiales como arma contra las fuerzas del orden, la participación de grupos organizados —especialmente jóvenes inmigrantes ilegales— y la creciente dificultad de las autoridades para contener la violencia incluso con despliegues masivos de seguridad.
El sindicato de los Servicios de Urgencias europeos emitió un comunicado condenando la violencia contra los servicios de emergencia y alertando sobre una tendencia preocupante: la normalización de la agresión como parte de las celebraciones festivas.
Mientras las ciudades europeas amanecían este primero de enero entre escombros, cenizas y cristales rotos, queda flotando una pregunta incómoda que muchos ciudadanos comienzan a responderse en silencio: ¿en qué momento una tradición centenaria se convirtió en pretexto para la destrucción sistemática?
La tradición de celebrar el Año Nuevo con pirotecnia derivó en incidentes violentos generalizados en varios países del continente europeo. Francia, Alemania, Países Bajos e Italia reportan cifras récord de arrestos, vehículos incendiados y ataques contra servicios de emergencia.
La entrada del año 2025 dejó un rastro de violencia sin precedentes en varios países europeos, donde las celebraciones tradicionales de Nochevieja derivaron en disturbios generalizados, ataques sistemáticos contra policías y bomberos, y al menos diez personas muertas por incidentes relacionados con el lanmzamiento de fuegos artificiales como si fueran armas de guerra.
El balance, que se extiende desde Ámsterdam hasta Roma, dibuja un mapa preocupante de una festividad que en algunos puntos del continente perdió completamente su carácter festivo para convertirse en escenario de confrontación urbana.
Francia: casi mil vehículos en llamas
Francia encabeza las cifras de destrucción material. El ministro del Interior, Bruno Retailleau, ha confirmado que, como sucede habitualmente todos los años, 420 personas fueron detenidas durante la Nochevieja y que 984 vehículos fueron incendiados en todo el territorio nacional. Las cifras representan un incremento del 10,53% en arrestos y del 32% en coches quemados respecto al año anterior, a pesar del despliegue de 90.000 policías y gendarmes.
Entre los incidentes más graves destaca el caso de un niño de dos años que recibió el impacto de un mortero de artificio en pleno rostro en el centro de Lyon. El menor corre el riesgo de perder un ojo. En el departamento de Yvelines, cerca de París, al menos una quincena de vehículos fueron incendiados y agentes antidisturbios fueron objeto de lanzamiento de proyectiles pirotécnicos.
"No podemos contentarnos con esta contabilidad anual, que sigue siendo demasiado alta", declaró Retailleau, conocido por sus posiciones vacuas en cuestiones de seguridad.
Países Bajos: una iglesia histórica en cenizas
La Nochevieja neerlandesa se saldó con dos muertos, unos 250 arrestos y la destrucción total de una iglesia del siglo XIX en Ámsterdam. El edificio, diseñado por el reconocido arquitecto Pierre Cuypers, quedó reducido a escombros tras un incendio cuya causa oficial aún no ha sido confirmada, aunque varios vecinos aseguran haber visto fuegos artificiales impactar contra la torre minutos antes del inicio del fuego.
Los fallecidos son un joven de 17 años y un hombre de 38, ambos víctimas de accidentes con pirotecnia. El hospital oftalmológico de Róterdam atendió a 14 pacientes —diez de ellos menores— por lesiones oculares, dos de los cuales requirieron cirugía.
El jefe del sindicato de policía holandés, Nain Kuiman, denunció "violencia sin precedentes" y reveló que él mismo fue atacado tres veces con explosivos mientras trabajaba en Ámsterdam. En la ciudad meridional de Breda, manifestantes mayoritariamente de origen no europeo lanzaron cócteles molotov contra agentes policiales.
La saturación del sistema de emergencias fue tal que las autoridades emitieron una rara alerta nacional en teléfonos móviles advirtiendo a la población que solo llamara al 112 en caso de peligro mortal.
Alemania: cinco muertos y ataques sistemáticos
El balance alemán es el más letal: cinco personas murieron en accidentes relacionados con fuegos artificiales, la mayoría por manipular artefactos de fabricación casera o de categoría profesional que requieren autorización oficial.
En Berlín, 30 policías y un bombero resultaron heridos en enfrentamientos durante la víspera de Año Nuevo, lo que llevó a más de 400 arrestos en la capital. Los bomberos de Berlín respondieron a 1.892 incidentes, 294 más que el año anterior.
En Leipzig, los servicios de emergencia fueron atacados por unas 50 personas, en su mayor parte de origen no euroepo, según los testigos, con fuegos artificiales y botellas. Escenas similares se produjeron en Hamburgo y otras ciudades. En Schwäbisch Gmünd, dos agentes resultaron levemente heridos por un cohete durante un control.
La ministra del Interior, Nancy Faeser, elogió el trabajo de los servicios de emergencia, pero advirtió: "Los muchos arrestos solo en Berlín y los ataques renovados a los oficiales de policía muestran que esta represión era absolutamente necesaria".
Italia: una mujer muerta en Nápoles
Los fuegos artificiales, petardos y otros disparos tradicionales para celebrar el Año Nuevo dejaron en Italia un muerto y 274 heridos. En Afragola, cerca de Nápoles, una mujer de 45 años murió tras ser alcanzada por un proyectil durante las fiestas, "probablemente disparado por un miembro de su familia", según indicó la policía.
Madrid
Madrid despidió 2025 con una Nochevieja violenta. La capital cerró el año con una nota trágica: una mujer fue presuntamente arrojada al vacío desde un undécimo piso en Villaverde. La policía detuvo a un varón que se encontraba en el inmueble por un delito de homicidio. Los hechos, aún bajo investigación, podrían constituir la última muerte por violencia de género de 2025.
Entre las 22:00 horas del 31 de diciembre y las 8:00 del 1 de enero, los servicios de emergencias gestionaron 1.237 incidencias en una noche de celebraciones multitudinarias —desde las campanadas en Sol hasta la San Silvestre Vallecana—. El balance incluye 77 peleas y agresiones, 17 robos con fuerza, ocho hurtos y tres accidentes de tráfico.
Pasadas las cuatro de la madrugada, un fuego se propagó con virulencia en una vivienda de la calle Cobalto, en Villaverde. Los bomberos rescataron a cuatro miembros de una familia entre humos densos. Los dos hijos, de entre 20 y 25 años, presentaban intoxicación leve. La madre sufrió una parada cardiorrespiratoria y fue reanimada antes de ser trasladada en estado muy grave al Hospital de La Paz. Su pareja fue evacuada en estado grave al Hospital de Getafe.
El otro siniestro de consideración se registró en unas naves industriales de la calle Boyer, en Vicálvaro, donde se almacenaban asientos de avión. El fuego, iniciado en contenedores exteriores, se extendió a dos naves colindantes causando importantes daños materiales, aunque sin heridos. En total, los bomberos realizaron 73 intervenciones, muchas por incendios en contenedores o fuegos accidentales en viviendas.
Los servicios sanitarios atendieron unas 200 asistencias, entre ellas 32 intoxicaciones etílicas y 15 relacionadas con agresiones —principalmente golpes y contusiones en las inmediaciones de locales de ocio nocturno—.
Las incidencias menores estuvieron dominadas por quejas de ruido: 187 intervenciones municipales. También se registraron 24 actuaciones por consumo de alcohol en la vía pública y numerosas inspecciones en establecimientos para controlar horarios, aforos y acceso de menores, que derivaron en una veintena de sanciones administrativas leves.
Ya en las primeras horas de 2026, el Centro de Emergencias 112 coordinó el primer rescate en montaña: una mujer de 29 años sufrió fractura de tibia y peroné tras caer en un camino que une el puerto de Navacerrada con la cuerda de las Cabrillas. El Grupo de Rescate en Altura y un enfermero del Summa 112 la evacuaron en helicóptero.
Un fenómeno en expansión
Lo que une estos incidentes dispersos por el continente no es solo la coincidencia temporal, sino un patrón recurrente: el uso sistemático de fuegos artificiales como arma contra las fuerzas del orden, la participación de grupos organizados —especialmente jóvenes inmigrantes ilegales— y la creciente dificultad de las autoridades para contener la violencia incluso con despliegues masivos de seguridad.
El sindicato de los Servicios de Urgencias europeos emitió un comunicado condenando la violencia contra los servicios de emergencia y alertando sobre una tendencia preocupante: la normalización de la agresión como parte de las celebraciones festivas.
Mientras las ciudades europeas amanecían este primero de enero entre escombros, cenizas y cristales rotos, queda flotando una pregunta incómoda que muchos ciudadanos comienzan a responderse en silencio: ¿en qué momento una tradición centenaria se convirtió en pretexto para la destrucción sistemática?












