La Casa Blanca revela una supuesta red millonaria de financiación de Antifa y disturbios violentos
La Casa Blanca ha hecho pública una información explosiva que, de confirmarse, podría redefinir el relato oficial sobre las protestas, disturbios y episodios de violencia registrados en Estados Unidos en los últimos años. La Administración de Donald Trump afirma haber identificado una vasta red de financiación que, con el visato bueno del Partido Demócrata, habría canalizado más de 100 millones de dólares hacia organizaciones radicales de extrema izquierda vinculadas a Antifa y a episodios de violencia callejera.
“Pagamos nuestras propias protestas con más de 100 millones de dólares lavados por los demócratas”, sostiene el informe, en uno de los pasajes más contundentes del documento.
De acuerdo con la Casa Blanca, la investigación ha permitido detectar una compleja red de organizaciones no gubernamentales y financiadores privados que habrían sostenido económicamente este entramado. Entre los nombres citados figuran:
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George Soros, a través de la Open Society Foundations
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La Arabella Advisors
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La Tides Foundation
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Neville Roy Singham y su red de organizaciones
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Hansjörg Wyss, multimillonario farmacéutico suizo.
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Aportaciones de efectivo extranjero adicional, sin detallar en esta fase
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Reid Hoffman, cuyo nombre —según el texto— fue señalado directamente por Donald Trump
Uno de los elementos más sensibles del informe es la acusación de injerencia financiera extranjera. Las Casa Blanca afirma:
“También hay grandes financiadores de izquierda, algunos de ellos sin ciudadanía de este país, como el señor Hansjörg Wyss en Suiza, que están invirtiendo dinero en todo este ecosistema.”
El Gobierno norteamericano asegura haber identificado docenas de organizaciones radicales, más allá de las estructuras descentralizadas atribuidas a Antifa:
“Hemos identificado docenas de organizaciones radicales, no solo las organizaciones descentralizadas de Antifa, sino docenas de organizaciones radicales que han recibido más de 100 millones de dólares de los inversores de Riot Inc.”
Pero el punto más impactante del informe llega al final. Según la Administración, parte de ese dinero no procedería únicamente de donantes privados:
“Lo más impactante es que hemos descubierto es que más de 100 millones de dólares de fondos públicos estadounidenses han fluido hacia estas redes de financiación.”
De confirmarse estas afirmaciones, el caso podría convertirse en uno de los mayores escándalos políticos y financieros de las últimas décadas en Estados Unidos, al implicar presuntamente a grandes fortunas, redes filantrópicas, capital extranjero y fondos públicos en la financiación indirecta de disturbios internos.
La Casa Blanca ha hecho pública una información explosiva que, de confirmarse, podría redefinir el relato oficial sobre las protestas, disturbios y episodios de violencia registrados en Estados Unidos en los últimos años. La Administración de Donald Trump afirma haber identificado una vasta red de financiación que, con el visato bueno del Partido Demócrata, habría canalizado más de 100 millones de dólares hacia organizaciones radicales de extrema izquierda vinculadas a Antifa y a episodios de violencia callejera.
“Pagamos nuestras propias protestas con más de 100 millones de dólares lavados por los demócratas”, sostiene el informe, en uno de los pasajes más contundentes del documento.
De acuerdo con la Casa Blanca, la investigación ha permitido detectar una compleja red de organizaciones no gubernamentales y financiadores privados que habrían sostenido económicamente este entramado. Entre los nombres citados figuran:
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George Soros, a través de la Open Society Foundations
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La Arabella Advisors
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La Tides Foundation
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Neville Roy Singham y su red de organizaciones
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Hansjörg Wyss, multimillonario farmacéutico suizo.
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Aportaciones de efectivo extranjero adicional, sin detallar en esta fase
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Reid Hoffman, cuyo nombre —según el texto— fue señalado directamente por Donald Trump
Uno de los elementos más sensibles del informe es la acusación de injerencia financiera extranjera. Las Casa Blanca afirma:
“También hay grandes financiadores de izquierda, algunos de ellos sin ciudadanía de este país, como el señor Hansjörg Wyss en Suiza, que están invirtiendo dinero en todo este ecosistema.”
El Gobierno norteamericano asegura haber identificado docenas de organizaciones radicales, más allá de las estructuras descentralizadas atribuidas a Antifa:
“Hemos identificado docenas de organizaciones radicales, no solo las organizaciones descentralizadas de Antifa, sino docenas de organizaciones radicales que han recibido más de 100 millones de dólares de los inversores de Riot Inc.”
Pero el punto más impactante del informe llega al final. Según la Administración, parte de ese dinero no procedería únicamente de donantes privados:
“Lo más impactante es que hemos descubierto es que más de 100 millones de dólares de fondos públicos estadounidenses han fluido hacia estas redes de financiación.”
De confirmarse estas afirmaciones, el caso podría convertirse en uno de los mayores escándalos políticos y financieros de las últimas décadas en Estados Unidos, al implicar presuntamente a grandes fortunas, redes filantrópicas, capital extranjero y fondos públicos en la financiación indirecta de disturbios internos.












