Jueves, 29 de Enero de 2026

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Miércoles, 28 de Enero de 2026 Tiempo de lectura:
Un experimento demuestra por primera vez una comunicación bidireccional entre el sueño y un sistema informático

Científicos logran que una persona controle un objeto digital desde un sueño lúcido

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Un equipo internacional de investigadores ha demostrado por primera vez que una persona puede controlar un objeto virtual desde un sueño lúcido y recibir información del mundo exterior sin despertarse, un avance que abre una nueva frontera en el estudio de la conciencia humana. 

 

Un sueño lúcido es un sueño en el que la persona es consciente de que está soñando mientras el sueño ocurre. Esa conciencia no implica despertarse: el sujeto sigue dormido, normalmente en fase REM, pero con un nivel de lucidez comparable al estado de vigilia.

 

Nota: Los suscriptores de La Tribuna del País Vasco pueden solicitar una copia del estudio por los canales habituales: [email protected] o en el teléfono 650114502

 

El experimento, realizado en laboratorio y publicado en International Journal of Dream Research, muestra que voluntarios en sueño REM —completamente dormidos, pero conscientes de estar soñando— lograron manejar un avatar digital en tiempo real, esquivando obstáculos y reaccionando a señales externas mientras seguían dormidos.

 

Dormidos, pero operativos

 

Durante el experimento, cinco participantes expertos en sueños lúcidos fueron monitorizados con técnicas estándar de investigación del sueño (EEG, EOG y EMG). Mientras soñaban, contrajeron de forma voluntaria determinados músculos, una acción que, aunque imperceptible a simple vista debido a la parálisis típica del sueño REM, generó señales eléctricas residuales.

 

Estas señales fueron captadas por sensores y traducidas por un software en órdenes de movimiento para un coche virtual proyectado en una pantalla. Al mismo tiempo, cuando el vehículo se encontraba con un obstáculo, luces colocadas frente a los ojos cerrados del soñador emitían destellos, que el cerebro incorporaba al sueño como señales de advertencia.

 

El resultado: en más de una decena de sueños lúcidos verificados, los participantes respondieron correctamente, girando o avanzando el avatar según la información recibida.

 

Una conversación real entre el sueño y la máquina

 

Hasta ahora, la ciencia había demostrado que las personas podían enviar señales simples desde un sueño lúcido, como movimientos oculares. Este estudio va mucho más allá: establece una comunicación bidireccional funcional, en la que el soñador no solo envía órdenes, sino que recibe información, la interpreta y actúa en consecuencia, todo ello sin abandonar el estado de sueño.

 

Los investigadores subrayan que no se trata de imaginación ni de reconstrucciones posteriores: todo el proceso fue registrado en tiempo real, con correlación precisa entre las señales fisiológicas del durmiente y los movimientos del objeto digital.

 

Implicaciones que van más allá del sueño

 

Aunque el experimento se realizó con un entorno virtual sencillo, sus implicaciones son profundas. Según los autores, esta tecnología podría evolucionar hacia:

 

  • Interfaces sueño–ordenador.

  • Nuevas herramientas para investigar la conciencia.

  • Sistemas de entrenamiento cognitivo durante el sueño.

  • En el futuro, incluso el control de dispositivos físicos como robots o sistemas domóticos.

 

El hallazgo refuerza una idea que gana peso en la neurociencia contemporánea: el cerebro dormido no está desconectado del mundo, sino que puede mantener estados de conciencia operativa con capacidad de decisión y respuesta.

 

Una frontera científica emergente

 

Los propios investigadores reconocen que la tecnología actual es todavía limitada y que los experimentos requieren sueños lúcidos estables y prolongados. Aun así, el resultado es inequívoco: la frontera entre dormir y actuar acaba de hacerse mucho más difusa.

 

Por primera vez, la ciencia demuestra que el sueño no es solo un territorio pasivo de imágenes, sino un espacio donde la conciencia puede interactuar activamente con la realidad tecnológica.

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