Una intensa operación policial destapa en Las Vegas una red de biolaboratorios ilegales conectados con China
![[Img #29761]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/02_2026/5253_screenshot-2026-02-04-at-11-25-48-secret-biological-laboratory-operated-in-las-vegas-buscar-con-google.png)
Al amanecer del último sábado de enero, en una casa anodina de Sugar Springs Drive, en el este de Las Vegas, equipos SWAT sirvieron una orden de allanamiento buscando un "laboratorio biológico" dentro de la vivienda. Lo que encontraron superó cualquier escenario previsto por los investigadores: un garaje cerrado convertido en un laboratorio clandestino repleto de refrigeradores con viales de líquidos desconocidos, contenedores de un galón con sustancias no identificadas, una centrífugadora y otro equipo de laboratorio.
El sheriff Kevin McMahill describió una escena inquietante: en un refrigerador y congelador abiertos, investigadores vieron un "volumen significativo de material", incluyendo viales y contenedores de almacenamiento "con líquidos de diferentes colores y composiciones". Más de mil muestras fueron recolectadas y enviadas a laboratorios federales del FBI para análisis.
Pero el verdadero impacto de esta historia no reside solo en lo que se encontró ese sábado por la mañana. Reside en el hilo que conecta esta casa de Las Vegas con un caso anterior en California, con un fugitivo internacional, con empresas estatales chinas y con lo que investigadores del Congreso han identificado como una operación de fusión militar-civil del régimen comunista de Pekín.
![[Img #29762]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/02_2026/2501_screenshot-2026-02-04-at-11-26-02-secret-biological-laboratory-operated-in-las-vegas-buscar-con-google.png)
Un hombre con muchos nombres
Jiabei "Jesse" Zhu, un ciudadano chino de 62 años ya bajo acusación federal por operar un biolaboratorio ilegal en Reedley, California, que contenía muestras etiquetadas de al menos 20 agentes infecciosos incluyendo VIH, tuberculosis y lo que el Comité Selecto de la Cámara sobre el Partido Comunista Chino describió como "la forma más mortal conocida de malaria".
Los registros de propiedad revelan que tanto el almacén de Reedley como las casas de Las Vegas pertenecen a la misma sociedad de responsabilidad limitada cuyos oficiales incluyen a Zhu. El sheriff McMahill confirmó que los materiales encontrados en Las Vegas "eran consistentes en apariencia con los artículos encontrados y descritos en la investigación del laboratorio de Reedley, California". En Reedley, las autoridades descubrieron un paisaje macabro: casi mil ratones de laboratorio, agentes infecciosos incluyendo E. Coli, malaria, diversos químicos, residuos médicos, sangre, tejido, suero, muestras de fluidos corporales y pruebas de embarazo ilegales. Los trabajadores afirmaron que los ratones estaban genéticamente modificados para la investigación del Covid-19.
La red se extiende más allá
Pero la historia de Zhu no comenzó en California. Investigadores del Congreso documentaron que, a principios de los años 2000, Zhu sirvió como vicepresidente de Henan Pioneer Aide Biological Engineering Company Limited, una empresa estatal controlada por la República Popular China cuya estructura de propiedad corporativa el Comité mapeó mostrando entrelazamientos con canales de financiamiento estatales que incluyen el China Development Bank y empresas vinculadas a lo que el informe describe como "fusión militar-civil".
Y antes de eso, Zhu había operado en Canadá durante una década un sistema que tribunales canadienses determinaron era una operación sistemática de robo de tecnología desde British Columbia antes de huir hacia el sur con un juicio de fraude de 330 millones de dólares en su contra.
El patrón escalofriante
"Esto no puede seguir ocurriendo", declaró el congresista Kevin Kiley tras la redada en Las Vegas, exigiendo audiencias inmediatas. Su frustración es palpable y justificada. Lo más inquietante del caso de Reedley no fue solo lo que se encontró, sino lo que no se hizo: "Al principio, el CDC se negó a investigar, e incluso colgó a funcionarios locales que pidieron ayuda". Aunque finalmente inspeccionaron e identificaron más de 20 agentes potencialmente infecciosos, el CDC no se molestó en probar muestras, incluso aquellas con contenidos desconocidos.
Mientras Zhu permanece bajo custodia federal esperando juicio para esta primavera, el administrador de la propiedad de Las Vegas, Ori Solomon, de 55 años, fue arrestado por cargos de eliminación de residuos peligrosos. Tres personas que alquilaban una habitación en la casa fueron evacuadas de manera segura y no están involucradas en la investigación.
Las más de mil muestras recolectadas viajan ahora hacia instalaciones bioforenses federales en Maryland. Los resultados de esos análisis determinarán no solo la naturaleza exacta de lo que se ocultaba en ese garaje de Las Vegas, sino potencialmente la escala y el propósito de una red que se extiende desde China hasta Canadá, California y Nevada.
En las calles tranquilas del este de Las Vegas, los vecinos dicen que la casa había estado bajo vigilancia antes de la redada. Ahora solo queda esperar los resultados de los laboratorios del FBI y preguntarse: ¿cuántos laboratorios fantasmas más existen, operando en la sombra, en casas aparentemente ordinarias de barrios estadounidenses?
(*) Esta historia está basada completamente en informaciones publicadas por medios como Fox News, ABC News, The Hill, Las Vegas Review-Journal, e informes públicos del Comité Selecto del Congreso).
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Al amanecer del último sábado de enero, en una casa anodina de Sugar Springs Drive, en el este de Las Vegas, equipos SWAT sirvieron una orden de allanamiento buscando un "laboratorio biológico" dentro de la vivienda. Lo que encontraron superó cualquier escenario previsto por los investigadores: un garaje cerrado convertido en un laboratorio clandestino repleto de refrigeradores con viales de líquidos desconocidos, contenedores de un galón con sustancias no identificadas, una centrífugadora y otro equipo de laboratorio.
El sheriff Kevin McMahill describió una escena inquietante: en un refrigerador y congelador abiertos, investigadores vieron un "volumen significativo de material", incluyendo viales y contenedores de almacenamiento "con líquidos de diferentes colores y composiciones". Más de mil muestras fueron recolectadas y enviadas a laboratorios federales del FBI para análisis.
Pero el verdadero impacto de esta historia no reside solo en lo que se encontró ese sábado por la mañana. Reside en el hilo que conecta esta casa de Las Vegas con un caso anterior en California, con un fugitivo internacional, con empresas estatales chinas y con lo que investigadores del Congreso han identificado como una operación de fusión militar-civil del régimen comunista de Pekín.
![[Img #29762]](https://latribunadelpaisvasco.com/upload/images/02_2026/2501_screenshot-2026-02-04-at-11-26-02-secret-biological-laboratory-operated-in-las-vegas-buscar-con-google.png)
Un hombre con muchos nombres
Jiabei "Jesse" Zhu, un ciudadano chino de 62 años ya bajo acusación federal por operar un biolaboratorio ilegal en Reedley, California, que contenía muestras etiquetadas de al menos 20 agentes infecciosos incluyendo VIH, tuberculosis y lo que el Comité Selecto de la Cámara sobre el Partido Comunista Chino describió como "la forma más mortal conocida de malaria".
Los registros de propiedad revelan que tanto el almacén de Reedley como las casas de Las Vegas pertenecen a la misma sociedad de responsabilidad limitada cuyos oficiales incluyen a Zhu. El sheriff McMahill confirmó que los materiales encontrados en Las Vegas "eran consistentes en apariencia con los artículos encontrados y descritos en la investigación del laboratorio de Reedley, California". En Reedley, las autoridades descubrieron un paisaje macabro: casi mil ratones de laboratorio, agentes infecciosos incluyendo E. Coli, malaria, diversos químicos, residuos médicos, sangre, tejido, suero, muestras de fluidos corporales y pruebas de embarazo ilegales. Los trabajadores afirmaron que los ratones estaban genéticamente modificados para la investigación del Covid-19.
La red se extiende más allá
Pero la historia de Zhu no comenzó en California. Investigadores del Congreso documentaron que, a principios de los años 2000, Zhu sirvió como vicepresidente de Henan Pioneer Aide Biological Engineering Company Limited, una empresa estatal controlada por la República Popular China cuya estructura de propiedad corporativa el Comité mapeó mostrando entrelazamientos con canales de financiamiento estatales que incluyen el China Development Bank y empresas vinculadas a lo que el informe describe como "fusión militar-civil".
Y antes de eso, Zhu había operado en Canadá durante una década un sistema que tribunales canadienses determinaron era una operación sistemática de robo de tecnología desde British Columbia antes de huir hacia el sur con un juicio de fraude de 330 millones de dólares en su contra.
El patrón escalofriante
"Esto no puede seguir ocurriendo", declaró el congresista Kevin Kiley tras la redada en Las Vegas, exigiendo audiencias inmediatas. Su frustración es palpable y justificada. Lo más inquietante del caso de Reedley no fue solo lo que se encontró, sino lo que no se hizo: "Al principio, el CDC se negó a investigar, e incluso colgó a funcionarios locales que pidieron ayuda". Aunque finalmente inspeccionaron e identificaron más de 20 agentes potencialmente infecciosos, el CDC no se molestó en probar muestras, incluso aquellas con contenidos desconocidos.
Mientras Zhu permanece bajo custodia federal esperando juicio para esta primavera, el administrador de la propiedad de Las Vegas, Ori Solomon, de 55 años, fue arrestado por cargos de eliminación de residuos peligrosos. Tres personas que alquilaban una habitación en la casa fueron evacuadas de manera segura y no están involucradas en la investigación.
Las más de mil muestras recolectadas viajan ahora hacia instalaciones bioforenses federales en Maryland. Los resultados de esos análisis determinarán no solo la naturaleza exacta de lo que se ocultaba en ese garaje de Las Vegas, sino potencialmente la escala y el propósito de una red que se extiende desde China hasta Canadá, California y Nevada.
En las calles tranquilas del este de Las Vegas, los vecinos dicen que la casa había estado bajo vigilancia antes de la redada. Ahora solo queda esperar los resultados de los laboratorios del FBI y preguntarse: ¿cuántos laboratorios fantasmas más existen, operando en la sombra, en casas aparentemente ordinarias de barrios estadounidenses?
(*) Esta historia está basada completamente en informaciones publicadas por medios como Fox News, ABC News, The Hill, Las Vegas Review-Journal, e informes públicos del Comité Selecto del Congreso).












