EL PNV afirma que la prohibición no se llevará a cabo
El Estado norteamericano de Idaho avanza en su intención de prohibir la exhibición de la ikurriña en instalaciones oficiales
La legislatura del estado de Idaho (EE.UU.) debate desde hace unos días el Proyecto de Ley de la Cámara 561 (HB 561), una iniciativa que pretende limitar las banderas que pueden ondear en edificios y terrenos públicos y que, de aprobarse, impediría la exhibición de la ikurriña en instalaciones oficiales. La propuesta ha suscitado controversia debido a la histórica y numerosa presencia de la comunidad vasca en el estado, especialmente en ciudades como Boise.
El proyecto establece que en propiedades gubernamentales —entre ellas ayuntamientos, parques públicos y edificios estatales— únicamente podrán izarse banderas oficiales de Estados Unidos, del estado de Idaho, enseñas militares, banderas tribales reconocidas y banderas de estados soberanos reconocidos internacionalmente. Bajo esa definición, el País Vasco, al no ser un Estado independiente sino una comunidad autónoma dentro de España, no entraría en las categorías autorizadas, por lo que su bandera quedaría excluida de exhibiciones permanentes o regulares en mástiles públicos.
La propuesta contempla además sanciones económicas para las instituciones públicas que incumplan la normativa, fijando multas de hasta 2.000 dólares diarios mientras persista la infracción, una medida que ha incrementado la tensión en el debate político y social.
La controversia se ha intensificado tras las declaraciones del impulsor de la ley, el legislador republicano Ted Hill, quien calificó la ikurriña como una “bandera revolucionaria” y afirmó que su uso es ilegal en España, una afirmación que ha sido cuestionada por asociaciones culturales y representantes de la comunidad vascoestadounidense.
La eventual prohibición afectaría únicamente a espacios públicos bajo control gubernamental, como el Capitolio estatal o zonas emblemáticas como el Basque Block de Boise. Sin embargo, ciudadanos y negocios privados podrían continuar exhibiendo la bandera vasca en sus propiedades sin restricción alguna.
El texto del proyecto contempla excepciones temporales que permitirían la colocación de banderas extranjeras para conmemorar ocasiones especiales, aunque persisten dudas sobre si festivales culturales como el Jaialdi —uno de los mayores encuentros de cultura vasca fuera de Europa— quedarían amparados por esa disposición.
El proyecto avanzó en su tramitación tras recibir el pasado 9 de febrero la aprobación del Comité de Asuntos Estatales de la Cámara y se dirige ahora al pleno de la Cámara de Representantes de Idaho, donde será sometido a votación en las próximas semanas, en un debate que ha reabierto la discusión sobre identidad cultural, representación simbólica y regulación del espacio público en uno de los estados con mayor herencia vasca de Estados Unidos.
--- Ampliación ----
«Una gran noticia para Euskadi y la diáspora vasca: gracias al trabajo de todos, la ikurriña permanecerá en los edificios de Idaho. ¡Lo conseguimos!». Con esta frase, el PNV, a través de la red social X y sin citar ninguna fuente, ha asegurado que la posible ilegalización de la bandera tricolor en el estado de Idaho, cuna de la comunidad vasca en Estados Unidos, no se llevará a cabo.
La legislatura del estado de Idaho (EE.UU.) debate desde hace unos días el Proyecto de Ley de la Cámara 561 (HB 561), una iniciativa que pretende limitar las banderas que pueden ondear en edificios y terrenos públicos y que, de aprobarse, impediría la exhibición de la ikurriña en instalaciones oficiales. La propuesta ha suscitado controversia debido a la histórica y numerosa presencia de la comunidad vasca en el estado, especialmente en ciudades como Boise.
El proyecto establece que en propiedades gubernamentales —entre ellas ayuntamientos, parques públicos y edificios estatales— únicamente podrán izarse banderas oficiales de Estados Unidos, del estado de Idaho, enseñas militares, banderas tribales reconocidas y banderas de estados soberanos reconocidos internacionalmente. Bajo esa definición, el País Vasco, al no ser un Estado independiente sino una comunidad autónoma dentro de España, no entraría en las categorías autorizadas, por lo que su bandera quedaría excluida de exhibiciones permanentes o regulares en mástiles públicos.
La propuesta contempla además sanciones económicas para las instituciones públicas que incumplan la normativa, fijando multas de hasta 2.000 dólares diarios mientras persista la infracción, una medida que ha incrementado la tensión en el debate político y social.
La controversia se ha intensificado tras las declaraciones del impulsor de la ley, el legislador republicano Ted Hill, quien calificó la ikurriña como una “bandera revolucionaria” y afirmó que su uso es ilegal en España, una afirmación que ha sido cuestionada por asociaciones culturales y representantes de la comunidad vascoestadounidense.
La eventual prohibición afectaría únicamente a espacios públicos bajo control gubernamental, como el Capitolio estatal o zonas emblemáticas como el Basque Block de Boise. Sin embargo, ciudadanos y negocios privados podrían continuar exhibiendo la bandera vasca en sus propiedades sin restricción alguna.
El texto del proyecto contempla excepciones temporales que permitirían la colocación de banderas extranjeras para conmemorar ocasiones especiales, aunque persisten dudas sobre si festivales culturales como el Jaialdi —uno de los mayores encuentros de cultura vasca fuera de Europa— quedarían amparados por esa disposición.
El proyecto avanzó en su tramitación tras recibir el pasado 9 de febrero la aprobación del Comité de Asuntos Estatales de la Cámara y se dirige ahora al pleno de la Cámara de Representantes de Idaho, donde será sometido a votación en las próximas semanas, en un debate que ha reabierto la discusión sobre identidad cultural, representación simbólica y regulación del espacio público en uno de los estados con mayor herencia vasca de Estados Unidos.
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«Una gran noticia para Euskadi y la diáspora vasca: gracias al trabajo de todos, la ikurriña permanecerá en los edificios de Idaho. ¡Lo conseguimos!». Con esta frase, el PNV, a través de la red social X y sin citar ninguna fuente, ha asegurado que la posible ilegalización de la bandera tricolor en el estado de Idaho, cuna de la comunidad vasca en Estados Unidos, no se llevará a cabo.









